FIRMAS Joaquín 'Quino' Hernández

OPINIÓN | El bar de Pepe | El gran día de la democracia o la chorrada histórica del Presidente | Joaquín Hernández

Antes de empezar me veo en la obligación de aclarar, o mejor dicho avisar a navegantes de la izquierda progre o no progre, cachorros socialistas o podemitas con lavados de cerebro al mejor estilo bolchevique, que en mi familia nada tuvimos que agradecer al dictador Francisco Franco.

Mi padre estuvo encarcelado durante 2 años y a la espera de sentencia de muerte por sublevación, amotinamiento, y enfrentamiento armado contra el alzamiento “nacional” del 18 de julio de 1.936, cuando desde el cuartel de la Guardia de Asalto en la tinerfeña Plaza de San Francisco y a las órdenes del teniente Alfonso González Campos salieron a defender el orden constitucional y por ende a la República española. Siempre fue defenestrado y su carrera profesional se vio cuestionada, llegando, incluso, a recortar el tiempo de duración de su contrato al ascender a oficial del cuerpo armado.

Mi tío fue uno de los miles de españoles que esperaban el “paseo”, aquel 20 de octubre de 1939, en la plaza de toros de Granada, entonces improvisado campo de concentración para “rojos”, por el simple hecho de ser jornalero del campo y afiliado en el Partido Comunista granadino. No tuvo tanta suerte su hermano que fue asesinado, fusilado, por un pelotón de la Guardia Civil en el pueblo de Jun. Mi tío siempre fue un hombre callado, en silencio y solo tuve oportunidad de que me contase su historia allá por los años 70 cuando se veía morir a Franco.

Por lo tanto, no sólo he sido siempre un anti-régimen, además desde los tiempos del franquismo más duro, desde las listas de la Brigada de Investigación Social (Gestapo franquista) desde las catacumbas socialistas, he estado vinculado al socialismo español en la clandestinidad.

Todo lo anteriormente expuesto no quiere decir que no vea la realidad presente desde la perspectiva de una persona que ha vivido y bebido lo suficiente como para distinguir lo verdaderamente esencial, lo importante, lo vital para la democracia, para el pueblo en el que vivimos.

Siempre estuve en desacuerdo con Zapatero y su “ley de memoria histórica”, porque a los que somos descendientes directos del “legado” franquista lo que siempre hemos deseado es pasar página de una puñetera vez. Cuando enterramos al dictador en el Valle de los Caídos lo hicimos pensando en demostrar, que esa tumba serviría a las generaciones venideras para saber que esa clase de historia, la guerra civil, jamás podría volver a repetirse, que nunca volveríamos a luchar los hijos de la piel de toro los unos contra los otros, hermanos contra hermanos, familias contra ellos mismos.

Enterrar al sátrapa fue un alivio para millones de españoles, que pensamos que con él se iba una horrible pesadilla.

Porque el tema de la inhumación de los restos, de los huesos, de Franco del Valle de los Caídos ni siquiera figura, según el Centro de Investigación Social, como preocupación de lo españoles, a los que les preocupa de manera especial: el paro a un 61,8%, los problemas de índole económica a un 25,7, la corrupción y el fraude a un 25,1%, los políticos y los partidos políticos en general a un 38,1%.
A nadie le preocupa o parece preocuparle si los restos del genocida salen del Valle y van a la Almudena o los incineran y tiran el polvo en el Alcázar de Toledo, o sea los españoles, a la inmensa mayoría, nos importa una puñetera mierda si salen o entran, por lo tanto las palabras del presidente en funcione, a resultas de la sentencia del Tribunal Supremo en cuanto a la exhumación de la osamenta de Francisco Franco, diciendo que “era un gran día para la democracia española” suenan como cachondeo supino de un cachondo idiotizado.

Porque, no sé si estarán de acuerdo conmigo, para mí un GRAN DÍA PARA LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA, será aquel día que exista una verdadera democracia en España, será aquel día donde todos los españoles podamos disponer de un trabajo digno y con un salario ídem, será aquel día que no existan listas de espera en la sanidad, que no se muera la gente esperando una operación quirúrgica o se queden ciegas por una simple operación de cataratas que nunca llega o llega cuando se han muerto, será aquel día que funcione la justicia, obsoleta e injusta que nos toca vivir día a día y será cuando, y cuando y cuando…

El presidente en funciones se ha equivocado o bien se ponen cortinas de humo enfatizando la estupidez para que no se pueda ver la realidad, como por ejemplo la marcha sobre Madrid de miles de pensionistas que reclaman una pensión justa y segura, una pensión que debe estar incluida en los PGE, con el aumento del IPC y equiparadas para que todos aquellos mayores que han pasado por todo lo imaginable, puedan decir que es un gran día para ellos.

Con todos mis respetos, Señor Presidente en Funciones… ¡¡váyase al carajo!!

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