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OPINIÓN | En la crisis, crecen los millonarios | Salvador García Llanos

La confederación internacional Oxfam integrada por diecinueve organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en noventa países, ha concluido en su último informe que que el camino hacia la igualdad sufre un retroceso. Tras dos décadas de convergencia económica entre los países de renta baja y los de renta alta, la pandemia, agravada por el alza de los precios de los alimentos y la energía, ha contribuido decisivamente a esa contracción.

El informe, titulado “Beneficiarse del sufrimiento”, se corresponde con el lema de Oxfam, “Trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento». Su publicación coincide con el Foro de Davos.

Algunos datos son significativos. Así, la lista de los milmillonarios se ha engrosado en los últimos dos años con la entrada de 573 personas más -una cada 33 horas- hasta un total de dos mil seiscientos sesenta y ocho milmillonarios a nivel global, que poseen una riqueza conjunta de 12,7 billones de dólares, lo que supone un 13,9 % del PIB global, tres veces más de lo que suponía a principios de siglo (4,4 % del PIB global en 2020). Sin embargo, no todos los sectores industriales se han beneficiado por igual de este incremento de la riqueza: las industrias de la alimentación, de la energía, las farmacéuticas y las tecnológicas han sido, según apunta Oxfam, las más beneficiadas.

Tan es así que, mientras los precios mundiales de los alimentos se dispararon un 33,6 % durante el último año – y se prevé que aumenten un 23 % en 2022- la riqueza de los mayores empresarios del sector se ha incrementado un 45 % en los últimos dos años, sumando trescientos ochenta y dos mil millones de dólares. Una situación similar ha vivido la industria farmacéutica, que aporta 40 nuevos milmillonarios, o la de la energía, donde los principales empresarios del sector han incrementado su riqueza un 24 % en los últimos dos años, coincidiendo con el encarecimiento del precio del crudo (un 53 %) y del gas natural (un 148 %). En el caso de las tecnológicas, recuerda Oxfam, cinco de las mayores entidades económicas del mundo –en que también se incluyen los propios países- pertenecen a este sector: Apple, Microsoft, Tesla, Amazon y Alphabet, que prácticamente duplicaron ingresos en 2021 respecto a 2019. Un sector al que pertenecen, de hecho, siete de los diez hombres más ricos del mundo. En conjunto, la riqueza de los milmillonarios se ha incrementado tanto en los últimos dos años como en los veintitrés anteriores. Un incremento de márgenes empresariales, apunta el informe, “en gran parte por las exorbitantes sumas que los Gobiernos han inyectado a la economía global”, medida “esencial para evitar un colapso económico total” reconoce la ONG, pero que ha provocado una mayor concentración de la riqueza.

Vamos con los perdedores de la crisis. Porque, en efecto, la otra cara de la moneda es el 99 % de la población mundial, que ha visto cómo su poder adquisitivo se reducía drásticamente a raíz del encarecimiento, precisamente, de productos tan básicos como los alimentos y la energía. De hecho, según cálculos de Oxfam, 263 millones de personas podrían terminar el año en situación de extrema pobreza, es decir, viviendo con menos de 1,9 dólares al día, lo que supondría un millón cada treinta horas. Y es que la pandemia ha conllevado pérdidas equivalentes a 125 millones de empleos a jornada completa y estima que, en la actual situación, una persona perteneciente a la mitad más pobre del planeta tendría que trabajar ciento doce años para ganar lo que una de las personas del 1% más rico del mundo gana en un año.

Una situación que perjudica especialmente, apuntan desde la ONG, a los países de renta baja, que con la pandemia han perdido una década de progresos, lo que se traduce, en estos casos, en elevadas dificultades para hacer frente a volúmenes de deuda que, en 2022, se estima en cuarenta y tres mil millones de dólares, casi la mitad del costo de las importaciones de alimentos y gasto público en atención media en estos países. De hecho, el 60 % de los países de renta baja se encuentra al borde del sobreendeudamiento.

Situación a la que solo se puede hacer frente, según se consigna en el informe de Oxfam, a través de medidas fiscales redistributivas. “Lo que proponemos son medidas inmediatas que se puedan poner en marcha y que ayuden a amortiguar el impacto sobre los más vulnerables recuperando aquellos que más se han visto beneficiados. Estamos hablando de la imposición a riqueza, al patrimonio, estamos hablando el establecimiento de un impuesto extraordinario sobre los beneficios caídos del cielo de muchas de las empresas que se están beneficiando de esta situación. Hablamos de medidas fiscales que no solo que vienen avaladas por otros organismos como son el Fondo Monetario Internacional o la OCDE” apunta Íñigo Macías, Coordinador de Investigaciones en Oxfam Intermón.

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