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Fallece Mandi Capote, “un artista mayúsculo”. Por Eduardo García Rojas

Ha fallecido el músico canario Mandi Capote,  quien se formó musicalmente en el Berklee College of Music de Boston, donde se graduó Cum Laude y obtuvo además la beca Fullbright. Entre otros títulos, contaba con el de profesor superior de Composición, Armonía, Contrapunto y Orquestación.

Mandi Capote fue autor de varios libros, algunos de los cuales fueron La Batería Básica (Editorial Bellaterra) y Phrasing with Diddles: A Sticking Dictionary (Trafford Publishing Edit), y organizador de cursos como el Walter Thomson (Soundpainting) en Bellaterra; el Taller de Nantha Kumar (Tabla Master) en Tenerife, y seminarios como el de Ed Uribe en Barcelona y Canarias, y el seminario Berklee College of Music celebrado en Canarias en 1996.

La carrera artística de Mandi Capote se había dirigido en los últimos años hacia la pintura, aunque nunca descuidó la música que fue una de las grandes pasiones de su vida.

Como batería actuó al lado de Stereocode, Diego Hernández, Luismo Valladares, José Pedro Pérez, Juan Belda y Jorge Pardo, David Quevedo, Javier Segura, Cigano, Arte Moderno, Skalectric, Caballo, Samara e Island, y fue un notable compositor de bandas sonoras, documentales y espectáculos multimedia.

“Un artista mayúsculo”, lo califican quienes lo conocieron.

Mandi Capote nació en Santa Cruz de Tenerife en 1955 y dedicó doce años de su vida a la composición de bandas sonoras, una actividad que abandonó por su vocación a la batería.

“Provengo de una familia de artistas: mi abuela Eulalia pintaba al óleo y era concertista de piano. Mi padre, abogado, también ocupó parte de su vida pintando. Dos de mis hermanos son pianistas y compositores. Mi hija y su madre son cantantes. Y uno de los primeros recuerdos que atesoro es el de mi madre cantándonos zarzuela… El arte siempre me ha trazado la vereda”, explicaba el músico en una entrevista. Conversación en la que añadía que desde 2002 y mientras trabajaba en una escuela “me encontré con que muchos de mis alumnos, entre 4 y 10 años, no sabían leer la escritura tradicional, la partitura, así que para solventarlo comencé a crear material de aprendizaje basado en imágenes; por así decirlo, pintaba los ritmos a los alumnos mediante una parrilla.”

Este experimento educativo lo reflejó en el volumen La batería básica, que publicó la editorial Bellaterra en el 2003, y que cuenta con dibujos de Miguel Gallardo. Mandi Capote creó también mazos de cartas que, al barajarlas y desplegarlas en cuatro montones –los cuatro tiempos.-, “dan un mínimo de 56.000 ritmos diferentes de un mismo estilo: reggae, hip-hop, bossa nova…”

Saludos, descanse en paz, desde este lado del ordenador.

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