FIRMAS

OPINIÓN | La gestión por objetivos | Momo Marrero

La gestión por objetivos procura el alineamiento estratégico de la empresa con los objetivos particulares de sus miembros, estableciendo la medición certera de la productividad de cada uno de estos recursos y teniendo muy presente la cultura del dato en la filosofía empresarial.

MBO (por la expresión inglesa Management By Objectives) es un modelo de gestión según el cual la dirección de la empresa establece en su plan estratégico unos objetivos generales de la corporación para un periodo concreto; objetivos tipo SMART (específicos, medibles, alcanzables, orientados a los resultados y acotados en el tiempo). A partir de éstos, se fijan otros objetivos asociados a la productividad deseada de los recursos, de modo que se logra la alineación de todos los miembros de la compañía con la estrategia corporativa. Pero además se integra en la cultura empresarial, aquella que se basa en la gestión por objetivos y la orientación al logro, entendiendo por ésta la gestión orientada a que todos los recursos de la empresa, humanos, financieros, materiales y tecnológicos, permitan alcanzar el rendimiento esperado tanto a nivel individual como colectivo.

Este modelo de gestión no solo favorece el alineamiento estratégico entre las partes, sino que también permite aumentar la productividad y mejorar la autoestima personal y colectiva. Otro aspecto positivo del modelo es la transparencia en la gestión, como resultado de la implantación de un plan de comunicación interna y, en consecuencia, la mejora del clima laboral. La gestión por objetivos permite que cada equipo de trabajo, pero también cada sujeto a nivel individual, conozca desde el primer momento qué espera la empresa y cómo espera que se lleve a cabo. Por eso es tan importante que los objetivos fijados, además de medibles, sean acordes a los recursos y las capacidades disponibles.

Para implantar adecuadamente la gestión por objetivos es imprescindible que la dirección de la empresa crea firmemente en el trabajo en equipo, en la motivación del logro (motivación interna, de carácter emocional, individual o colectiva, que predispone a los individuos a adquirir mediante un esfuerzo extra unos hábitos, habilidades o destrezas sobresalientes en el entorno laboral o profesional) y en el empoderamiento, y que ejerza un liderazgo participativo, renunciando al liderazgo autocrático, a la microgestión y a las estructuras hieráticas.

Para lograr el éxito en este modelo de gestión es imprescindible tener un plan estratégico que establezca unos objetivos empresariales para un periodo determinado (por lo general, entre 3 y 5 años) y a partir de ahí:

  1. Fijar los objetivos de la empresa, convenientemente segmentados:
    • Objetivos generales de la corporación
    • Por unidad de negocio
    • Por departamento
    • Por equipo
    • Por individuo
  2. Establecer indicadores de rendimiento
  3. Hacer partícipes a los empleados de los objetivos
  4. Evaluar el desempeño
  5. Retroalimentación de los resultados
  6. Reconocer el desempeño

La gestión por objetivos genera múltiples beneficios directos en la organización, tanto generales como individuales, pero yo destacaría principalmente los siguientes:

  • Alineamiento
  • Transparencia
  • Pertenencia
  • Integración

La metodología que personalmente utilizo para la implantación del modelo de gestión MBO es la metodología OKR (por la expresión inglesa Objectives and Key Results), que permite plantear tanto los objetivos como la forma en que se pueden alcanzar unos resultados clave en un plazo determinado. Estos objetivos deben ser definidos desde el comienzo del proceso y han de ser específicos, relevantes y determinantes.

Imagen: Momo Marrero

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario