Sin categorizar

Luto en Cataluña por el asesinato de dos agentes rurales

EBFNoticias/María Montero.- Cataluña  llora el luto por el asesinato de dos agentes rurales en el término rural de Aspa en Lleida. Este brutal acto ha conmocionado a todos los agentes rurales y agentes medioambientales de España, y muchos de ellos se han desplazado al entierro de sus compañeros. En un sentido adiós en un luto amargo para las familias de los agentes rurales asesinados, que han dejado menores de edad huérfanos de padre tristemente, se han vivido sentimientos encontrados por la falta de protección que viven a diario estos agentes rurales en el cumplimiento de sus funciones.

El cazador en prisión y a disposición judicial, se entregó voluntariamente reconociendo la autoría de los disparos que mataron a los dos agentes rurales el pasado 21 de enero. Xavier Ribes y David Iglesias fallecieron en el acto a consecuencia de los disparos con una escopeta, de la que el cazador Ismael Rodríguez, no era el titular del arma, ni portaba permiso para usar dicha arma de fuego.

El Coseller de I´Interior de Cataluña, Jordi Jané, calificó los hechos no como accidente, sino en orden de gravedad “ha sido un doble homicidio, un hecho criminal”. Pero el colectivo de agentes rurales y agentes medioambientales en todas las comunidades autónomas exigen medidas urgentes a las autoridades para resolver esta cuestión de inseguridad a la que este cuerpo, que funciona como un órgano policial, vive con situaciones de riesgo de manera continuada.

Aquí trascribo literalmente las declaraciones  de Rubén Cabrero, presidente de AEAFMA, en representación de este colectivo de agentes rurales y medioambientales tan afectado en estos momentos. El ex-presidente de AEAFMA, Luis Díaz, también se ha sumado a las condolencias por sus compañeros asesinados en Lleida. Igualmente me sumo a este duelo multitudinario con el corazón puesto en las familias afectadas, y en este colectivo de héroes anónimos tan necesario en España. Tienen todo mi reconocimiento.

“La Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (AEAFMA) lamenta la triste pérdida de los compañeros Xavier Ribes y David Iglesias que fueron cruelmente asesinados en Lleida mientras realizaban una de las labores más rutinarias de nuestro colectivo el control de  la actividad cinegética.

El control de la caza y del furtivismo es una de las labores básicas de los Agentes Forestales. Más de 6.000 policías medioambientales llevan a cabo esta tarea cada año sin más material que una libreta y un bolígrafo. Enfrente rifles, escopetas, cuchillos…

La labor principal del Agente Forestal es policial; velar por el cumplimiento de la normativa en materia medioambiental. Sin embargo, estamos a años luz de otros cuerpos de policía en cuanto a formación, protocolos, y dotación de medios de defensa. No disponemos de ellos.

Esta asociación ha denunciado de forma reiterada la precariedad de medios de nuestro colectivo y los graves riesgos que corremos en el riesgo de nuestra profesión. Lo ha hecho en multitud de ocasiones frente  al Ministerio del Interior, solicitando la modificación del Reglamento de Armas para que los Agentes Forestales puedan disponer de licencia de armas  Tipo A (arma corta). Como respuesta, evasivas.

La Guardia Civil, que ostenta las competencias en materia de armas, no duda en que sus agentes del SEPRONA porten pistola. Sin embargo, impiden que los Agentes Forestales las llevemos, cuando ejercemos las mismas funciones que ellos y con un número mucho más alto de actuaciones, dado que nuestra cifra de efectivos multiplica por 4 la suya.

El Agente Forestal lleva a cabo su misión en unas condiciones de aislamiento (bosques, montañas, zonas sin cobertura lejos de cascos urbanos…) a los que ningún otro policía se enfrenta y que complican sustancialmente su trabajo. Es evidente que ha de llevar una mínima dotación  de elementos de defensa que le permita repeler una agresión y salvaguardar su integridad física. Es de sentido común.

Desde ayer los agente armados van armados con chalecos antibalas y en grupos de tres. Estamos seguros de que si nuestros compañeros hubiesen dispuesto de estos medios aquel fatídico día, sería posible que hoy estuvieran entre nosotros. Al menos hubiesen tenido una mínima opción de defensa. No la tuvieron.

Lamentamos que tengan que ocurrir estos terrible sucesos para que se tomen medidas y esperamos que el resto de Administraciones comiencen a trabajar de inmediato determinando y poniendo a disposición de los agentes la formación y medios adecuados que han  de poseer para el desempeño de aquellas tareas que conlleven un especial riesgo”.

Rubén Cabrero, Presidente AEAFMA