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EMPLEO | 9 consejos para combatir la monotonía laboral

EBFNoticias | Esther Gómez | gananci.com | La monotonía puede darse por la repetición de secuencias muy cortas y repetitivas de trabajo. Un ejemplo claro para este tipo de factor de riesgo es el trabajo en cadena o cuando las condiciones del entorno son iguales o con pocas variaciones. Los procesos que requieren prestar una atención elevada y son monótonos suelen crear problemas de origen psicosocial. Según Gananci, es mucho más difícil para una persona mantener la atención cuando la tarea no es atractiva o estimulante. Para este tipo de trabajos es aconsejable proporcionar capacidad de intervención a la persona para evitar esa monotonía.

Varía tu salida y llegada a la oficina

Esto podría tener otros beneficios como la reducción de la cantidad de tiempo que pasas en el tráfico (si vas en carro), mejorar tus posibilidades de conseguir un asiento en el transporte público o el cambio de las personas que interactúan contigo a lo largo del camino.

No te quedes sentado todo el día

Quizás no estés preparado para pasar el día entero de pie, pero puedes buscar excusas para levantarte de tu puesto de vez en cuando, como por ejemplo, para contestar el teléfono, cuando un colega entra a tu oficina o para recuperar un documento de la impresora.

Intenta conocer a tus compañeros de trabajo

Porque en la medida en que fomentes el compañerismo en el trabajo también te sentirás mejor en el entorno laboral puesto que podrás encontrar un apoyo emocional en aquellos momentos que lo necesites. Lo cierto es que en el trabajo también podrías conocer algún amigo.

Cambiar de actividad

Un síntoma de la rutina laboral suele ser el bloqueo mental.  Cuando se llega a este punto, las ideas no suelen fluir de manera normal. Una solución es buscar una actividad diferente para  refrescar la mente, como el llenado de crucigramas o leer tiras cómicas divertidas. La idea es cambiar a una actividad diferente para salir de ese estado de bloqueo mental.

Buscar incentivos

Un adecuado incentivo es ideal para realizar el esfuerzo extra que necesitamos para salir de la rutina. No es necesario esperar el incentivo de la empresa. Nosotros mismos podemos darnos estos incentivos, como una buena comida por el trabajo realizado o un relajante baño de tina. Busquemos una forma de recompensarnos.

Pon orden en tu vida

Tanto en casa como en el trabajo, mantener el espacio de trabajo limpio y organizado ayuda mucho. En la oficina, por ejemplo, encontrar un documento o archivo sin tener que buscarlo en una torre de papeles, no sólo te ahorrará tiempo y esfuerzo si no que te evitará sustos y te hará estar en control de la situación.

Haz ejercicio

Hacer ejercicio estimula la producción de endorfinas que son las hormonas que potencian nuestra sensación de bienestar. Por eso se conocen también como las hormonas de la felicidad. Además, el ejercicio mejora la concentración, reduce el estrés y mejora el sueño.  Y no sólo eso, también te ayudará a estar en forma y a mantener la silueta. Así que si hacer ejercicio todavía no está en tu horario, encuéntrale un hueco para que pase a formar parte de tu día a día.

No retrases las tareas que menos te gusten

Todos tenemos tareas que odiamos hacer y las posponemos al máximo. Sin embargo, siguen estando ahí, en nuestra mente, lo que causa estrés e irritabilidad. Hablamos, por ejemplo, de una visita al banco que tienes pendiente, un proyecto al que le falta el toque final o cualquier asunto personal como ir al dentista.  Proponte cada dos días terminar al menos una de esas tareas pendientes para así poder tenerlas todas hechas en un par de semanas.

Limita las distracciones mientras estás trabajando

Las distracciones pueden ser muy diversas, como correos, Internet, redes sociales, amigos que te llaman por teléfono o compañeros de trabajo que no paran de hablar. Este tipo de interrupciones te pueden desconcentrar y cortar el ritmo de trabajo, el cual tardarás en volver a recuperar. Esto significa que te llevará más tiempo terminar lo que estabas haciendo. Al final del día te preguntarás por qué no has podido acabar lo que te habías propuesto. Si alguno de tus compañeros tiene la costumbre de hablarte cada vez que pasa por tu mesa, es mejor que hables con él o con ella y le digas amablemente que te está interrumpiendo y, por tanto, perjudicando tu trabajo.  El descanso es un buen momento para hablarlo, por ejemplo, en el rato del café o de la comida. De igual forma, queremos darte algunos consejos para que aprendas a concentarte.

Así podríamos seguir mucho más pero lo que queremos darte a entender es que hay unas cuantas maneras de salir de la monotonía laboral, y todo depende de ti.

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