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VIAJES | De Orchilla a Mesa de Roldán

Orchilla, El Hierro. FOTOS: Guillermo Ariza

EBFNoticias | Willy Sloe Gin |

Qué difícil se hace escribir, recordar tanto cuando se está amarrado a un noray mudo.

Algunos no tenemos más remedio que hablar de pantalanes, de mareas, de vientos, de verdades camufladas en esmeraldas y turquesas.

Será la Mar mi destino.

Fin que me persigue desde niño.

Volveré a El sin duda.

Allá me espera un marino sin barco y una sirena rota por mil versos.

Cuantos viajes y tanto sentido en ellos.

Se hizo difícil arribar a estas Islas bendecidas por vientos y guanches.

El “siete” cristiano me largó el primer misterio.

Podemos, debemos arrimarnos a estas luces mágicas, a tierras nacidas del fuego, de volcanes que emergen para poder respirar limpieza.

Me venció el sueño en Orchilla.

En El Hierro espanté mis primeros miedos. Todo pintado en luces recién nacidas, inocentes. En secuencias pitagóricas, ciertas.

En estas tierras crecidas en azufres se acabaron mis miedos. También largaron sus aguas felicidades y noches de estrellas.

Anochecidas vividas en ese meridiano robado.

Allí dormí arropado por el ansia, el duende, por el sentir Isleño. Tan cercano y tan enigmático…

La verdad viene cantada en fronteras imperfectas.

Acabé encontrando algo parecido.

Triste, solo, y tan bello como aquella luz guanche.

BMW R 1200 GS.

Y es que los Faros viven en lugares incomprensibles para los que son de Tierra adentro.

En la Mesa Roldán recordé a Orchilla.

Dos maravillas amarradas  a lomas desconocidas, a precipicios absurdos. Atalayas nacidas para dar consuelo a los que, de siempre, venimos embadurnados en sal.

Cómo no sentirme parte de esta Luz y de su negrura. Ormuz – Ahrimán. El bien y el mal. La calma batallando contra la brutalidad del viento.

Gracia.

Y es que todo tiene su reverso.

Por eso busco la Mar y sus Luces.

Vivo fronteras saladas, Vivo aguas pintadas en mil secuencias. Es mi pena y mi norte.

Amanecí con casi todo visto.

Dos faros, dos noches,  mil miedos y  cien esperanzas.

Como mi Padre, soy un marino sin barco.

 

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