Agroeconomía ALIMENTACIÓN Consumo FIRMAS Gastronomía SOCIEDAD Turismo

GASTRONOMÍA | Historias de un camarero: apuntes de viaje

EBFNoticias | Chema Vicente | Fotos: autor | 

Un poco de gastronomía casera, “nada de presa rosa”: la gastronomía del camino. Comentarles que estoy por unas de mis tierras (León) y cómo no escribir del ¡Capricho de José Gordon!

En el pueblo de Jiménez de Jamuz. No sé si alguna vez comenté en alguno de mis artículos que esta localidad siempre ha sido muy conocida por su barro para la alfarería pero, mucho mucho antes que el Capricho, que está a cinco minutos de la ciudad  donde yo nací (no donde me crié), que ése  es otro sitio especial.

La Bañeza tiene historia, pero a caudales. Pero de largo más que Jiménez de Jamuz y El Capricho. Es curioso como un “sitio” con solo  30 años de trayectoria se ha “comido”  por su  gastronomía a una Historia de 1.200 años.

La Bañeza pertenece  a la zona de La Valduerna en el tránsito del Páramo, Sierra de Teleno y acariciada por el río Órbigo, Duerma  y el riachuelo de Jamuz. Magníficas iglesias las de San Salvador y Santa María  de los siglos  IX y XVI. Sus carnavales  dicen que son del año 1675  y su auge, más destacado, fue en la represión Franquista.  ¿Se imaginan lo que yo podría disfrutar en  mi trabajo en decir que los carnavales de dónde nací son más antiguos que los de mi Santa Cruz querida? Fuera como fuese, son cosas diferentes.

También ostenta el único circuito de motociclismo urbano en activo  de España y cabe  destacar que en él hizo sus “pinitos“ el gran Ángel Nieto . De ella el recordado piloto dijo que “para ser campeón del mundo hay que haber ganado antes en La Bañeza”.

El atractivo de los mercados.

Dicha ciudad, “para  no desgastar su nombre“, tiene su mercados no de hoy ni de ayer… Dicen que  de  hace diez siglos“. Muchos siglos me parece. Fue el mercado de referencia de la zona sureste de León y aseguran que mientras el mercado siga vivo así  pasara con la ciudad.

Hago referencia a su platos de cuchara como las legumbres del Páramo y sus ancas de rana, la sopa de trucha del  Órbigo y la bacalada de Valderas. Estamos en un momento en el que el buen apetito se  ha “zampado”, nunca mejor dicho, a una histórica milenaria.

Chuletón de El Capricho.

El símil de Maradona

Hace años que en un recorte de periódico, de cuando Maradona fichó por el Sevilla, un directivo le  preguntó a Carlos Bilardo, en ese momento entrenador del Sevilla  y campeón de mundo con Argentina, qué  aportaría el astro al club sevillista. A lo que él contestó: “pondrá a Sevilla  en el centro del mundo”. Supongo que se referiría al Sevilla CF, ya que la capital andaluza era navegable antes de que se inventara en fútbol.

Aunque me reservo un millo, ya que puede que sea  lo mismo que El Capricho y La Bañeza . Sea como  fuese José Gordon,  lo mismo que Maradona, ha puesto a Jiménez de Jamuz en el centro del mundo del  chuletón de buey.

El Capricho.

En el restaurante Capricho el trato es amable, el servicio correcto –“de  los que a mí me gustan“- y la comida fetén. Me queda puntualizar y me gustaría que lo tengan presente en las oraciones: la misma autopista A-6 en dirección  A Coruña, pasando por la otra ilustre ciudad, la Villa de Benavente, lleva al pueblo llamado Pobladora del Valle, también conocido por sus  bodegas.

Aunque no quiero hablar de ellas sino del bar Vafer, muy bien regentado por Rafa, Luis y familia. De esos bares con tapas clásicas de las que ya no quedan. Tipos correctos, educados. Quizá con unas de las colecciones de whisky más interesantes del mundo.

Una tapa de tortilla  espectacular “para competir con el chuletón  del Capricho” y cuenta con su propia panadería. Acuérdense –si surge escapada a esta región- que es parada obligatoria,  antes de llegar al Capricho, el pueblo que tiene tres casas rurales con un encanto especial.

Tortilla del Bar Vafer.

Mientras  escribía, unos de los clientes comentaba entre ellos: “Luis no tienes una Olivetti para los clientes“… La gente de los pueblos también tiene su humor socarrón.

Intenté hablar con la señora de las tortillas mientras se hacía su café; no me dio mucho chance.  Vamos… como un sí, sí  “pero déjame  tranquila que tengo que hacer muchas cosas“.

Abrazos a los lectores.

Otro de la platos de Bar El Capricho.

 

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario