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ENTREVISTA | Natalia Vargas, periodista: “Cuando una sociedad es racista, las políticas también lo son, y los medios también lo serán”

EBFNoticias | Candela Fernández Sanz| Fotos: cedidas y Alejandro Ramos  |

Natalia G. Vargas nació en 1996, en Lanzarote. Se graduó en Periodismo en La Universidad de La Laguna (ULL) en 2018. Ha trabajado como freelance tres meses en Senegal y actualmente ejerce en el medio Canarias Ahora, asociado al periódico digital Eldiario.es, cubriendo temas migratorios.

¿Cuándo comenzó tu pasión por el periodismo?

Siempre me han apasionado la lectura y la escritura. En el colegio escribía relatos, guiones de teatro, poesía… Y también formaba parte de la revista escolar. En el instituto empecé a familiarizarme con la prensa y con el mundo del periodismo. Me di cuenta de que era la vía para poder aprender de todo. Sobre todo, acerca de la desigualdad social, el machismo o el racismo. El periodismo te da herramientas para poder acercarte a historias diferentes cada día, en diversas partes del mundo, lo que supone un aprendizaje constante y diario. Eso era lo que yo quería para mi vida. Por eso elegí esta profesión.

Foto: Alejandro Ramos.

“La crisis migratoria que atraviesa Canarias ha dejado sus secuelas en cada esquina”

¿Qué significa actualmente el periodismo en su vida?

El periodismo es para mí mi día a día. Cuando te dedicas a conocer, aprender e investigar, siempre que sales a la calle estás con los ojos abiertos y la mirada atenta. En especial ahora, cuando la crisis migratoria que atraviesa Canarias ha dejado sus secuelas en cada esquina. En todas partes puedes ver una historia o la consecuencia de la gestión que ha realizado España de este fenómeno.

¿África siempre ha sido su vocación?

Descubrí mi interés por los países africanos en tercero de carrera. Un profesor estupendo, Samuel Toledano, nos ofreció la opción en el marco de la asignatura Periodismo de Investigación de elaborar una revista en papel (Revista 360) que después sería distribuida por toda Canarias. Uno de los reportajes planteados era ‘Sin noticias de África’. Hasta que no leí ese titular no me había dado cuenta de la desinformación y de lo lejos que estamos de este continente tan cercano. Elegí con otras compañeras centrarme en ese reportaje y supe que era un tema que necesitaba más manos en el periodismo, así que pensé que sería bueno tratar de especializarme en él.

¿Cómo surgió su oportunidad de ejercer periodismo en África?

Precisamente fue a través de la Revista 360. El éxito del primer número dio lugar a un segundo. En esta ocasión, trabajé en un reportaje sobre la extracción de arena del Sáhara Occidental para su uso en Canarias en el sector turístico y de la construcción. Presentamos la publicación en un local de Gran Canaria. Allí estuvo José Naranjo, periodista freelance en África Occidental y al que yo había entrevistado en dos ocasiones para publicaciones de la Universidad. Lo admiraba y lo admiro mucho, así que siempre pensaba que era buen momento para hacerle preguntas. Él sabía de mi interés por el continente, así que cuando acabó la presentación de la revista se acercó a mí y me propuso que lo llamara cuando terminara la carrera para trabajar un tiempo en Senegal. No esperé a mi graduación. Pocos meses antes ya había hecho esa llamada.

Foto: Alejandro Ramos.

Estuvo tres meses viviendo en Dakar y además ha viajado a Cabo Verde y Gambia. ¿Qué fue lo más duro de su experiencia? ¿Y lo más gratificante?

Todo fue gratificante. Conocí personas y lugares increíbles. Aprendí mucho del entorno y también de lo que yo era capaz de hacer. Lo más difícil fue la preparación del viaje a Gambia desde Senegal en guagua. Tres meses antes estaba presentando mi Trabajo de Fin de Grado y de pronto me vi preparando una mochila para salir a las cuatro de la mañana de casa para emprender un trayecto de ocho horas hasta cruzar la frontera.

¿Recuerda algún momento en el continente en especial?

Recuerdo cuando bajé del avión desde Gran Canaria después de dos horas y media de viaje. Con todo mi equipaje a cuestas salí del aeropuerto y hacía muchísimo calor. Al otro lado estaba Pepe, que en el taxi hacia casa me prestó conexión para decirle a mi madre que ya había aterrizado en Dakar. Recuerdo que no podía dejar de mirar por la ventana. Había llegado a Senegal.

“Un férreo bloqueo en puertos y aeropuertos, campamentos de miles de personas o, en 2020, un muelle repleto de carpas, sin duchas, cartones para dormir y tres bocadillos al día para comer. Los contextos son muy diferentes, y todos completan el puzle”

Actualmente trabaja para Eldiario.es cubriendo las migraciones. ¿Qué diferencias establecería entre poder estar en el continente hablando con las personas de primera mano, a hacerlo aquí cubriendo, por ejemplo, la situación de las personas que llegan a Canarias en patera?

En el continente pude hablar con personas de Canarias que en el pasado emigraron hacia África. A veces cuando escucho discursos racistas en las Islas sobre la llegada de personas africanas en pateras y cayucos recuerdo a esos hombres, que ahora han podido afianzar su vida en Gambia o Senegal. También en el continente conocí a otras personas que habían tenido que desplazarse dentro de su propio país por las impiedades del cambio climático. No todas las personas que se desplazan de sus hogares vienen a Europa.

Desde que comencé a trabajar en Canarias Ahora, medio asociado a elDiario.es, he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas que han llegado por vía marítima desde 2019, y otros que llegaron en 2006. La diferencia es que las personas que llegan aquí han dejado atrás a sus familias para encontrarse con algo que no esperaban. Un férreo bloqueo en puertos y aeropuertos, campamentos de miles de personas o, en 2020, un muelle repleto de carpas, sin duchas, cartones para dormir y tres bocadillos al día para comer. Los contextos son muy diferentes, y todos completan el puzle.

Ha cubierto casos muy impactantes como el del niño con parálisis cerebral que vino en patera y actualmente reside en la antigua cárcel. ¿Hasta qué punto le afecta personalmente las historias que cuentas.

Cuando trabajas con perfiles vulnerables siempre hay riesgo de que te afecten las historias de forma personal. Es una contingencia que hay que asumir para visibilizar de forma correcta no solo lo que sufren, sino por qué. Ver que esa vulnerabilidad es consecuencia de un sistema del que todos formamos parte, es frustrante.

¿Cuál ha sido la noticia que más le ha costado redactar y más se ha “llevado a casa”?

Recuerdo un reportaje sobre las mujeres migrantes que atravesaron el mar en 2019. Lo elaboré para publicarlo el 8M y recuerdo lo doloroso que fue escuchar los abusos que las mujeres habían sufrido por el camino. 

“Cuando un problema es estructural todos y todas tenemos responsabilidad. Si una sociedad es racista, las políticas también lo son, y los medios también lo serán”

¿A quién atribuiría la culpa del racismo institucional? ¿Tiene la prensa su parte de responsabilidad?

Cuando un problema es estructural todos y todas tenemos responsabilidad. Si una sociedad es racista, las políticas también lo son, y los medios también lo serán. Los medios hemos hecho muchas cosas mal, pero ahora también estamos haciendo muchas cosas bien. Entre todos estamos visibilizando todas las aristas de un fenómeno complejo. La agencia Efe en Canarias está haciendo un trabajo espectacular, periodistas como Gabriela Sánchez, María Martín, Nicolás Castellano, mis compañeras y compañeros de Canarias Ahora

Hay muchísimas personas implicadas en que las cosas se hagan bien. No solo periodistas, también docentes, la ciudadanía, abogados y abogadas, jueces y juezas. Si esto no se hubiera enfrentado en comunidad, habría sido mucho peor.

¿Qué es lo más relevante que debe tener en cuenta un periodista que cubra las migraciones?

Por lo que he aprendido estos meses, lo importante es tener en cuenta que las migraciones son un fenómeno muy complejo que hay que abordar teniendo en cuenta todas las perspectivas. También creo que para informar sobre el tema hay que desprenderse de cualquier idea preconcebida que se pueda tener y saber que estamos hablando de personas, no de algo abstracto que se esconde tras la etiqueta de “inmigrante irregular’’. Lo que son irregulares son las vías mortales que han abierto los poderes de distintos países con unos intereses que ellos deberán explicar.

¿Está la prensa y la sociedad cada vez más concienciada de la relevancia de informar sobre las migraciones correctamente? ¿Ve avance con el paso de los años en el cubrimiento de este tema?

Sí. Como dije antes, muchísimas personas están haciendo las cosas muy bien.

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