FIRMAS

El bar de Pepe. Nuria Roca. Por Joaquín Hernández

Cada día entiendo menos la cosa de la injusticia, digo injusticia porque en éste país mejor será empezar a llamar a la Justicia por ese nombre. El problema principal de la dictacracia que vivimos no es otro que la falta de fe de todos los españoles en  la Administración de esa cosa que llamamos, en toda la amplitud de la palabra, Justicia.

El caso de la colega Nuria Roca nos viene a demostrar la falta de coherencia entre la realidad social y la realidad de sus Señorías, que muchas veces parecen estar cada vez más alejados de esa masa social que les demanda rapidez y ejemplaridad en las sentencias que promulgan. Nuria Roca, en un alarde de cabreo inmenso que reflejaba la vox populi de todos los alicantinos y españoles de bien, vino a decir, de la ex alcaldesa de Alicante Sonia Castedo, que a la vista de todas las escuchas telefónicas de la policía, los testimonios y la imputación en el caso del Plan General de Ordenación Urbana de Alicante, que era una “choriza sin paliativos”. Interpuesta demanda por parte de la ex alcaldesa, presunta “choriza sin paliativos”.

Nuria Roca ha sido condenada por el juzgado de instrucción número 9 de Alicante a pagar 15.000 euros a la ex alcaldesa de Alicante Sonia Castedo por intromisión ilegítima en su honor por llamarla «choriza sin paliativos».
Según El País, la defensa de la presentadora trató de ampararse en la libertad de expresión, pero la juez estimó que “la expresión ‘choriza sin paliativos’ es objetivamente injuriosa y vejatoria y no se halla justificada por los usos sociales, ni atenuada su significación por las circunstancias concurrentes en el caso”. La sentencia es recurrible.

La historia de la presunta “choriza” es la siguiente: Fue denunciada por el grupo socialista del Ayuntamiento de Alicante ante la Fiscalía Anticorrupción por tráfico de influenciasprevaricaciónestafa y fraude debido a una actuación urbanística en el barrio de Benalúa. En abril del 2009, algunas de las denuncias fueron archivadas de manera definitiva por el fiscal anticorrupción, Felipe Briones; otras fueron archivadas de forma provisional, en espera de la decisión sobre todo el caso que tomará el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

En octubre de 2010 la Fiscalía Anticorrupción acusó a Sonia Castado de estar implicada en la trama de corrupción del Caso Brugal en la tramitación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alicante, junto con su antecesor, el popular Luis Díaz Alperi, y que lideraría el Presidente del Hércules C.F. y constructor, Enrique Ortiz Selfa. El fiscal le imputó delitos de cohechotráfico de influencias y revelación de información privilegiada, señalando que fue retribuida con regalos. Sonia Castedo señaló que «Ortiz no consiguió nada de lo que pidió», admitiendo uno de los regalos: un viaje en yate a las Islas Baleares.

Según lo revelado por la investigación policial, en la recta final de la redacción del PGOU de Alicante, entre mayo de 2008 y junio de 2010, las conversaciones entre Enrique Ortiz y Sonia Castedo fueron casi diarias, lo que para la policía demuestra «la colaboración de los responsables de Urbanismo con el empresario».

El 22 de mayo del 2011, Sonia Castedo logró el mejor resultado en la historia de Alicante para el Partido Popular, pasando de 15 a 18 concejales (sumó 15.000 votos más). Este resultado muestra que a pesar de que el caso Brugal puede haber afectado a su imagen, no le ha pasado ninguna factura en las urnas.

Sin embargo, en octubre de 2012 fue imputada por el TSJ de Valencia por el amaño del Plan de Ordenación Urbana de la ciudad de Alicante.

El 23 de diciembre de 2014, tras ser citada a declarar para el 16 de enero de 2015 como imputada por diversos delitos de corrupción, anunció en Facebook que presentaba su dimisión como alcaldesa de Alicante, sin que fuera posible que se le preguntara por los motivos que daba. Fue sustituida por Miguel Valor Peidró, hasta entonces teniente de alcalde y concejal de Cultura.

Lo cojonudo del caso de la señora ex Alcaldesa de Alicante es tan obvio que normalmente cualquier juzgado hubiera aplazado el veredicto de la demanda interpuesta por la presunta “choriza integral” contra Nuria Roca al desarrollo de los juicios de los que está pendiente e imputada por supuestos delitos de corrupción. Porque si el caso de las imputaciones sigue y los juicios se desarrollan rápidamente y es condenada la señora Castedo por “choriceo integral” a varios años de cárcel ¿Quién repara el daño ocasionado a la colega periodista por decir nada más que la verdad? ¿Quien le devuelven los 15.000 euros? ¿Quién abona el gasto y costes ocasionados por el pago de abogado, procurador y tasas judiciales?

La Justicia cuando es torpe y lenta, es evidente que se convierte en injusticia, pero aun es más fácil todavía; solo basta con aplicar el sentido común. Premiar al presunto delincuente aplicándole el beneficio de la inocencia en contra de alguien que, en su legítimo derecho de opinar, ha dicho lo que los juzgados deberían haber sentenciado hace años es de esperpento nacional. Nuria Roca se anticipó a la lenta administración de la Justicia que tenemos que soportar llamando, a una imputada por delitos de cohecho, prevaricación, tráfico de influencias y revelación de información privilegiada, “choriza sin paliativos”. Basta con oír las conversaciones entre ésta imputada e investigada presunta delincuente con el empresario Enrique Ortiz en el caso Ikea y el Plan General de Ordenación Urbana de Alicante. De asco!!

 

 

 

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