FIRMAS

DENTRO DE LA PIRÁMIDE. Ser piramidal. Por María Carolina Armas Pérez ‘Zagreb’

Entro, y una impetuosa pirámide invade mi ser, ese ser que considero colosal, colosal ante unas hormigas de un abrupto y húmedo suelo claro. Paso por delante aún así pasiva y pensativa ante mi futuro profesional en esa vocación que brota de mi más profundo bombeo de corazón para arrasar y conquistar esa cúspide , esa cima de una pirámide que me envuelve en Egipto aunque la simulación de antenas me hace ver la realidad , estoy en la pirámide eco de la comunicación , que alumbra belleza después de “atravesar” las rejas de la puerta principal como si de una cárcel se tratara y , sin embargo , no es así , a priori es un mundo libre en teoría aunque luego en la práctica bien poco de esto se lleve a cabo.

Bajo la rampa , giro a la derecha y vuelvo a bajar y las mesas vacías , todavía es temprano y no ha llegado ni mitad del alumnado ni siquiera para desayunar .Fuera , hace un frío que hiela al corazón más blando , aunque más que frío es una brisa molesta de aire gélido y húmedo (muy propio de La Laguna).Cuando te adentras en esa facultad es tan acogedor , cercano y próximo el ambiente que no deseas irte por nada del mundo .Son las 8:15 , ya estoy en la facultad , aún a sabiendas de que el gallo no ha cantado ; entro sigilosamente en la biblioteca antes de que quince minutos después comience la primera clase y no hay ni un alma en esas sillas a las que no les presto atención aunque en esos momentos son las que llenan el lugar de una familiaridad ajena y extraña pues son elementos intangibles típicos. Ellas y las estanterías de libros , revistas …y esa mesita de la entrada de la que si te interesa puedes coger lo que allí se oferte : yo , por ejemplo , me incliné por la mayoría del material que había pues las personas que van a estudiar allí ni se percatan de él y eso que bajando las escaleras que “abrazan” a esa mesita es imposible que no comprendas porque es comprender su presencia , saber que es material que te puede servir para futuros trabajos pero claro ,los que tienen la pretensión de estudiar allí están inmersos , envueltos y absorbidos por sus últimos 5 segundos de chat wasapero preestudio.

Esa biblioteca de la que les hablo, está acristalada .Todo dios que pasee por esos pasillos será detectado por la fisonomía de nuestros ojos, por esa fisonomía destinada a reojear para visualizar a un enemigo, en este caso, a los enemigos del estudio y más si coges uno de los ordenadores de allí (de la planta de arriba), un poco obsoletos y algo lentos para trabajar pero ordenadores al fin y al cabo, recursos al fin y al cabo. Yo soy de las que se dirige a la parte de abajo , digno de ser un sótano de secuestro , uno de los lugares más recónditos: la hemeroteca, ese lugar similar a los aquelarres de brujas tan odiados y tabuizados en siglos pasados a los que los estudiantes suelen temer pues siempre está vacío exceptuando cuando hay trabajos de grupo pues ahí se sitúan los carrels y también otros cuantos ordenadores (los mejores de toda la biblioteca) que se trata del lugar más relajante y ensordecedor del mundo en la facultad.

Aún así, confieso que a veces me creo paranoias y pienso que no estoy sola pues ese silencio en los primeros 30 minutos puede resultar sereno y pacífico y, transcurridos estos, se torna en perturbador, escalofriante… Será eso de que nos encontramos en la sociedad del ruido ,nos quejamos de él pero cuando se ausenta lo echamos en falta para sentirnos acompañados. Es absurdo aunque es así, el ser humano mecaniza su soledad en una autocompañía a su vez automatizada, que lejos de acompañar altera su subconsciente y degenera en alucinaciones varias dignas de un gran estudio humanista. Yo, la primera.

Ha llegado la “hora apocalíptica” de entrar a clase , enfrentarme a esas sillas que poco sirven de apoyo para mis vértebras y cualquier ser que sea vertebrado y esas mesas alargadas con un espacio mínimo para maniobrar la escritura , intercambiando rozamientos de codos con el compañero de al lado. Lo que realmente me impulsa ante esas clases poco ventiladas o al menos, no lo suficiente y encima de dos horas de duración, es mi vocación periodística además de las personas que se conocen. Esas personas entrañables, empáticas y extrovertidas que te motivan cada vez más a seguir adelante.

Lo curioso es que el aula en la que estoy me la conozco de “pe a pa” pero esa radio o esos platós de televisión que están “en obras» parecen más un elemento decorativo de la facultad que otra cosa .Si pudiera criticar a la pirámide , lo haría de mil maneras pero dejaré esa cuestión a un lado con que es una facultad “independiente” nominativamente hablando , es decir , yo digo voy a la facultad de periodismo no a el campus Guajara que comprende un compendio de facultades , esa nimiedad me hace sentir diferente e importante , parece que no , pero es una de las carreras más repudiadas y por ello , la más distinguible. La gente se alarma cuando les respondes a su pregunta de :”¿qué estudias?” para ellos es pecado mortal parece ser pero para mí es una profesión que lleva la verdad , eso tan abstracto que el ser humano bajo sus intereses ha querido o mejor dicho pretendido distorsionar. Cierto es que el mundo está manipulado y en vez de fusionar al periodista con la sociedad, se fusiona a los políticos con los periodistas, una realidad triste y parece ser que inamovible en algunos casos, en otros se empodera a los medios como si dijeran la verdad absoluta y, por desgracia, sabemos que existe un tejemaneje a propósito en el trasfondo de los mensajes.

Después de esta digresión reflexiva, yo tengo orgullo de pertenencia como el CDT. Esa pirámide, no es fruto de mi imaginación y quizá me centré en un lugar tan poco creativo, simplón y común como es la biblioteca porque más que en clase, allí es donde todos mediante la investigación e indagación promovemos en estos tiempos que corren de incertidumbre y exigencia, el futuro de los esclavos de la verdad, objetividad y sociabilidad de esa pirámide de la que les hablo.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario