FIRMAS

OPINIÓN | Tenerife, un destino atascado | Momo Marrero

Es difícil no estar orgulloso de la tierra en la que naces o paces, difícil no sentirla, no vivirla, no amarla, no gozarla. Tenerife, y en general Canarias, tiene todo lo que necesita la mayoría de la gente para disfrutar de una óptima calidad de vida y ser feliz. Quienes hemos tenido la suerte de recorrer el mundo (Australia es mi asignatura pendiente) podemos dar fe de ello. Por eso no logro entender por qué razón no cuidamos y protegemos para las generaciones venideras esta formidable herencia que hemos recibido. Y por eso alzo la voz por este medio haciendo un llamamiento a la cordura perdida.

Hemos pasado de una etapa de desarrollo a un desarrollismo atroz y feroz, anteponiendo nuestros derechos y dejando atrás nuestras obligaciones como ciudadanos. El problema de tráfico que sufre Tenerife es absolutamente vergonzoso, injustificado y nos deja a merced de un futuro lánguido. Nos jactamos de vivir en el paraíso, de ser un destino inteligente, de plantear la gobernanza como estrategia, de ser un destino slow… quizás esta última afirmación sea cierta, pero lo es debido a los atascos que cada día se forman en nuestras carreteras.

Desde un punto de vista estrictamente turístico, ¿realmente hemos pensado quién querrá pasar sus vacaciones en un destino en el que se tardan dos horas en recorrer 39 kilómetros, en lugar de los razonables 34 minutos que nos llevaría en una autovía a buen ritmo? (A los incrédulos, les invito a experimentar el trayecto Puerto de la Cruz-Santa Cruz a partir de las 7:00 horas de un día laborable). ¿Les parece un atractivo turístico coherente para competir con el Parque Nacional del Teide, la observación privilegiada de las estrellas, el Loro ParqueSiam Parkavistamiento de cetáceos, cualquiera de las obras de César Manrique o las 3300 horas anuales de sol? El nivel de degradación al que estamos sometiendo esta isla no la soportarán ni los clientes internos, o sea los residentes.

Revisemos los datos para tomar conciencia de la magnitud del problema: en el año 2020, con una población residente de 966.354 habitantes, el parque automovilístico en Tenerife superaba los 800.000 vehículos, según Diario de Avisos. Si atendemos a los datos del ISTAC, observamos que ese mismo año en esta isla había 818.9 vehículos por cada 1.000 habitantes. Otro dato relevante: según eldiario.es sobre información de 2014 del Banco Mundial, si Canarias fuera un estado seríamos el sexto estado con más vehículos por mil habitantes. Para reafirmar todo lo anterior, según publica El Día, más de 70 millones de vehículos se movieron en la capital tinerfeña en 2019. Otro dato interesante publicado en Atlánticohoy.com revela que Santa Cruz de Tenerife es la tercera ciudad más congestionada de tráfico de España, de modo que a nadie puede extrañar que, tal como afirma El Paísel caos circulatorio atrape diariamente a 200000 personas.

¿Culpables? Todos y cada uno de nosotros, por exceso, permisividad o connivencia.

¿Soluciones? Mejorar la frecuencia del transporte público (soy usuario habitual de Titsa y como norma general ofrecen un magnífico servicio y cuentan con grandes profesionales), sensibilizar sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva ante este problema y fomentar el comportamiento y la actitud cívica (este territorio no admite que cada persona tenga un coche, que lo use constantemente y que sienta que es su derecho aparcar en la puerta de su lugar de destino) y ser creativos en la búsqueda de soluciones singulares a problemas comunes.

Mientras escribía este artículo dudé sobre si debía aportar más datos o solicitar información a las administraciones competentes, si sería conveniente llamar a clientes y amigos del sector hotelero o de la turoperación, si debía recabar información de Ashotel, para quien escribo estas líneas… pero sinceramente opino que el problema es tan grave y notorio que, con el simple gesto de salir ahí fuera, a nuestras carreteras, la información queda por sí misma contrastada con la experiencia sufrida.

Tenerife, un destino, una sociedad atascada. ¿Es para preocuparse o matamos al mensajero?

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario