FIRMAS

Néstor y César. Paisaje, naturaleza y arte (II). Por Míchel Jorge Millares

Segunda entrega de la publicación del contenido de la comunicación que presenté al II Foro Internacional de Turismo Maspalomas Costa Canaria. La primera parte la tienes en este blog, en mi anterior post..
Néstor Martín-Fernández de la Torre 
(Las Palmas de Gran Canaria, 4 de mayo de 1887 – 6 de febrero de 1938),
Uno de los más brillantes pintores de las corrientes simbolista y modernista europeas. Recorrió y trabajó en Madrid, Barcelona, París, Bruselas, Gante, Brujas y Londres. También visitó las colonias españolas en África.
Artista integral, pintor representativo del simbolismo y el modernismo, diseñador y decorador, Néstor pinta composiciones y retratos con fondos en los que elabora originales diseños de telas y arquitecturas. En las Islas pasó sus últimos años, donde desarrolló su visión sobre el tipismo en Gran Canaria (1934) y su campaña de propaganda del nuevo modelo de turismo para la Isla. Además de la obra pictórica, diseños de ropas, decorados y otras actividades, realizó la decoración del Casino de Tenerife y el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria.
2.1. Visión del turismo
En 1911 la capital grancanaria contaba con 13 hoteles, entre
ellos el Santa Catalina y el Metropole. Tres en Santa
Brígida. El primer campo de golf y club de tenis de España.
Se promocionaba la Barriada de Carló en Schamann con casino
hoteles y resort tipo Saint Tropez…
La relación entre Néstor, el arte y el turismo está descrita en varios textos que recogen intervenciones del artista en diversos foros y que fueron recopilados y publicados para su máxima difusión en los medios de comunicación de la época. Estos han llegado hasta nosotros gracias sus discípulos o seguidores y, principalmente, a través del libreto de su discurso titulado ‘Habla Néstor’, folleto editado por la Junta de Turismo en 1939. El libreto fue redactado hacia 1937, con introducción y posibles anotaciones del periodista y destacado intelectual Domingo Doreste (Fray Lesco). El contenido de este discurso, con el que intentó convencer a empresarios y líderes sociales, reúne sus imaginativas pero contagiosas aportaciones dentro de la campaña que denominara “Tipismo”. Entre sus argumentos, señalamos:
Una de sus ‘Visiones de Gran Canaria’ y el Parador de Tejeda.

 

Néstor Martín-Fernández.

-“Islas Afortunadas, Jardín de las Hespérides, Campos Elíseos…tales fueron los nombres que los escritores griegos y romanos asignaron a Canarias atribuyéndole condiciones paradisíacas. ¿Será acaso imposible reconquistar esta fama? No lo creo. Es labor que corresponde a los hijos de esta tierra privilegiada entre los que yo me ofrezco incondicionalmente y prometo cuanto valgo”.

-“El turismo lo entiendo como una grande y compleja industria que ha de desarrollar el país entero. Si no recobramos y acentuamos nuestra personalidad, nada podemos ofrecer al turista que le halague y satisfaga, dentro de un estilo netamente canario tenemos que revalorizar todo lo nuestro, sea moderno o tradicional, de otro modo seremos suplantados por el industrial o por el comerciante de afuera, como pasa hoy a nuestros ojos…”. 

-“En estas condiciones surge el turismo, como hecho y como problema, imponiendo brutalmente la necesidad de la revolución integral del país, en la que nunca habíamos pensado. Trazar un plan de propaganda turística sin antes preparar el país, me parece contraproducente. Tengamos en cuenta que el viajero que nos visita no viene a nuestras islas para encontrar en Tejeda un tacón de Luis XV o una cabellera oxigenada. Hasta en los pueblos más apartados ha ido desapareciendo el uso de la mantilla canaria, sustituida por velos o sombreros ridículos, traídos por vientos de afuera. La belleza de nuestros paisajes sufre los efectos del modernismo standardizado, con el clásico cajón de cemento armado, que desplaza a la típica casa campesina. Proyectos y reformas urbanas se han concebido en vía estrecha. Los árboles y las flores se han visto privados del amoroso cuidado que hubiera hecho de esta tierra un lugar delicioso para el turista. De lo auténtico queda poco. El folklore ha ido olvidándose; y en tema de desaparición, hasta ha desaparecido el inteligente artesano (platero, tallista, forjador, etc.) que a principios del siglo tenía en la artesanía un medio de vida, ante la invasión de mil chucherías que, precisamente por ser exóticas, merecieron acogida preferente».

Otra ‘Visión’ de Gran Canaria y la Casa del Turismo en Las
Palmas de Gran Canaria.

-«Hemos de tener en cuenta también la formidable playa de Maspalomas. Quizás sea prematuro pensar desde ahora en ella, pero por lo menos evitemos que se haga nada que pueda convertirse en obstáculo para que las generaciones que nos sucedan lleven a cabo proyectos que aconsejen las realidades del momento. No concibamos las cosas en pequeño, sino en grande, con la vista en el porvenir«-

-“Habéis observado que el turista pide siempre lo que para él es exótico, es decir, el producto propio del país que visita…”.

-“…En cuanto a color de la ciudad y de los pueblos, resalta por lo general un marcado mal gusto… Otra preocupación apremiante es la del embellecimiento de nuestros campos”.

-“Hagamos de toda nuestra vida una obra de arte”.

Los presupuestos que el artista grancanario defendía contemplaban la sublimación de los paisajes naturales y culturales, las tradiciones, y la cultura popular, si bien orientando estos aspectos a su valoración, y en ocasiones una reinterpretación, para su aprovechamiento turístico, para lo que influye e intenta convencer a las clases dirigentes y hace pedagogía en el conjunto de la población al reproducir sus propuestas en su serie “Visiones de Gran Canaria” (1928/34) donde muestra una arquitectura impregnada del mundo mediterráneo. Riscos de blanco luminoso, abanderados, con balconadas verdes, celosías, cardones o palmeras, junto al mar recuerdan Mikonos o Santorini.
Su proyecto tenía el efecto del desarrollo de una decoración a escala sobrehumana que debía cimentarse en actuaciones puntuales cercanas al flujo turístico.
Edificaciones y trazas que vinieron acompañadas por el celo con que su hermano, el arquitecto racionalista Miguel Martín-Fernández de la Torre, supo interpretar y que vino a denominarse neocanario: “Casa del Turismo” y el pabellón “Fataga” (1935). Donde la necesidad de mobiliario, cantería, trabajos de ebanista y metalistería revitalizaron la labor de los artesanos locales.
El “Albergue de la Cruz de Tejeda” y “El Pueblo Canario” son dos joyas de su contribución al destino turístico. Con ellos prima, por una parte, la contemplación de la naturaleza sobre la actividad humana como una lección de humildad ante la belleza del paisaje que se abarca. En segundo lugar, tendríamos la exhibición de la artesanía, folclore, gastronomía y arte de la isla, tanto lo original como las recreaciones que realiza el propio Néstor.
La campaña de exaltación turística se realizó a través de todos los medios que tenía a su alcance: los edificios que promovieron; los carteles diseñados para el “Patronato Nacional de Turismo” (1929), promocionando Tenerife en el ámbito de las Islas Afortunadas o los de Gran Canaria, con la leyenda que acuñara Fray Lesco, “Un continente en miniatura” (1935/36). O la dinamización social mediante la confección de un reinventado traje típico, con las cabalgatas de los Reyes Magos; o con la puesta en escena de la Fiesta Pascual…
Otros proyectos quedaron inconclusos: museo oceanográfico, acuario e instituto de piscicultura, el jardín botánico, piscinas para campeonatos y campos de tenis, los merenderos, cantinas o el teatro de la naturaleza…
Néstor, el viajero que recorriera las capitales monumentales europeas, se inspiró en los ambientes burgueses de una sociedad satisfecha si bien tenía en contra la lejanía de Gran Canaria para los europeos del primer tercio del siglo XX. Nuestro clima, la calidad de los productos locales, la naturaleza agreste o la hospitalidad, debían esgrimirse como valores de interés para un futuro visitante. Un visionario optimista y creativo que comprobó cómo el hombre se encaminaba hacia la autodestrucción bélica (¿Le quitaría esta situación su pasión vital?).
2.2. Propuestas e impactos
Néstor colaboró con su hermano, el arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre, en algunos de sus proyectos constructivos, como el Teatro Pérez Galdós, el Pueblo Canario en Las Palmas de Gran Canaria, o el Parador de Cruz de Tejeda. En estas dos últimas realizaciones, Néstor abandonó por completo el gusto modernista, por lo que los expertos han explicado como la «reconstrucción de lo canario» o lo que se daría en llamar, el estilo neocanario. Al igual que con los bocetos que realizó para el Pueblo Canario, que años más tarde serían materializados con gran fidelidad, estos esbozos están animados por la viveza de las escenas cargadas de su ‘tipismo’ con su invención del traje que llamaría poderosamente la atención de los turistas y por el colorido de las tintas utilizadas. Néstor no se limitó a realizar unos bocetos técnicamente fríos, sino que en ellos, fruto de su imaginación, ya plasmaba los edificios terminados y cumpliendo la función para la que iban a ser destinados.
La figura de Néstor Martín-Fernández de la Torre va más allá de los movimientos artísticos en los que destacó para convertirse en un visionario y líder carismático de la revolución turística de Gran Canaria. Con la confianza absoluta del éxito de la isla y de los recursos indiscutibles que podrían desarrollarse en un futuro, como auguró para Maspalomas. Su faceta de pintor, escenógrafo y autor de exitosos decorados, diseñador de vestuario y joyería, o decorador, le valió para cimentar un proyecto que dotara de infraestructuras turísticas de calidad tanto a Gran Canaria como a su capital. El conocido como Parador de Tejeda, el recinto del Pueblo Canario o la trama urbanística del Parque de Santa Catalina son algunos de los ejemplos a tener en cuenta en ese deseo por llevar a la práctica su lema: «Hagamos de toda nuestra vida una obra de arte«.
2.3. Difusión
Para poder llegar al máximo de ciudadanos y concienciarlos de sus propósitos y de las oportunidades que ofrecía la actividad turística para el desarrollo de la población, Néstor se prodiga en medios de comunicación (radio y prensa), así como en múltiples reuniones con diferentes grupos dirigentes de la sociedad insular. Asimismo, utiliza los elementos decorativos y artísticos para mostrar sus ideas a través de bocetos y de obras pictóricas con las que refleja un mundo idílico en el que el paisaje y la arquitectura local se asemejan a los centros turísticos de mayor éxito del Mediterráneo (Montecarlo, Mónaco, Saint Tropez…).
La romería del Pino, iniciada por el discípulo, Néstor Álamo,
y el artista junto a dos señoritas en el teatro Pérez Galdós
durante la presentación del traje ideado por Néstor MFT.
Igualmente, promueve ‘manifestaciones’ pro turismo, como es el acto en el Teatro Pérez Galdós en el que todos los asistentes acuden ataviados con su propuesta de traje ‘típico’ adornado con elementos que recuerdan las formas geométricas de las pintaderas canarias. Este diseño de moda proturística no tiene su origen en la vestimenta tradicional, ya entonces casi extinguida en la isla, sino tiene el objetivo de impulsar la industria de los artesanos, caladoras y costureras, que perdían rápidamente su actividad al no poder competir con los tejidos, vestimentas y modas importadas desde Barcelona o Inglaterra. El éxito de esta iniciativa fue tal que el teatro no pudo dar cabida a todas las personas que acudieron a la llamada de Néstor para presentar en sociedad su diseño (ya asumido por la burguesía insular) por lo que tuvieron que instalar ventorrillos en el entorno del recinto teatral para que pudiera participar el mayor número de personas.
Esta campaña tuvo su eco fuera de la isla, al celebrarse en marzo de 1935 una réplica de ‘fiesta del tipismo canario’ en el Casino de Arrecife, convirtiéndose en un evento multidudinario. En aquellos momentos, César Manrique tenía 16 años.
Paralelamente, Néstor participa en la creación de la Sociedad Fomento del Turismo de Gran Canaria y del Sindicato de Iniciativas y Turismo, posteriormente convertido en Centro de Iniciativas y Turismo. Estas organizaciones realizan los primeros materiales de propaganda y difusión turística, hasta la aparición del Patronato Nacional de Turismo que creó el Gobierno de la II República Española (1934).
2.4. Discípulos
El caso de Néstor es muy particular. Tras su prematuro fallecimiento, en plena contienda bélica en España, culminó la guerra civil y se inicio de inmediato la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, lejos de desaparecer su influencia, ésta se mantiene con el paso de los años. De ahí que numerosos artistas y su propio hermano llevaran a cabo algunos de sus proyectos, si bien es la revista ‘Isla’ (1946-1969, promovida por el Centro de Iniciativas y Turismo y dirigida por Ignacio Quintana Marrero) el órgano de propaganda turística de la provincia, el medio que mantiene vivas las ideas y la estética que promovió el artista, tanto en la vestimenta como en el estilo arquitectónico ‘neocanario’ y en los elementos decorativos (muebles, lámparas, artesonado de puertas y ventanas), siempre utilizando adornos geométricos propios de las pintaderas de Gran Canaria, y figuras escultóricas que representan a hombres y mujeres ataviados con el ‘traje típico’, o camellos, animal que Néstor utilizaba siempre que podía en los actos en la calle (cabalgata de las juventudes republicanas en Madrid, cabalgata de Reyes en Las Palmas).
Ejemplares de la revista ‘Isla’
La revista Isla fue un rotundo éxito en la época. Aunó voluntades y apoyos en la isla (sin distinciones entre fieles al régimen dictatorial y los represaliados por su posición política), así como en otras islas. De hecho, fue a través de la revista Isla donde Pepe Dámaso ve una fotografía de César Manrique realizando el mural del Parador de Turismo de Arrecife de Lanzarote y esa visión le impulsa a conocer al que sería su gran amigo y cómplice artístico.Otro gran logro de Néstor Martín-Fernández sería la puesta en marcha por Néstor Álamo de la Romería del Pino con su concepto plasmado en el tapiz titulado ‘La boda canaria’. Una ofrenda religiosa y festiva que se ha convertido en un espectáculo de tipismo nestoriano y de profundización en las raíces de las tradiciones etnográficas del pueblo grancanario.Sin embargo, la llegada del turismo de masas, en los años sesenta, unido al afán recaudatorio y la espiral especulativa, ponen fin a los preceptos nestorianos y abren una etapa de pérdida de identidad y estandarización en los proyectos urbanísticos y en el uso de los espacios turísticos de la isla.
2.5. La Fundación Museo Néstor
La familia del pintor Néstor Martín-Fernández de La Torre intenta mantener viva la memoria del artista y el conocimiento de su obra en el emblemático Pueblo Canario. Este patrimonio se gestiona a través de una Fundación de la que es presidente el alcalde de la ciudad, vicepresidente el presidente del Cabildo y son patronos otros representantes públicos y descendientes de Néstor y su hermano, el arquitecto Miguel Martín-Fernández. Entre los representantes públicos figuran los responsables del área de Cultura y del  de Turismo del Gobierno de Canarias. El presupuesto apenas supera los 200.000 euros y la plantilla está limitada al mínimo número de personas para su funcionamiento, lo que se solventa en parte con la calidad y entrega del personal.
Durante décadas, la actividad de este museo ha sido muy modesta por la endémica escasez de recursos (incluso en los años de ‘bonanza’), salvo puntuales iniciativas expositivas y publicaciones que han tenido un notable éxito, la falta de recursos ha sido una constante que ha llevado al estrangulamiento de la institución. El resultado es que no se ha podido promover en el ámbito internacional la obra de una de las grandes figuras del simbolismo y el modernismo. Lo mismo se puede afirmar de las posibilidades de estudio y difusión de las ideas del artista sobre el turismo. Esta dejación, en particular por parte de las instituciones autonómicas, se extiende también al conjunto monumental del Pueblo Canario, cuyos establecimientos comerciales y de restauración viven un proceso de decadencia, de pérdida de atractivo, a pesar de las posibilidades que ofrece el conjunto, al encontrarse en sus dependencias la sede del Centro de Iniciativas y Turismo con uno de los archivos de prensa y actas más completo para conocer la historia del turismo en el siglo XX.
Cabe recordar que otros ‘legados’ de Néstor como la Casa del Turismo o el Parador de Tejeda (incluso la casita del pico de Bandama, inspirada en el estilo neocanario impulsado por los hermanos Néstor y Miguel) fueron entregados a organismos estatales en la convicción de que con sus fondos podrían mantenerlos e impulsarlos: Error fatal.

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