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Luis Gonzalo Segura: “Para el Ejército, opinar es romper la disciplina, pero los abusos, privilegios y corrupciones, por lo visto son tolerables”

Elblogoferoz.- A priori, uno podría imaginar que un libro de un teniente del Ejército español no va a ser precisamente un best-seller. Sin embargo, el de Luis Gonzalo Segura del Oro Pulido no es una narración al uso. El teniente ha querido despacharse a gusto destapando las injusticias y corrupciones que ha encontrado en el entramado militar y dando luz y visibilidad “para que la sociedad conozca lo que sucede dentro y pida que se tomen medidas al respecto”. Un paso al frente ha sido presentado por su autor en la última jornada de la Feria del Libro de Tenerife, desbordando todas las previsiones de asistencia de público. No en vano, la publicación va ya por la cuarta edición.

No quiere irse del Ejército, sólo pide que las cosas cambien y se modernicen. Con Un paso al frente, el teniente Luis Gonzalo Segura pone de manifiesto las estructuras anquilosadas y sobredimensionadas en las que se permiten corruptelas y abusos propios del medievo. Y, lo cierto es que algo debe de decir en él que ha puesto nerviosa a la cúpula de un Ejército que, asegura, ha intentado bloquear cualquier intento de difusión masiva de su contenido. “Han prohibido a mis compañeros hablar de mi y del contenido de mi libro. Es lo habitual en esa estructura jerárquica y dictatorial: la prohibición sin razonamiento, pero también han presionado a los Medios para que se me silencie”. En efecto, en el Ejército las cosas no funcionan exactamente igual que en la sociedad civil “No tenemos derecho a la libre expresión, nos han prohibido usar las redes sociales, y no somos pocos los compañeros que creemos que hay que acabar con esta infamia. Las Fuerzas Armadas son una auténtica dictadura, y si la Iglesia ha iniciado un proceso aperturista y de cambio con el nuevo Papa, nosotros también podemos”.

Tras la publicación del libro, el Ejército ha acusado al teniente de romper la disciplina militar. “Por lo visto, opinar y sacar a la luz las basuras que se guardan debajo de la alfombra es romper la disciplina. No lo dudo, pero parece ser que lo que denuncio en este libro, la corrupción, los abusos y los privilegios, son situaciones tolerables, puesto que a ninguno de los que constantemente lo practica se le ha abierto siquiera un expediente disciplinario”. Si nada lo remedia, en nueve días, Segura del Oro Pulido será encarcelado durante seis meses en un centro disciplinario.

Y aún así no se calla. Es más, insiste en difundir sus datos, y estos son contundentes: “Es evidente que alguien está haciendo negocio el dinero que todos los españoles aportan para el mantenimiento de sus Fuerzas de defensa. No es normal que en los últimos cinco años, en plena crisis, el Ejército haya cambiado dos veces los uniformes, con el ingente gasto que ello supone”. La estructura no sólo está corrupta, asegura, sino que es gigante sin necesidad de serlo: “La sociedad no sabe que hay 270 generales, aunque sólo harían falta 20; y que tenemos 1050 coroneles, de los cuales 1000 sobran porque sólo hay 50 regimientos”. Pero éste, a su juicio, sólo es un grano de arena en la gran montaña de la corrupción del Ejército: “Nadie se explica muy bien por qué se gastan cinco millones de euros en gabardinas militares que nadie usa. Pues bien, normalmente parte de este dinero se desvía a la construcción de chalets o la compra vinos caros para fiestas privadas del Estado Mayor”.

El caso Tejero

El asunto de las celebraciones privadas en recintos públicos y con dinero aportado por todos los ciudadanos no se reduce, según el autor, a la anécdota del almuerzo de Tejero en instalaciones del Ejercito el 23F. “Es aún peor” recalca, “esto es una práctica normal y en ese caso nadie se preguntó, independientemente del día que se conmemoraba, por qué un almuerzo privado se realiza en instalaciones públicas, si los camareros usados eran del Ejército o Guardias Civiles, si la comida y la bebida la pagó el Erario con fondos que con toda seguridad tendrían que estar destinados a otros menesteres, costumbres mucho más habituales de lo que podría pensar la ciudadanía”.

“El Ejército tiene una estructura de castas que perpetúa los abusos como tener a un soldado recogiendo las colillas de una fiesta, o que se fuerce a las mujeres militares que son madres a abandonar a su hijo para cumplir guardias como represalia a la petición de una reducción de jornada; mientras que la casta de privilegiados disfruta de piscinas privadas o viajes por Europa con todos los gastos pagados”

El polémico teniente asegura que el Ejército español tiene un déficit de 29 mil millones de euros “deuda contraída por la mala gestión y la corrupción”.

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