FIRMAS

Paroles p’a cogerle el tranquillo a la Navidad. Por Yolanda Arenas

Hay 4 palabras cuyo significado, más allá de lo que diga el diccionario de la RAE, conviene tener en cuenta:

1.- Trascendental.-  Es aquello que nos trasciende, aquello que va a quedar de nosotros cuando ya no estemos, cuando nos hayamos ido… Cuando pensamos en esa palabra -trascendental- tendemos a pensar en cosas grandes, en grandes personajes de la historia, en inventos, libros, cuadros, en las alabanzas post mortem… No. Todos tenemos una trascendentalidad maravillosa que construir: los hijos. Lo que depositamos en ellos, los valores que inculcamos, el cariño, el día a día, los errores que cometemos… todo va a conformar nuestra mayor trascendentalidad. Es lo que va quedar aquí, aquello con lo que vamos a enriquecer (o no) a la humanidad cuando nos hayamos ido. Transmitiremos a nuestros hijos lo que hayamos sido capaces de crecer como seres humanos. Eso es lo trascendental. Perderse voluntariamente la construcción de esa trascendentalidad es una pena (sobre todo para los hijos)… A tener en cuenta: guste o no, lo trascendental no cambia, permanece, se mantiene.

2.- Esencial es aquello sin cuyo primer germen no se podría construir la trascendentalidad. Esencial puede ser una persona o varias porque para extraer esa esencia hay que limpiar de polvo y paja recuerdos, sinsabores, desencuentros y quedarse con eso: con la esencia. A veces cuesta, a veces duele, a veces no entiendes, pero hay que seguir buscando nuestra esencia y la de quienes nos son esenciales. A tener en cuenta: guste o no, lo esencial no cambia, permanece, se mantiene.

3.- Fundamental: Una palabra que viene de fundamento y que se ha hecho popular gracias al Arguiñano y sus platos «con fundamento». Son esas cosas a las que hay que echar coco, cabeza bien amueblada, racionalidad. Fundamentales son las personas que elegimos para, por ejemplo, educar a nuestra trascendentalidad, a nuestros hijos. A tener en cuenta: una vez determinado, lo fundamental no cambia, permanece, se mantiene.
4.- Importante: palabrita que tenemos constantemente en la boca y que goza de gran sobrevaloración pero, si nos damos cuenta, tiene tan poco fuste que hay que poner delante palabros como muy o poco para aclarar si vamos por lo bajinis o de sobraos con respecto a algo. Lo importante cambia, es veleta: hoy te gusta, mañana no, lo que hoy es importante, en un tiempo deja de serlo.
 Voy a poner un ejemplo: las parejas (pongan o no papeles que tanto me da)
Las parejas son importantes. Son tan importantes que much@s no saben vivir sin ellas (sin algun@) lo cual es más que respetable. Hay parejas que se mantienen años y años y otras duran un cuarto de  hora. Tanto da. Mientras duran: son importantes y luego… a por otr@.
¿Podrían hacer lo mismo con los hijos, con los padres, con los hermanos, con las madres/padres de vuestros hijos, con la familia al cabo? No.
Porque la familia tiene nuestra esencia, aquello de dónde venimos, aquello desde dónde hemos crecido. La familia nos obliga a tener fundamento, a poner los pies en la tierra, a escuchar incluso lo que no nos gusta oir. La familia es nuestra trascendentalidad: de dónde venimos, cómo hemos llegado y lo que os vamos a dejar aquí.
El día 24 celebramos simplemente que nació un niño. Sólo eso. Nada más y nada menos.
Ojalá las mesas se llenen de familias que sepan que son esenciales, fundamentales y trascendentales porque esas se repetirán año tras año. Esas esperaran que regresen quienes ahora no estén. Esas, le tienen cogido el tranquillo a la Navidad.
¡¡Feliz Navidad!!

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