FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | Covid: vuelve a casa por Navidad | Francisco Pomares

Casi 200 nuevos casos de Covid en 24 horas, sería una cifra no ya aceptable, incluso deseable hace tan sólo unos meses, pero no lo es hoy. Desde hace ya días, los casos de infección crecen de nuevo de forma exponencial. No es que los contagios sean muchos –en relación con las cifras a las que nos habíamos acostumbrado- sino que aumentan de forma muy rápida. Con más de mil personas fallecidas ya en las islas -1.014, para ser exactos- y 98.000 casos acumulados desde el inicio de la pandemia, casi el cinco por ciento de la población de las islas ha pasado ya el Covid. Pero todavía hay cerca de 1.450 pacientes que siguen con el coronavirus activo, veinte de ellos ingresados en UCI y 133 hospitalizados en planta.

Y la cosa se puede complicar: en Europa la epidemia ha crecido un 55 por ciento en menos de un mes, como consecuencia de  la llegada del frío, los bajos niveles de vacunación y la relajación de las medidas de contención. En toda España –en Canarias también- la respuesta a la campaña de vacunación ha sido muy alta, en torno al 80 por ciento, por lo que probablemente no haya que temer un gran aumento de los fallecimientos, que esta pasada semana pasada han afectado a dos personas con patologías previas. Y está muy cerca la autorización de tratamientos farmacológicos, que podría reducir la tasa de muertes por encima del cincuenta por ciento. Sin duda, son muy buenas noticias, pero aun así hay que tener cuidado: por un lado, se debe insistir en la necesidad de completar la pauta vacunal en los mayores de 70 años, con un tercera dosis de refuerzo, para evitar muertes en los mayores, dado que la vacuna pierde efectividad. Y hay que mantener las medidas preventivas –limpieza de manos, distancia de seguridad, etiqueta respiratoria- y también, igual de importante, la ventilación de interiores, porque con el frío se tiende a olvidar la enorme importancia de la ventilación para combatir esta enfermedad.

Este invierno vamos a tener, además, una campaña de gripe mucho más dura: para empezar, habrá más casos que en 2020, porque el año pasado el uso constante de mascarillas y gel, y la higiene regular a la entrada de comercios y bares, ayudó a reducir también la transmisión de gripe y otras infecciones. El problema es que eso implica que al darse menos casos de gripe el año pasado, este año tendremos menos inmunidad frente al nuevo virus estacional. Más gente cogerá la gripe, y la gripe hará más daño porque tendremos menos defensas contra el virus del invierno 2021. Sería muy importante que todos los sanitarios se vacunaran de la dosis de refuerzo del Covid y contra la gripe. Son el sector que asume siempre el mayor riesgo.

¿Qué se puede hacer para reducir la exposición a la enfermedad? Básicamente lo que venimos haciendo hasta ahora: mantener una conducta cautelosa, y –si es posible- acceder a la tercera dosis para completar la pauta de vacunación.  Esta pelea no está aún ganada, el combate no ha acabado, y lo peor puede llegar este invierno que ahora comienza. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que en el espacio europeo ampliado de la OMS –los 53 países-, podría llegar a producirse hasta medio millón de muertos en la ola que viene. Cautela y prevención –especialmente en Navidades, uno de los momentos más propicios para el contagio- y también recordar que estamos ante una enfermedad que ha venido para quedarse, que probablemente se transforme en estacional, quizá acompañando en los próximos años los cuadros gripales, y contra la que ya hay recursos y medidas, si logramos evitar perder el control.

A los impacientes, pedirles paciencia. Y a las autoridades no ceder a la presión del público, hacer las cosas bien. No vayamos a tirar por la borda el esfuerzo de estos dos años perdidos.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario