FIRMAS

Estudio sobre el uso insulso del wasap en navidades y tanatorios. Por Yolanda Arenas

Que digo yo… por preguntar: ¿cuando se comparte libro de familia es porque los que aparecen son familia entre sí o ya sólo somos wasaperos registraos?

Antes nos enviábamos felicitaciones de Navidad: los famosos christmas. Recuerdo cuando iba  con mi madre a la papelería El Carmen de Santutxu para comprar las felicitaciones. Las comprábamos en tres tamaños y calidades dependiendo de la cercanía afectiva de quién las iba a recibir. Algunas incluso llegaron a tener musiquilla y todo. El mismo día solíamos aprovechar para comprar un par de ejemplares de carta y sobre para los Reyes Magos con el sello dibujado y el recuadro PAIR MAIL escrito para que no quedara duda de la lejanía de Oriente (ahora está todavía más lejos).
 
Después nos tirábamos una tarde entera escribiendo las postales y los sobres y pegando sellos con una esponja mojada para evitar aquel sabor asqueroso. En algunas postales incluso iban participaciones de lotería con el latiguillo ¡¡A ver si hay suerte!!
Luego empezaban a llegar a casa las postales de la familia y amigos con los que, en muchos casos, apenas teníamos más relación que aquellas misivas. Recortábamos el sello con mucho cuidado y papá los ponía un poquito en agua caliente para que se separaran limpiamente del papel. Mi padre tiene una magnífica colección de sellos.
Las postales pasaban inmediatamente al árbol de navidad para que todos tuviéramos suerte y allí, entre bolas y cintas, se pasaban las fiestas aunque de vez en cuanto comentábamos lo bonita que era la postal de éste o aquel.
 
Pero las tarjetas también eran y aún son importantes en otros menesteres. Por ejemplo, para recordar a los difuntos aún se entregan recordatorios en los tanatorios o despedidas y quienes asisten aún hoy dejan sus tarjetas de visita en la entrada de las iglesias o tanatorios. De esta forma, la familia tiene más fácil agradecer la presencia y consuelo de aquellos que les han querido dedicar un poco de su tiempo. Y se agradece ese consuelo, se agradecen los recuerdos amables, se agradece el cariño.
Sin embargo, las cosas están cambiando: llevo ni se  sabe los días recibiendo wasaps navideños. Yo creo que algunos le han cogido el tranquillo y arrancan con Ikea sin anestesia ni na. Son cientos en franca competencia… imposible seguirles el paso y además no se pueden colgar en el arbol.
Nos estamos pasando con el wasap de los… y, a falta de educación o de sensibilidad, nos estamos dejando en el camino el tiempo que debemos dedicar a los cercanos, el roce, el abrazo, la memoria común.
¿Sabíais que hay hermanos que se felicitan la Navidad por wasap? 
¿Sabíais se ha llegado a utilizar únicamente el wasap para dar el pésame a alguien con quien se comparte libro de familia?
Igual nos estamos pasando. Los teléfonos serán todo lo smart que queramos pero sus dueños… ¡¡dejen en paz la tecla coño!! y dense un abrazo, más que sea por saber estar, que es algo que no se puede hacer por wasap.

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