FIRMAS Marisol Ayala

OPINIÓN | Marcos no pudo con todo | Marisol Ayala

Marcos José Hernández mató a su padre, el abogado y poeta José Rafael Hernández, de 20 hachazos en octubre del 2018. Hombre inquieto, subyugado por su poesía, no dudaba en leer sus textos a los amigos allá donde los encontrara, convencido de su brillantez.

Se enfadaba cuando alguien no se paraba a escucharle. Su pasión era la literatura y a mucha distancia la abogacía. En casa de mis padres le conocimos bien porque el suyo fue amigo del nuestro, de tal manera que el mismo José Rafael tocaba en casa nos contaba ocurrencias y leía en voz alta sus últimos textos.

Vivía con su pareja mujer y su hijo, Marcos, en la calle Italia, a la altura de la casa de mis padres. Todos en el barrio vimos crecer a Marcos José. Entre los amigos con quienes el chico jugaba estaban los niños de la familia.

Era una pandilla que compartían tardes y pillerías, ellos hablaban de la fantasía de Marcos para contar, por ejemplo, que en la ventana había un platillo volante o en la calle un par de marcianos. Por mi trabajo y su condición de abogado estuve en su casa alguna vez.

El despacho estaba en una especie de salita, en la entrada mismo a la vivienda. Era un tipo brusco, poco cariñoso con su hijo; cuando el chico se acercaba a su padre para preguntarle algo, siempre recibía una respuesta desmedida entre aspavientos. La casa no tenía ni pies ni cabeza. La víctima vivía en su mundo, el chico en el suyo y la madre enferma malvivía en el suyo.

Cuando le preguntaba por su mujer me despachaba con un “ahí está en la cama…”.  No estaban casados pero compartían la casa y a Marcos como cuidador. Cuidó a su madre como supo y pudo, sin medios, ni conocimientos. El caos familiar desde que era un niño desbordó al muchacho. No pudo con todo.

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