FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | La realidad y sostenibilidad de los medios americanos | Salvador García Llanos

Medios de comunicación

La reunión semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) terminó con preocupantes diagnósticos sobre la realidad de los medios y su futuro económico-financiero, según la versión de la agencia Efe que nos sirve de base para el presente comentario.

Incapaces aún de encontrar la fórmula para monetizar sus contenidos, los medios de comunicación afrontan un escenario cuesta arriba para superar la crisis propiciada tras la irrupción de las plataformas en internet, que en 2020 por primera vez aglutinaron más del 50 % del total de la publicidad. El uso del verbo monetizar, con el sentido ‘convertir un activo en dinero’, puede considerarse apropiado.

Monetizar aparece en el diccionario académico con los significados de ‘dar curso legal como moneda a billetes de banco u otros signos pecuniarios’ y ‘hacer moneda’, aunque cada vez es más frecuente verlo en noticias relacionadas con las nuevas tecnologías y los sitios web con el significado de ‘convertir un activo en dinero’ como, por ejemplo, en «La compañía tratará de monetizar su web mediante el cobro de una pequeña cantidad por cada descarga». Este nuevo uso es correcto y la Real Academia Española estudia ya su entrada en próximas ediciones de su diccionario.

El caso es que la investigadora y una de las ponentes de la sesión de la SIP, Antonia Kerle, señaló que en 2021 los ingresos de los medios escritos se redujeron el 13 %, la disminución más alta de los últimos cinco años, y un 14 % en Latinoamérica.

«Y la Covid-19 no hizo más que acelerar» esta tendencia en los medios impresos, agregó Kerle, para luego destacar que en el caso de América Latina la disminución ha ido a un ritmo superior al promedio global.

«No se espera que haya una vuelta a niveles previos a la pandemia de la Covid», alertó la investigadora durante esta convocatoria, en la que se analizó la sostenibilidad de los medios de comunicación, que en el caso de los impresos se percibe un futuro muy preocupante tras registrar en 2020 la mayor caída de ingresos publicitarios desde 2009.

En efecto, de acuerdo con una investigación de Economist Impact para la UNESCO, en América Latina se prevé que hacia 2025 los ingresos publicitarios vía contenidos digitales cubrirán el 9 % de la pérdida de ingresos en los impresos, por debajo del casi 30 % en el caso de los medios norteamericanos y, con todo, «ni remotamente cerca a lo que los medios necesitan para su viabilidad económica», señaló Kerle.

La analista agregó que los medios operan en un «entorno empresarial y político cada vez más desafiante», con un aumento de violaciones al derecho a la información en Latinoamérica y a la vez pocas donaciones de gobiernos o inversores privados.La incertidumbre se ha acentuado cuando Anya Schiffrin, de la Universidad de Columbia, se hizo eco de un pedido del fundador del medio digital surafricano ‘Daily Maverick’, el periodista Branko Brkic, quien ha sugerido a los filántropos mil millones de dólares al año en donaciones para medios de comunicación responsables en el globo.

Por otro lado, siempre según Efe, hay que insistir en el periodismo como un bien público. Efectivamente, la UNESCO ha recalcado esta consideración, como resaltó en la reunión Guilherme Canelas de Sousa Godoi, funcionario de la sección de Libertad de Expresión de este organismo, quien dijo que seguirán instando a los Gobiernos para que vigilen esa premisa en pos de una prensa libre, independiente y plural.

El funcionario señaló que las tendencias en materia de libertad de expresión «no son nada buenas» y aludió a un informe de la UNESCO que revela que el 85 % de la población mundial afirma sentir que este derecho ha disminuido en los últimos cinco años, un periodo en el que además han sido asesinados cuatrocientos cincuenta y cinco periodistas.

«Tenemos viejos y nuevos desafíos a la hora de proteger la libertad de expresión», recalcó Canelas, quien matizó que aunque la cifra de asesinatos en los últimos cinco años es inferior al lustro previo, no es el caso del encarcelamiento de profesionales de la comunicación al amparo de polémicas leyes sobre calumnias y difamación.En un panel sobre sostenibilidad, periodismo local y democracia, Jim Brady, vicepresidente de Periodismo, de la Fundación Knight, que busca fomentar «comunidades informadas y comprometidas», calificó de clave para el sector que los medios locales se mantengan «saludables».

Y ello dado que la sostenibilidad financiera implica la tan necesaria independencia periodística que permite, indicó, una mayor «longevidad» de estos medios. Esa estabilidad viene marcada, dijo, por la necesidad de afrontar el cambio de modelo de negocio, porque difícilmente los medios volverán a tener un 80 % de sus ingresos desde la publicidad.

En la reunión de la SIP, se insistió en la idea de que si no tenemos medios vitales, la democracia está en juego. Debemos ser muy conscientes de este planteamiento, puesto de relieve por el departamento de Investigación de la Universidad de Columbia que cita los casos de Australia y Canadá. En efecto, una ley australiana del pasado año obliga a empresas como Google y Facebook a pagar por los contenidos producidos por medios de ese país que alojen en sus plataformas, y que, según dijo, ha permitido que entre 110 y 150 millones de dólares hayan ido a medios de comunicación. La misma investigación resaltó además las iniciativas en base a créditos fiscales para medios de comunicación que se estudian en países como Francia, Indonesia y Canadá. Este país, por cierto, en 2019 puso en marcha un programa de subsidios fiscales por cinco años para medios de comunicación de quinientos noventa y cinco millones de dólares.

Por su parte, Pau Deegan, presidente de la asociación de medios canadienses ‘News Media Canada’, se refirió al proyecto de ley presentado por el ejecutivo de su país que busca, como en el caso australiano, que gigantes como Google y Facebook lleguen a un acuerdo con los medios de comunicación para pagar por sus contenidos.

En caso de no llegar a un acuerdo, el proyecto propone un proceso de arbitraje dirigido por el ente regulador canadiense de radio y televisión.

«Tienen todos los beneficios de ser una publicación sin tener ninguna de sus obligaciones», señaló Deegan sobre la actual posición de las plataformas que la legislación canadiense propuesta busca corregir.

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