FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | Más caldo | Francisco Pomares

Una instrucción de la ejecutiva regional socialista, provocó ayer que los diputados del PSOE en Teobaldo Power tuvieran que abstenerse en la votación de la Junta de Control de la Radio Televisión Pública Canaria, en una de las decisiones más estrambóticas y atrabiliarias que se recuerdan en la Cámara regional. El PSOE no votó a las personas propuestas hace justo un mes por los propios socialistas a la Junta, Luz Belinda Giraldo y Alfonso Campoamor, tras obtener ambos el plácet parlamentario. Mucho peor fue lo de Nueva Canarias, que no es que no votaran a su candidata, Rosi Morera, sino que le votaron en contra, para evitar que la Junta de control pueda llegar a formarse.

El Pacto de las Flores, que ha logrado mantener su unidad de actuación en prácticamente todos los asuntos complicados se deshizo ayer como un azucarillo en aguardiente en un asunto que todos califican de menor, pero que se descubre como madre de todas las batallas que han destruido los consensos políticos en esta región: el PSOE se abstuvo en la votación de la Junta, Nueva Canarias y Podemos votaron en contra, y los gomeros de Curbelo cumplieron con el compromiso suscrito hace ya casi un año entre el Gobierno y la oposición, y apoyaron con su voto a todos los candidatos que obtuvieran la idoneidad. Cuatro partidos del pacto floral, tres posiciones diferentes.

Para explicar tal desaguisado, la vicesecretaria del PSOE en Canarias y presidenta del grupo parlamentario, Nira Fierro, explicó que “sería inaceptable para el Partido Socialista que los miembros de la Junta de Control obtengan más apoyos que la persona que los va a dirigir…” Un argumento singular por partida doble: parece que a la señora Fierro le resulta más aceptable abandonar a su suerte a sus dos candidatos a la Junta, no votando por ellos, que esperar acontecimientos y ver quienes apoyan o no al actual administrador como director general. Y el otro argumento, lo de calificar al señor Moreno como la persona que va a dirigir a los miembros de la Junta… ¿Se ha leído la señora Fierro la ley de la RTVC? ¿Sabe que la Junta es un organismo de control dependiente del Parlamento y no del Director General? ¿Sabe que el señor Moreno, si llega a ser Director General, no presidirá la Junta, que tiene su propia presidencia? ¿Sabe que el Director General, no tiene siquiera el derecho a votar en las decisiones de la Junta? Para presidir un grupo parlamentario, uno debería por lo menos leerse un poco las leyes, digo yo.

Lo ocurrido ayer en el Parlamento demuestra la facilidad con la que en la política canaria se aceptan chantajes y extorsiones de cualquiera que se crea con derecho a amenazar. Basta con amedrentar a alguien con un par de portadas –ya saben de que va eso- o con una dimisión si las cosas no salen como uno pretende, para que los partidos se acoquinen. Que el PSOE se haya plegado a la exigencia de que la Junta no tenga más votos de los que pueda obtener el Director General, y que todo esto se resuelva sin negociaciones políticas, sino dejándose arrastrar hasta la estrafalaria sesión parlamentaria de ayer, demuestra que aquí nadie está dispuesto a asumir el más mínimo riesgo. Ni por principios, ni por coherencia, ni por sentido del ridículo.

Entre las prácticas que han convertido la tele canaria en un banco para financiar a los comprables o propicios; la cobardía ante la posibilidad de ser pasto de campañas de difamación o calumnias; o la falta de arrestos para enfrentarse a pulsos o chantajes de quienes piensan eso de que “o ellos o el caos”… la disciplina y unidad el Pacto de las Flores se marchitó ayer en un ejercicio de filibusterismo parlamentario más chusco que memorable.

Otro capítulo más que añadir a la intrahistoria -ya no tan secreta- de la instrumentalización de la tele canaria. En fin, que suma y sigue. Hoy tendremos otra ración de este caldo de ricino.

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