FIRMAS Juan Velarde

El humor sobre ruedas de Echenique: «Chúpame la minga, Dominga». Por Juan Velarde

“Chúpame la minga, Dominga, que tiene sustancia”. Sí, y perdonen ustedes por la frasecita, pero este es el señor Pablo Echenique, el secretario de organización de Podemos, al que eso de hacer ‘poesía’ le debe venir rodado. Este es el respeto que tienen en la formación de Pablo Iglesias por la figura de la mujer, ninguno. Se hartan de sus soflamas igualitarias, pero a la hora de la verdad se comportan como unos machistas de barra de bar, unos gañanes que hacen el chiste zafio e impresentable y sin que, dicho sea de paso, las asociaciones feministas, muy progres todas ellas, hayan dicho esta boca es mía.

Echenique, que ya ha estado en el ojo del huracán tras su lío con la Seguridad Social a cuenta de no dar de alta a su asistente, vuelve a ponerse en el foco mediático por una ordinariez de marca mayor. Alguien podría argumentar, no sin cierta razón, que esas burradas las puede soltar cualquiera en un acto con amigos o con compañeros, que cuando uno se pasa de copas tal vez pierda la noción del ridículo o de lo que deben de ser las buenas formas. Sí, correcto, pero el problema es que no todo el mundo tiene las ocupaciones y las responsabilidades políticas de Pablo Echenique.

El podemita, tal vez, crea que su ‘rima’ tiene gracia y que al final todo queda enmarcado en un ámbito que no tiene porque influenciar en su esfera pública. Pero si así lo considera, está más que equivocado. Él es un cargo público, su escaño lo costean todos los aragoneses y, por tanto, debe un respeto y, en este caso, unas disculpas a quien haya podido ofender con su jota picante y chabacana, amén de los que le han hecho el caldo gordo riéndole la gracia, como el propio Pablo Iglesias, desternillado ante la ocurrencia basta de Echenique.

Si estamos en la lucha constante por erradicar la desigualdad, por enaltecer la figura de la mujer, lo que no puede venir este elemento es a cantar unas letras humillantes y denigrantes para cualquier fémina. Claro, que esto también pasa en el mismo partido que ha tenido un conflicto gordísimo de supuestos acosos a compañeras de Podemos en Madrid y se ha intentado echar cubos de arena sobre el caso. Pero luego saldrán a decir que defienden como nadie a las mujeres, ¡qué morro!

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