FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Cepa de Honor bien merecida | Salvador García Llanos

Foto del Facebook del CIT de Icod.

A Juanelo, ejemplo de bonhomía

La noche icodense se volvió a impregnar de gratitud y reconocimiento. Es ese otro hechizo, más palmario si se quiere,  que envuelve a las relaciones humanas y acerca su voluntad de correspondencia a las buenas obras, a la perseverancia y a la ejemplaridad, acaso el más noble propósito que las puede inspirar.

Era una noche, además, con olor a cepas, esa parte del tronco que se halla debajo de la tierra y que está vinculado a las raíces. El uso más habitual de la noción refiere especialmente al tronco de la vid y, por extensión, a la totalidad de esta planta que tiene a la uva como fruto.

Pues de ahí, de ahí mismito, extrajo el Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de Icod de los Vinos, la intención de distinguir a Juan Manuel Fernández Borges, Fedes Ascensores, con uno de los galardones, una Cepa de Honor, que fueron entregados el pasado miércoles, en las escalinatas del parque Lorenzo Cáceres, en un acto coordinado y presentado por Miguel Ángel González Suárez.

Coloquialmente es conocido por Juanelo, que entraña esas cualidades de persona apegada a su tierra, a su pueblo, a sus amistades. Decimos bien, por ese orden, tierra, pueblos y amistades, que son las que ha cultivado de forma incesante, con derroche de empatía y humanidad, recorriendo calles, manifestaciones, actos públicos y expresiones individuales que merecieran su atención y su afán de cumplir.

Recibió esta distinción en representación de Fedes Ascensores, una firma vinculada a la movilidad, a la sostenibilidad, al confort y a las condiciones de convivencia. Hace poco más de una semana, la Federación Española de Asociaciones de Pymes Ascensoristas organizó, precisamente un nuevo encuentro bajo el lema “Eliminar barreras”.

Su objetivo: debatir la supresión de todo tipo de barreras para configurar una sociedad que sea universalmente accesible gracias a una industria de elevación abierta, segura y diversa. Las pymes ascensoristas locales, además de actores clave de las economías locales, son líderes en la accesibilidad de edificios existentes y buscan eliminar barreras legales y normativas, así como las comerciales y tecnológicas.

Fedes cumple en estas fechas cincuenta años, tiempo en el que Juanelo se ha ganado el respeto y el afecto no solo de la empresa y compañeros sino de propietarios, arquitectos y aparejadores, administradores de fincas, vecinos y clientes.

Juanelo estaba ahí siempre, un primer auxilio, una primera medida de solución. Ha sido la estampa viva de una empresa dinámica, en constante expansión, en medio de la cual su papel se tornó relevante y decisivo.

Al galardonado le era de aplicación aquel pensamiento del entrenador de fútbol americano Vince Lombard: “El compromiso individual con el esfuerzo colectivo es lo que hace que un equipo, una empresa, una sociedad y hasta una civilización funcionen”.

Si hablamos de trabajo en equipo, no hay nada más poderoso que la buena colaboración. Después de todo, “con el trabajo en equipo, se logra el trabajo de ensueño”. Por eso brilló Juanelo, porque trabajó con denuedo, porque acreditó su compromiso, porque fue un buen compañero y porque cuando decidía, lo hacía convencido de que buscaba soluciones, entre ellas, el buen nombre y la solvencia de la empresa de la que terminó siendo una pieza indispensable.

No cabe ninguna duda de que el primer paso para marcar una diferencia y ver resultados que tengan un impacto significativo es trabajar en grupo. Pero no siempre es fácil alinear a todos los integrantes de un equipo, en particular si trabajan en lugares diferentes. Entonces, ¿cómo nos aseguramos de que todos en el equipo se sientan incluidos y escuchados? No hay dos equipos iguales, así que, tal vez, haya que intentarlo “a prueba y error”. El secreto del éxito y una manera excelente de empezar es incentivando a los miembros del equipo a trabajar juntos para lograr grandes resultados.

De esto sabe Juanelo a ciencia cierta, desde esta noche con una Cepa de Honor del CIT icodense, concedida para distinguir esos valores contrastados a lo largo de una trayectoria, merecedora de un galardón prestigioso que le llenará, como también a su familia, de satisfacción y estímulo.

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