FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | ¿Ni una regla de tres? | Francisco Pomares

La Conferencia Sectorial de Cultura es un organismo que reúne al Ministerio, las Comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla, para coordinar acciones en materia cultural. El viernes pasado se reunió en su XXIX edición, la primera presidida por el flamante nuevo ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta, para aprobar la distribución de la parte de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que el Gobierno de España ha decidido asignar a las regiones, fondos que suponen un tercio de los recursos asignados al conjunto del país.

El resto será gestionado directamente por el departamento de Iceta. No voy a dedicar mucho tiempo a discutir la oportunidad o no de que sea el Gobierno de la nación quien gestione los dos tercios de los recursos destinados en el Plan para Cultura, en un país donde las competencias culturales están prácticamente cedidas en su integridad a las comunidades autónomas. Por principio, esa parece una decisión errónea, fruto de la voracidad del Gobierno Sánchez en lo que se refiere a controlar el máximo posible de licitaciones en los dos años que quedan de aquí a las próximas elecciones. Pero en cualquier caso, se trata de una decisión política del Gobierno, que responde al criterio de controlar al máximo la asignación de recursos.

Lo que es una vergüenza es la nueva trastada que –con el sorprendente voto a favor de la representante de Canarias en la Conferencia Sectorial–, se ha vuelto a hacer a esta región: Canarias recibirá cinco millones de euros de los 165 millones que se distribuirán a las regiones.

31Aparentemente, se trata de una buena noticia para el sector cultural, pero en realidad es una noticia muy injusta: Canarias vuelve a ser la región española que recibe menos porcentaje de fondos en el reparto. Con un 4,59 por ciento de la población española, Canarias recibe apenas un 3,05 por ciento de los recursos que se reparten, quedando en la cola del conjunto de las regiones españolas. La última. Por detrás incluso de las regiones gobernadas por el PP que –esas sí– pusieron el grito en el cielo por la tropelía.

En la distribución de los fondos para cultura, se le ha hurtado a las islas más de un tercio de lo que le corresponde, sin que nadie protestara por ello. Resulta realmente asombroso que un reparto tan lesivo para Canarias (casi dos millones menos de lo que nos corrresponde) no fuera contestada por la Consejería de Educación y Cultura, presente en la Conferencia.

Uno puede entender que los partidos tiendan a actuar con unidad de voto en este tipo de organismos, pero después de la escandalera producida con las ayudas al sector audiovisual y el incumplimiento del REF, después del informe del Parlamento y los vaivenes sobre llevar el affaire del diferencial al Constitucional, después de la foto de palacio con Ángel Víctor Torres, Román Rodríguez y un descamisado Pedro Quevedo, felices ante la ministra, resulta chocante que ante una nueva injusticia que nos perjudica directamente a todos los canarios, no se haya escuchado ni pío.

Es evidente que la metrópoli anda vamos a decir que un poco despistada con Canarias. No sólo en materia de cumplimiento del REF o en el cálculo del PIB. También en algo en principio tan sencillo cómo hacer una regla de tres entre el dinero que hay, la población total del país y la de Canarias, para decidir lo que nos toca. Lo cierto es que llueve sobre mojado: si esto es lo que podemos esperar del Gobierno de la nación cada vez que hay que repartir dinero, habrá que preguntarse que nos puede pasar cuando toque volver a negociar la financiación.

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