FIRMAS Salvador García

OPINIÓN | Lattitude Hab, operativa modificada | Salvador García Llanos

La progresiva situación de incertidumbre en torno a la pandemia, la elevada incidencia acumulada y la continuidad de las medidas adoptadas para su contención en en las islas son los motivos que argumentan los responsables de la aerolínea Lattitude Hub, promovida por empresarios hoteleros de Tenerife integrados en la organización Ashotel y en la que participa del Cabildo Insular, para replantearse el programa operativo que se había iniciado el pasado viernes con el vuelo inaugural entre Madrid y Tenerife Sur.

Tras la reducción de la demanda de vuelos registrada en Canarias durante la última semana los ejecutivos de la compañía decidieron posponer a otoño las rutas previstas para este verano, o sea, Madrid, Bilbao y Vigo.

No empieza bien la cosa, no. Aunque las circunstancias son de peso. En un comunicado que difundió el pasado viernes la agencia Efe, Lattitude Hub alude a que esa incertidumbre ha generado un claro retraimiento de la ciudadanía a la hora de programar las vacaciones, hecho al que hay que sumar un alto ritmo de cancelaciones derivado de la alta incidencia de la pandemia. Así las cosas, cabe preguntarse si no fue precipitado llevar a cabo el viaje inaugural pues para esa fecha ya se conocían las circunstancias señaladas, así como la ocupación hotelera. No se trata de dar lecciones a toro pasado pero que la imagen hay que cuidarla -y en el transporte aéreo hay que tomar todas las previsiones- es una máxima que, sobre todo, en el arranque y las presentaciones, hay que cumplirla con la máxima rigurosidad.

Ya hay que hablar, es lógico, de un serio replanteamiento en el modelo operativo inicialmente concebido. Ahora toca, confiando en que la pandemia remita y el índice de vacunados siga aumentando, configurar la temporada invernal para fortalecerla, “siempre a través del análisis de posible nuevas frecuencias y conexiones”, según fuentes de la aerolínea.

«En un tiempo en que la única certeza es la incertidumbre, el tener la capacidad de adaptarse a cada circunstancia es lo que aporta a la compañía una ventaja competitiva, de ahí que se haya tomado la decisión de amoldarse a las circunstancias y construir una nueva operativa que atienda los condicionantes a los que se enfrenta la actividad aérea», explicaron en el comunicado las mismas fuentes.

Los datos publicados por AENA muestran que, en los primeros seis meses del año, la demanda no se ha recuperado en la medida que se esperaba, y el número de pasajeros en el aeropuerto Tenerife Sur sigue un 86,3 % por debajo de 2019, una cifra que es del 74,4 % en el mes de junio. Entonces, se supone que aumentarán frecuencias en la medida que se vayan dando las circunstancias, a corto y medio plazo.

Pero eso no minimiza la magnitud de la preocupación hasta consolidar el funcionamiento de la compañía, en un nuevo escenario plagado tambien de incógnitas: esa magnitud estriba en que se trata de una iniciativa exclusivamente tinerfeña. El resto del archipiélago –o sea, las islas no capitalinas de la provincia occidental- no cuenta o se inhibe. Por no mencionar que la competencia no se va quedar de brazos cruzados.

La ventaja de Lattitude Hub, según su propia visión, es su flexibilidad y el hecho de ser una aerolínea que está construyendo su operativa adaptándose a la demanda que va detectando en cada momento, ya que es precisamente esa capacidad de cambio la clave del éxito en un mercado fuertemente determinado por la incertidumbre de la situación sanitaria y económica, concluye la compañía aérea.

Eso está bien y hasta se puede aceptar desde el plano teórico. Pero no ha sido un buen comienzo, no.

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