FIRMAS Marisol Ayala

OPINIÓN | El chiquillo de la bici | Marisol Ayala

Siempre le gusto un periódico, escribir en sus páginas, tocarlo y emborronar con las fotos que le llamaban la atención. Hoy es un adulto generoso, jefe de Estudios de un IES de Fuerteventura y su pasión sigue siendo esta profesión. No entiende la agonía de la prensa impresa y por eso compra un periódico cada día y dos los domingos. Creo que sin proponerlo le inoculé el veneno del periodismo.

Era un adolescente cuando en sus paseos a lomos de la bicicleta entraba y salía de La Provincia.

Allí pasaba el rato entre ordenadores, periódicos viejos y teléfonos que no dejaban de sonar. Ese escenario le enamoró. Un día tuvo la suerte de estar en la redacción cuando ocurrió un suceso importante y allá se fue con el fotógrafo. Era la imagen de la felicidad. Tendría entonces quince años.

Hizo amigos entre los compañeros. Discutidor feroz de la prensa lo cuestionaba todo. Siempre hubo entre nosotros la empatía que nace de la pasión compartida. La nueva tecnología nos ha permitido saber de nuestras andanzas. Hoy es docente y siembra entre el alumnado su pasión por el periodismo. Hace meses me habló de unas jornadas de comunicación en su centro.

“Quiero que vengan los mejores…”, me reí y dije “no seas pelota, dime condiciones”. Más risas: 50 euros”. Mi carcajada se escuchó en todo Puerto de Rosario. “Siempre te conté que el periodismo estaba mal pagado y ya ves”, le recordé. Resumiendo, que habrá charla el día 5 en Valsequillo y el mes próximo en Fuerteventura. No saben lo que disfruto con eso. Les cuento historias que casi siempre provocan un sorprendido “¿De verdad?”.

Y tanto.

Fuente: Blog de Marisol Ayala

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