FIRMAS

El bar de Pepe. Del agua nuestra de cada día. Por Joaquín Hernández

Emmasa, la empresa de abastecimiento de agua de Santa Cruz de Tenerife, fue la joya de la corona del ayuntamiento tinerfeño. Algo inédito en empresas públicas, funcionaba bien, tarifas reguladas y un servicio eficaz hacia que los ciudadanos identificaran a la Empresa municipal de abastecimiento de aguas como modélica, incluso obtenía unos resultados positivos, pero como todo lo bueno acaba pronto, Miguel Zerolo, entonces “flamante” alcalde de Santa Cruz de Tenerife, hoy delincuente condenado por un delito de prevaricación, acabó privatizando Emmasa a favor de la empresa Sacyr. El proceso de privatización realizado sin transparencia, con “oscuridad y alevosía” dejaba fluir un olor fétido que sigue vigente en el liquido elemento, tanto es así que, una vez denunciado el cambalache de la venta, el Tribunal Superior de Justicia de Canaria con fecha 15 de setiembre de 2009 emitía una sentencia que anulaba el pleno del año 2005 en que se privatizó la compañía de aguas.

“La resolución del TSJC se basó en que el proceso de privatización de EMMASA no respetó el periodo de exposición pública del proyecto, establecido legalmente para que los ciudadanos pudieran alegar en contra. En un tiempo récord, en efecto, la constructora Sacyr se hizo con el 96% de las acciones de EMMASA por 54 millones de euros”.

El caso es que en la actualidad, años después de la sentencia del TS, seguimos consumiendo agua de tan baja calidad que muchos creemos que nos la sirven de la depuradora de aguas residuales a precios desorbitados. Podemos presumir de ser los ciudadanos del Estado Español que el olor apestado del líquido elemento y el sabor nauseabundo del agua que consumimos lo pagamos a precio de oro.

Ahora, Dámaso Arteaga (profesional en eso prodigarse en cargos políticos) es el clásico camaleón que tanto sirve como Consejero del Cabildo tinerfeño, como Concejal del Ayuntamiento santacrucero, igual te hace un carnaval como te prepara un maratón, como se mete en el tema empresarial y gestiona los intereses del pueblo soberano en Emmasa y se saca de la manta, al ver los resultados del balance contable de la empresa de Sacyr, un aumento del recibo del apestoso y nauseabundo liquido elemento de un 1,6% sobre la tarifa actual. D. Dámaso, que parece más preocupado por los beneficios de Sacyr S.A. que de los problemas del pueblo tinerfeño, parece no darse cuenta que en la capital tinerfeña existe un paro superior a 30%, que Caritas Diocesana avisa del aumento de personas en situación de exclusión social, de familias que duramente tienen para afrontar los gastos mínimos de supervivencia. Más de 70 mil personas bajo el umbral de la pobreza, casi el 40% de los chicharreros necesitan ayuda de familiares, bancos de alimentos y del propio ayuntamiento tinerfeño, que según palabras de su Concejal de Asuntos Sociales, Oscar García ha reconocido públicamente que su área se encuentra totalmente desbordada ante el aluvión de peticiones de ayuda, dice “el problema se ha dimensionado ya que no son solamente los desempleados los que piden ayuda, ahora nos encontramos con el hecho de que los propios trabajadores solicitan ayudas para pagar los recibos de agua y luz, ya que con los sueldos que perciben difícilmente pueden comer”.

El inteligente edil manifiesta, asombrado ante la denuncia y protesta de los partidos de la oposición municipal, que a nadie le importará un aumento de un 1,6% en la factura de Emmasa ya que en la mayor parte de la facturación repercutirá en apenas unos céntimos de euro”. La chorrada del “ínclito tollo”, pasará a la historia de los anales de la gilipollada politiquera como el tonto útil de Sacyr S.A.

Ante tamaña tropelía e incongruencia, donde el supuesto administrador de los dineros de los ciudadanos defiende el beneficio de la empresa privada, algunas personas se empiezan a movilizar en plataformas que defiendan, ante los juzgados, el patrimonio público y así evitar esta clase de expolio al pueblo. No se puede bajo ningún concepto aumentar el precio del agua putrefacta que nos sirve Emmasa, no se sustenta un aumento de tarifa que no conlleva aparejado ninguna subida del índice de precios al consumo en los últimos 4 años. Si Bermúdez tuviese o tuviera lo que se esperaba de él, su amigo Dámaso Arteaga estaría engrosando las listas del paro o, en el mejor de los casos, en la sección de servicios sociales, en el mostrador y dando la cara a esas decenas de miles de personas que asegura su colega Oscar García tienen desbordado su departamento de Asuntos Sociales.

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