Administración local LA LAGUNA POLÍTICA Servicios públicos

LA LAGUNA | Mayores y vecinos de Finca España se unen para convertir un solar abandonado en la primera huerta comunitaria del barrio

EBFNoticias |

Un grupo de vecinos y vecinas de Finca España, de la mano de las personas que integran la Asociación de Mayores Pico Cho Canino, llevan tres meses trabajando para crear la primera huerta comunitaria de este barrio lagunero, un nuevo espacio de colaboración vecinal, promovido por las áreas municipales de Bienestar Social y Medio Ambiente, que ha convertido un amplio solar abandonado y lleno de malas hierbas junto a la sede de la Asociación en un pulmón agroecológico donde, además de propiciar el cultivo de productos frescos para el consumo de las familias, se quiere fomentar el envejecimiento activo, plantarle cara a la soledad no deseada e impulsar la colaboración intergeneracional.

Esta instalación es la cuarta en sumarse a una Red Municipal de Huertas Comunitarias en plena creación, cuya ordenanza reguladora ya ha superado la primera fase de exposición pública y que quiere devolver los espacios públicos a la ciudadanía, promover un modelo terapéutico y de salud al aire libre, fomentar la agricultura ecológica en La Laguna y avanzar en soberanía alimentaria.

La iniciativa cuenta con todos los recursos necesarios y con el apoyo fundamental del equipo de profesionales de la Asociación MAYE, que asesora, coordina y facilita toda la formación necesaria para que sean las personas mayores y los propios vecinos y vecinas quienes, en un futuro próximo, se encarguen de gestionar el recurso de forma autónoma y con apoyo municipal. De hecho, hoy comienza un nuevo trimestre formativo en las huertas de la Red, que profundizará en materias como gestión de plagas, poda de frutales, compostaje, fertilizantes caseros, permacultura, reciclaje y reaprovechamiento.

El concejal de Bienestar Social, Rubens Ascanio, y la presidenta de la Asociación de Mayores Pico Cho Canino, Miguelina Palacios, han inaugurado hoy formalmente esta nueva huerta comunitaria, en la que trabajan una veintena de familias, con personas de todas las edades y ya con lista de espera. En la selección de participantes, dado el carácter intergeneracional de un proyecto social y especialmente centrado en el bienestar de las personas mayores, se ha dado prioridad a aquellas con más de 65 años, que residan en la zona y que se encuentren en situación de vulnerabilidad.

«Estamos apostando por las huertas comunitarias como espacios capaces de dar respuesta a una gran variedad de necesidades. El apoyo de la ciudadanía, partícipe y principal impulsor de estas iniciativas, junto con el respaldo técnico y la dinamización social, convierte a estos lugares en una herramienta que aporta una mejora en la calidad de vida de las personas participantes y en un instrumento de lucha contra las consecuencias de la soledad no deseada, pero que también nos permite recuperar terrenos públicos vacíos y generar nuevos lugares de esparcimiento urbano», destacó Rubens Ascanio.

«Las personas mayores que participan también aportan toda su experiencia de una vida y generan un espacio de conocimiento compartido fundamental en sociedades cada vez más aisladas del campo», recordó Ascanio, quien valoró el «gran ejemplo de colaboración que vemos en esta huerta, donde diferentes áreas institucionales, colectivos ciudadanos y vecinos y vecinas se han unido para crear, dentro del barrio, una propuesta terapéutica y promotora de salud en contacto con la naturaleza».

Este programa transversal apuesta por las huertas comunitarias como espacios capaces de dar respuesta a una gran variedad de necesidades y que van más allá de las netamente alimentarias. De hecho, constituyen un recurso cada vez más habitual en la atención al colectivo de personas mayores y constituyen una importante herramienta en materia de salud, ya que la horticultura permite el desarrollo de la memoria, la atención, las rutinas, la motricidad, la autoestima o el establecimiento de vínculos con un grupo de personas con el que comparten retos y logros.

Para Miguelina Palacios, esta experiencia demuestra que el colectivo de mayores «tiene muchísimo que aportar» a los pueblos y barrios, y manifestó su entusiasmo al ver los grandes cambios en un terreno abandonado y lleno de malas hierbas, que suponía un foco de riesgo ante incendios o el desarrollo de plagas. «Es un motivo de orgullo y más después de haber visto cómo estaba esto hace unos meses, todo el trabajo realizado y como personas de todas las edades se han unido para sacarlo adelante», valoró.

Esta huerta urbana cuenta con todos los recursos, como invernadero, vivero, compostera, además de las 15 parcelas ya habilitadas, de unos 800 m2 cada una. Incluye 6 bancales elevados, así como un jardín canario y de plantas aromáticas para atraer a polinizadores o un espacio común para compartir comidas y charlas.

La única premisa es que no se usen productos agroquímicos, como explicó Francisco Duque, de la Asociación MAYE, quien destacó que «los cultivos quedan libres a la elección de cada persona, aunque sí queremos promover el uso de semillas de nuestro territorio, para lo que estamos trabajando con la Red Canaria de Semillas», ubicada en La Laguna».

Objetivos

Los objetivos generales de esta iniciativa incluyen generar comunidades sanas, solidarias y sostenibles, con una cultura de la participación y la solidaridad vecinal hacia colectivos vulnerables, además de facilitar un marco de referencia hacia la salud preventiva,  identificar y diagnosticar realidades ocultas por falta de participación social, así como formar en conocimientos sobre alimentación sana, plantas medicinales, gestión de residuos, etc.

A todo esto, se suma el impulso a estrategias de autogestión comunitaria, poder ofrecer herramientas de participación, visibilizar la realidad y capacidades de las vecinas y vecinos en la contribución al desarrollo sostenible del municipio, así como crear espacios sin riesgos para promover el esparcimiento sociocultural en sectores vulnerables.

La Red municipal de Huertas Comunitarias permite, además, compartir experiencias y conocimientos, estudiar las propiedades terapéuticas y los beneficios para el refuerzo de la cohesión social que suponen este tipo de iniciativas, así como contribuir al avance en materia de soberanía alimentaria y los criterios de sostenibilidad ambiental que promueve la estrategia municipal La Laguna: Municipio en Transición (LLMT 2030), que dirige el Área de Medio Ambiente y Lucha contra el Cambio Climático.

La Laguna cuenta ya con 4 huertas comunitarias, ubicadas en San Benito, San Matías, el RAM Clemencia Hardisson y esta de Finca España, además del proyecto Semillas de Algazara, desarrollado conjuntamente con Cáritas Diocesana en el Camino de la Villa.