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ECOLOGÍA | Ben Magec denuncia la hipocresía de los partidos políticos del Parlamento de Canarias apoyando el puerto de Fonsalía

EBFNoticias |

La Federación Ecologista Canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción reitera su oposición frontal al Puerto de Fonsalía, ya que considera que es un proyecto de macropuerto sobre el que no existe justificación social alguna, afectaría gravemente a una zona de especial conservación de alto valor ecológico, por lo que resulta una nueva infraestructura totalmente innecesaria y peligrosa.
El macro-puerto de Fonsalía está siendo inexplicablemente apoyado por diferentes grupos políticos, al parecer más preocupados por la adquisición de fondos europeos, que por el futuro de la ciudadanía canaria y los ecosistemas, de los que nuestra subsistencia depende.

«Pretenden construir este macropuerto en Guía de Isora, entre los núcleos costeros de Alcalá, Playa de San Juan y la carretera TF-47, en el Suroeste de Tenerife, lo que supondría no sólo desarrollar una macro-infraestructura en zonas de especial sensibilidad sino también llevar a cabo una actividad naviera que incrementaría radicalmente las afecciones a la valiosa y vital biodiversidad que justificaron la declaración del espacio como Zona de Especial Conservación (ZEC) “Franja Marina Teno-Rasca” y cuyo avistamiento suponen una de las principales actividades económicas de la isla».

Sin embargo, el Parlamento de Canarias aprobó el pasado miércoles día 9 de junio una proposición no de ley (PNL) propuesta  por el  Partido Popular para instar al Ejecutivo canario a impulsar definitivamente la construcción del puerto de Fonsalía y solicitar al Estado la financiación de esta innecesaria infraestructura. «En un acto de hipocresía total, el PSC-PSOE, NC, AGS, CC y PP, aplauden y votan a favor de la destrucción de esta singular e irremplazable zona natural del suroeste de Tenerife, sólo un día después del Día Mundial de los Océanos, la firma del protocolo del Corredor Oceánico Mundial y pocos días después del Día Mundial del Medio Ambiente, tras sumarse a las campañas de “lavado de cara de destrucción del territorio” y apuntándose de nuevo a la destrucción de siempre: “al más de lo mismo”.

La zona de Teno-Rasca, que hace pocos meses se vio reconocida como Lugar Patrimonio de Ballenas (World Heritage Site en inglés), que abarca unos 22 kilómetros de largo y casi 70.000 hectáreas, y baña el litoral de los municipios de Buenavista del Norte, Santiago del Teide, Guía de Isora, Adeje y Arona, en el área que se extiende desde Punta El Fraile (Teno) a Punta Salema (Rasca, Las Galletas), se ha vuelto a convertir en “el trofeo” en el que los políticos y sus aliados empresariales ponen el punto de mira para sus negocios y la destrucción del medio ambiente.

Según datos oficiales, la actividad de observación de cetáceos y asociadas, tuvo en el año 2019 más de 1,4 millones de turistas, generando unos ingresos de unos 42 millones de euros. Un macro-puerto de estas características, más allá de generar más ingresos pondría en peligro los recursos que aportan este valor.

Desde el movimiento ecologista «nos preguntamos dónde están los estudios científicos que avalen el posible aumento de los impactos en la zona. La posición definitiva de Ben Magec-Ecologistas en Acción es de absoluta prudencia».

“Si en las condiciones actuales ya advertimos las graves implicaciones en la biodiversidad de la actividad naviera actual, como el ejemplo del calderón juvenil Hope con su aleta caudal diseccionada como icono,  ¿no será razonable invertir los esfuerzo en mejorar la gestión de la ZEC sin forzar aún más la situación, no vaya a ser que acaben matando la “gallina de los huevos de oro”?. Ben Magec-Ecologistas en Acción afirma que es prioritario invertir los recursos económicos en la gestión de la ZEC para una buena conservación, hasta ahora deficiente. No olvidemos que la Franja Marina Teno-Rasca alberga una de las pocas poblaciones residentes de calderón tropical del mundo, de delfines mulares, así como otras 20 especies de cetáceos, entre otros valores singulares, específicos e irremplazables.

Advierten que el intenso tráfico marítimo que implicaría una nueva infraestructura como este macro-puerto, supondría intensificar el grave problema que ya sufre la ZEC por daños y muertes debido a las colisiones de embarcaciones con mamíferos marinos y tortugas, así como el estrés que produce la contaminación acústica y la afección al equilibrio de su población, como por otro lado también impactan los constantes vertidos contaminantes. En esta zona hay, además,  áreas críticas de tortuga verde, así como tortuga boba, amenazadas de extinción; hábitats y especies protegidas de praderas submarinas de sebadal, arrecifes costeros, invertebrados marinos, y guinchos y charranes en los litorales, entre otras especies.

Como explicábamos hace pocos meses desde la federación ecologista canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción, por lo que se conoce, con el proyecto de infraestructura portuaria de Fonsalía se pretende instalar un dique para el puerto comercial de 739 metros de longitud, que según proyecto albergaría 4 buques con la posibilidad de que en su tramo final se pueda habilitar una zona para atraque de cruceros para los que hay diseñadas cuatro alineaciones de entre 115-175 metros. Contempla también dos explanadas con capacidad para 820 turismos, o 297 camiones o plataformas, además del edificio de la Estación Marítima que ocuparía 4.000 m² y contaría con 270 plazas de aparcamiento. La dársena deportiva dispondría de un dique de abrigo curvo de unos 840 metros y una explanada de 5,5 hectáreas para zona de ocio y pantalanes flotantes para más de 460 embarcaciones. Un canal de unos 65 metros de anchura separaría el dique curvo y el de abrigo de la dársena portuaria, y la plataforma de terrenos para el atraque de yates de gran eslora y el servicio de varadero.

Estaría unido a la costa por un puente de 122 metros de longitud con cuatro carriles de circulación y aceras laterales para el tránsito peatonal. Incluye también la construcción de una dársena para uso pesquero.

Según la federación ecologista, este proyecto y sus macro cifras “es una nueva apuesta por el desarrollismo y el populismo. Es un proyecto que va contra la protección de un área ambientalmente sensible,  en la que existe una población residente de calderones tropicales única en el planeta, sobre los 200 ejemplares, que muestran además comportamientos singulares; la presencia de diversas especies de cetáceos, incluidas varias de delfines, durante todo el año o parte de él, y que además es una importante ruta migratoria de estas especies. Como pueden observar a los políticos canarios la Biodiversidad les trae absolutamente sin cuidado, todo queda en palabrerío barato para la foto, como dijimos con motivo de otras actuaciones igualmente reprochables que buscan lo de siempre, el enriquecimiento de sus empresarios de cabecera, principalmente constructores. Desgraciadamente nada cambia”.