FIRMAS Juan Velarde

Monedero: el empresario golfo del año. Por Juan Velarde

¡Qué bíblicos se nos ponen estos de Podemos cuando se trata de pedir explicaciones a los demás, pero como escurren el bulto cuando son ellos los que tienen que aclarar sus asuntos más turbios! Dicho de otra manera más llana, a estos dirigentes les viene al pelo lo de ‘no es lo mismo predicar que dar trigo’. A estos les excita que los otros partidos rindan cuentas, pero ellos no muestran una factura que desmienta la ilegalidad de ciertos ingresos vía Monedero-Billetero electrónico.

Este elemento de Monedero, que la pasada semana reconocía como se le enchufaban ni más ni menos que 425.000 euros de los regímenes bolivarianos, ahora resulta que le descubren otro ingreso de 1.000.000 de euros procedente, ¿adivinen de dónde?, del régimen chavista. Seguramente también tendrá otra explicación coherente para explicar ese ingreso, pero por supuesto no para enseñar las factura so los documentos que lo acrediten. No me extraña que el gachí lleve gafas, es que tiene que quedarse bizco de tanto cero a la derecha y de las cero pruebas que enseña para darle carta de legalidad a esos ingresos.

Decía el jeta de Pablo Iglesias, otro trolero que dice que se acabó su relación con Tania Sánchez, que España necesita de muchos empresarios como Monedero. Sí, un modelo curioso de empresario, un tipejo que crea una empresa de la nada, que no tiene trabajadores y que, por tanto, como decía Ruiz Quintano en ABC, se ahorra la plusvalía marxista y, hasta con un poco de suerte, también se ahorra el IVA de Montoro. Y estos son los que tienen la santa caradura de llamar explotadores a los demás.

Normal que Monedero y sus cohorte de pelotilleros estén nadando en la abundancia. Para empezar, la gente que trabaja en La Tuerka casi lo hacen de gratis, a los tertulianos no se les paga un puñetero euro y encima, como pueda, elude pagar una serie de impuestos que tienen que pagar religiosamente el resto de los españoles. ¿Es esto admisible? Pues para este elemento parece ser que sí, aunque luego él, con esa cara de vinagre que Dios le ha dado, intenta darnos lecciones ética a los demás. ¡Habrase visto tamaña caradura!

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