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El abrazo final entre Iglesias y Errejón favorece al PSOE. Por María Montero

Mientras el debate interno en el PP se fraguaba para después del XVIII Congreso nacional, a la vista polémicas posteriores, sobre el sistema de elección 1Afiliado=1Voto para elegir a sus presidentes regionales y provinciales, a escasos kilómetros del cónclave del PP, se daba cita la formación morada en #Vistalegre2.

Unidos Podemos, en una plaza de toros cubierta, reunió a miles de personas en el aforo, sumando una auténtica marea en Redes Sociales. Muy a diferencia de los populares, su sistema electrónico de votación, permitió participar a miles de afiliados. Es difícil de creer en la simple coincidencia de fechas y zona geográfica en Madrid para celebrar ambos congresos. Iglesias y Rajoy se midieron las fuerzas dentro y fuera de sus respectivos congresos, y ambos salieron reforzados.

Rajoy nunca citó el nombre de Podemos ni Pablo Iglesias en sus discursos. Iglesias se permitió licencias habituales para dirigirse al PP ante el concurrido auditorio. Los de Podemos si fueron auto-críticos con su formación en su congreso, incluso reconocieron «falta de democracia en los Círculos morados, y 80.000 reclamaciones de los militantes aún sin contestar». Los del PP muy moderados sin auto-crítica en su congreso, excepto la polémica votación a la moción Anti-Cospedal en cuanto a la acumulación de cargos, que resultó fallida, excepto por la reclamación posterior que se ha hecho ante Génova por Francisco Risueño y equipo, el artífice de la propuesta por el Grupo Popular de Castilla-La Mancha. Veremos en que acaba esta trifulca por el recuento de votos. Alguno que otro del PP ha apuntado a «pucherazo».

Pero la gran sorpresa de Vistalegre II, fue el 33% de los votos hacia el liderazgo de Errejón. Muchos de los cercanos a Íñigo Errejón daban por hecho al menos un empate político con Iglesias, pero no sucedió. Afiliados adscritos al «errejonismo» salieron defraudados. Algunos podemitas más cercanos a la socialdemocracia han visto truncadas sus esperanzas de reforma interna en Podemos. El radicalismo de Pablo Iglesias ha subido de nivel, y esto ya le pasa factura al partido. Las rabietas políticas en público han continuado presentes entre Iglesias y Errejón después del congreso de Podemos. Errejón reclama el 40% del timón del partido a Iglesias y compañía, mientras los «pablistas» apuntan a Irene Montero como un número dos fiable a la nueva estrategia de Iglesias: anunciar la defunción política de Íñigo en Podemos.

A pesar de los gritos de los militantes morados pidiendo al matrimonio Iglesias&Errejón un poquito de por favor con la unidad, no está claro si va a ser posible. Errejón tiene un «Plan B» con la asociación «Recuperar la ilusión» que convoca a muchos afines. Esta es la realidad. El pasaporte ya se lo tomó Errejón días antes de Vistalegre II. Y su acertada decisión respaldada por un 33% de votos le hace fuerte ante la formación de un nuevo partido con un ideario más moderado.

Errejón si es un verdadero adversario en la izquierda para el PSOE y el PP. Ha conseguido rescatar postulados de la socialdemocracia y motivar a gente joven, jubilados, y autónomos con una izquierda plural pero abierta a sumar con otros grupos acercándose al centralismo. Iglesias ha firmado la sentencia efímera de su éxito o fracaso con un radicalismo, extremismo que toca techo rápidamente en España y en Europa. Pablo Iglesias ha fragmentado a Podemos y se ha posicionado en un espectro electoral muy limitado. Ha sentenciado a Podemos a la caída electoral en Vistalegre II, y lo peor de todo, lo sabe.

No faltan chistes que relacionan una estupenda relación entre Iglesias con Rajoy. Con una sonrisa agridulce apuntan a esta complicidad política. Sin embargo, se favorecen mutuamente en las antípodas españolas. Rajoy venció en espacio político en Vistalegre II sin pisar ese ruedo, aunque se refirió a Podemos como «un partido que cabe en una plaza de toros». Quizá el oráculo del PP ya sabía que habría divorcio en Podemos y afianzó su mensaje de unidad refrendando a su equipo sin cambios significativos, excepto el tsunami para Canarias en plena tempestad ante el Congreso Regional del 17 de marzo.

Podemos, valga la redundancia, ir más allá en el análisis. El PSOE como verdadero triunfador en Madrid con la convocatoria de Susana Díaz, sincrónica a los congresos PP-Podemos, en una charla amable con miles de alcaldes socialistas y un público que la abrazó en una imagen presidenciable a la Secretaría General del PSOE. Un discurso de corte familiar a la familia socialista, que aventaja en estas últimas horas tras los resultados de los congresos, a Podemos por la derecha y por la izquierda, situando al PSOE en el segundo partido con más intención de voto por los españoles, dando un aguijonazo a los rivales de Podemos.

En comunicación nada es casualidad, y en esta ocasión el PSOE sumó ascenso sin jugar en el terreno de juego de los congresos, sin pisar tierra morada ni azul, tomó un segundo lugar en la política española, que tratará de reforzar en el siguiente congreso socialista.

Tres encuentros claves en Madrid, tres vertientes antagónicas con sus luces y sus sombras. Los extremos se acaban tocando, los opuestos se atraen, y en el centro se encuentran todos. Pura Física Cuántica.

@MariaMonteroTFE

 

 

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