FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | ¿Volverá a sobrar dinero? | Francisco Pomares

El martes, el vicepresidente del Gobierno, Román Rodríguez, nos presentó la cuadratura del círculo de sus cálculos: una recaudación tributaria en los siete primeros meses de este año –calificado a finales de 2020 como Año de la recuperación tanto por él como por el presidente Torres– muy levemente superior a la de esos mismos meses durante 2020. La información es cierta: la recaudación total durante esos meses de 2021 alcanzó cerca de los 1.245 millones de euros, una cifra superior en cuatro millones a la lograda el pasado año, a pesar de haber caído un 5,5 por ciento los ingresos del denominado bloque de financiación canario, que bajaron en total 47 millones de euros. Poco más de 70 millones el IGIC –caída de más de un ocho por ciento del consumo, una cifra que podríamos considerar dramática como indicador del estado de las economías familiares y de las pequeñas empresas–, compensada en parte por una mayor recaudación en el AIEM, que grava las importaciones para proteger la producción canaria, y en el impuesto de matriculación de vehículos.

Los impuestos recaudados son un buen referente para determinar cómo va realmente la economía: Rodríguez no hizo ninguna referencia a la escasa recuperación producida en los primeros meses del año, formalmente de un 0,32 por ciento, aunque en la práctica (y eso es una buena noticia), supone realmente un ocho o nueve por ciento, ya que en 2020 tuvimos dos meses y medio de actividad económica normal, y sólo a partir de mediados de marzo se produjo la caída a plomo de la actividad económica. En lo que sí se explayó el vicepresidente y consejero de Hacienda fue al explicar lo bien que su departamento había calculado –con mucha moderación y aplomo– como se iba a desempeñar este año de 2021, y cómo había logrado ajustar el Presupuesto a esas previsiones. Recordó que el presupuesto de 2021 incorpora una previsión de caída de la recaudación de todos los impuestos -los propios, los cedidos y los del bloque de financiación canario- que a finales de 2021 se calculó en 434 millones de euros, una estimación «extremadamente prudente», según Rodríguez, considerando la incertidumbre sobre el desarrollo de la enfermedad.

Tan prudente es el cálculo, añadiría yo, que tendrá un desvío que probablemente supere el 90 por ciento sobre la recaudación que finalmente se produzca, a poco que la campaña turística de invierno funcione algo. Ese cálculo, en cualquier caso, no supuso merma alguna del (mucho menos prudente) carácter expansivo de los presupuestos de este año, dotadas con 407 millones más de gasto, un gasto a financiar no sólo con los impuestos, sino con las entregas del Estado a cuenta del sistema de financiación autonómico, que se calculan de acuerdo con lo recaudado el año anterior, y –sobre todo– con los ingresos especiales del Fondo Covid por 630 millones de euros. Es obvio que el Gobierno tiene más gastos como resultado del efecto de la pandemia, y especialmente de las necesidades sanitarias. Sería absurdo criticar unos presupuestos expansivos en estos momentos, en los que más falta hace gastar. Sabiendo además que este va a ser un presupuesto en el que además, nos vamos a encontrar con una recaudación de impuestos muy superior a la consignada en su día. Algo de lo que Román Rodríguez no dijo ni pío.

Pero ahora, de lo que se trata es de ser capaz de cumplir el presupuesto y usar correctamente el dinero para colaborar con la recuperación económica. A este Gobierno se le va a juzgar por eso.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario