FIRMAS Francisco Pomares

OPINIÓN | Casimiro Mueve | Francisco Pomares

Casimiro Curbelo
Curbelo volvió a ganar ayer: la moción de censura presentada en Valle Gran Rey salió sin sorpresa alguna, convirtiendo de nuevo a Ángel Piñero -alcalde en el anterior periodo de mandato y aliado hasta hace unos pocos días del alcalde censurado, el socialista Cristopher Marrero- en edil principal del municipio. Piñero gobernó el ayuntamiento en la pasada legislatura como alcalde de Coalición Canaria, la lista más votada entonces. Coalición prácticamente desapareció en Valle Gran Rey, municipio que fue su feudo gomero durante muchísimos años, y Antonio Piñero y Pedro Dorta, su segundo, decidieron presentarse en las elecciones locales por Nueva Canarias. Perdieron más de la mitad de los votos y sólo lograron dos actas, frente a las cuatro de las locales anteriores. Acabaron pactando un acuerdo con Cristopher Marrero y con los dos concejales de Sí se puede, para evitar que fuera alcalde Borja Barroso, candidato de la Agrupación Socialista Gomera, la lista más votada.
La elección del socialista Marrero, que se había comprometido a dar la alcaldía al que fuera jefe de gabinete de Casimiro Curbelo, supuso un mazazo para los seguidores de Curbelo, que había pactado con Ángel Víctor Torres el apoyo del PSOE a su candidato.

La turbulenta historia de las negociaciones que llevaron a los concejales socialistas a desoír las instrucciones de su partido, ha sido ya escrita: contó con la entusiasta participación de Agustín Marichal, constructor gomero, presidente del PSOE de Arona y archienemigo de Curbelo. El PSOE anunció la expulsión de sus dos concejales desobedientes, que pusieron en serio riesgo el apoyo de Curbelo a que Torres se convirtiera en Presidente. Al final, los dos socialistas no fueron expulsados, y hasta ayer seguían representando al PSOE en Gran Rey.

Hace unas semanas, en plena crisis de Arona -esa misma crisis que ayer se intentó zanjar con la constitución de una comisión gestora más próxima a la insular del partido -Pedro Martín- que a la regional -Torres-, Curbelo cerró con el antiguo alcalde y con su colega Pedro Dorta un acuerdo en dos fases para devolverle la alcaldía perdida en 2019, a cambio de darle a la Agrupación Socialista Gomera el control del municipio.

En la primera fase, ya materializada, Piñero se convirtió en alcalde con los votos de los ganadores en las pasadas elecciones. En la segunda, que habría de producirse en los próximos días o semanas, Piñero y Dorta anunciarán su ingreso en la Agrupación Socialista Gomera, que pasara a tener siete concejales de los trece de Gran Rey y cinco de los seis alcaldes de la isla. Claro que la Agrupación Socialista de Curbelo se sostiene gracias al apoyo de Nueva Canarias tanto en Hermigua -donde el alcalde, Yordán Piñero, precisa del apoyo de Jacobo Piñero y Encarna Herrera-, como en San Sebastián, donde Adasat Reyes, uno de los hombres claves del partido de Curbelo, necesita para articular su mayoría absoluta de Oscar Ramos, también del partido de Román Rodríguez.

Es verdad que en La Gomera, la política no va demasiado de siglas, sino de nombres. Y el nombre que más suena es Casimiro. Nadie cree que el ingreso de Piñero y Dorta en la Agrupación Gomera vaya a provocar una fuga de apoyos en otros municipios. Más bien se habla de nuevas incorporaciones al partido de Curbelo: algunas apuntan a movimientos que podrían producirse pronto en Arona.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario