FIRMAS Juan Miguel Munguía Torres

OPINIÓN | Publicidad de la promoción inmobiliaria | Juan Miguel Munguía Torres

Afortunadamente no estamos en presencia de supuestos muy extendidos en la práctica de la compraventa de inmuebles sobre plano pero, esporádicamente, observamos supuestos muy elocuentes de diferencias entre la vivienda entregada y la inicialmente publicitada por el promotor inmobiliario.

La falta de respeto por parte de la promotora a cualquiera de los aspectos contenidos, o conscientemente excluidos, de la publicidad de las viviendas es susceptible de reclamación por parte de los compradores. Elementos persuasivos para el comprador, que la realidad posterior a la escritura y a la entrega material de las viviendas se encarga de demostrar que o finalmente no existen o son muy distintos de los que se ofrecían en la publicidad de la entidad vendedora.

La defensa del consumidor en la adquisición de una vivienda, se articula a través un conjunto de normas previas y posteriores al contrato, que tienen que ver con la garantía de una información precisa sobre lo que va a ser objeto de la venta y que va a obligar al vendedor a adecuarse a la normativa publicitaria en vigor, veraz y no engañosa, en el particular relativo a las características físicas y jurídicas de la vivienda.

Se trata, en definitiva, de que tenga una representación cumplida de lo que va a adquirir y que el vendedor asuma la obligación esencial y constitutiva de entregar al comprador la cosa vendida, una vez que ésta ha alcanzado existencia real y física cumpliendo de esa forma lo ofertado en la memoria de calidades y en la publicidad que se integran en el contenido del contrato.

La conclusión final es que debemos guardar toda la publicidad que nos facilite el promotor para el hipotético supuesto de que la vivienda entregada difiera de la publicitada y nos veamos obligados a efectuar la correspondiente reclamación.

munguia@munguiaabogados.com

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario