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PERIODISMO RETROSPECTIVO. Accidentes aéreos anómalos. Por Miguel Leal Cruz

A la vista del amplio debate periodístico, hoy 28 marzo, en espacio “Magacín de la Mañana” de la 1 de TVE en que se analizó objetivamente “el rocambolesco incidente informativo” en torno a una gabarra con grúa frente a costa este de Gran Canaria (confundiendo con accidente aéreo) no queda otra alternativa (como víctima de error periodístico) que analizar hechos concomitantes; y más en estos momentos de trágicos, por reales, acontecimientos aéreos habidos aquí (sur de Fuerteventura) o en el Océano Índico (oeste de Australia), ambos sin esclarecer totalmente.

Por tanto, en evitación de errores técnicos u otros en las comunicaciones consiguientes, se reedita artículo de otro gran accidente aéreo habido en aeropuerto de Tenerife Norte (ocurrido tal día como ayer) hace más de tres décadas, por conjunción de varias causas desencadenantes, y que textualmente decía:

LOS RODEOS. A 30 AÑOS DE LA CATÁSTROFE * Por Miguel Leal Cruz

 “A tres décadas del accidente aéreo más trágico de cuántos han ocurrido hasta la fecha, salvo que se interprete el acto terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York desde esta perspectiva, recordamos con estupefacción aquella fecha que convirtió por unos días a este Archipiélago canario en el centro de la información mundial para todos los medios de comunicación del momento. El día 27 de marzo de 1977, sobre las cinco horas, tenía lugar la catástrofe en nuestro cercano aeropuerto por la colisión entre dos Boeing 747, uno de KLM holandesa y otro de la PAN AM norteamericana en la que perecieron un total de 583 personas, algunos de cuyos familiares se han reunido en La Mesa Mota lagunera, el pasado martes, para rendir homenaje a los mismos en torno al creado monumento simbólico conmemorativo por tal lamentable hecho.

 ¿Cuáles fueron las causas? Parece fueron varias desde cualquier óptica profesional.

 La lucha llevada a cabo por el grupo terrorista MPAIAC a través de propaganda y actos violentos fue recogida por la prensa del momento /DA/ de la que entresacamos la noticia publicada con fecha 11 de noviembre de 1976. Pocos meses antes de la catástrofe, en un medio de tinerfeño desde su corresponsal en las Palmas de Gran Canaria dice “…han sido detectados nuevos artefactos terroristas, con explosión de uno de ellos en la agencia de viajes «Fernando Poo» que ocasionó algunos desperfectos. El día anterior fue encontrado y desactivado por expertos de la policía otro paquete con dinamita situado junto a la agencia «Express», próximo a las oficinas de Iberia y Consulado de Mónaco. El explosivo estaba programado para explosionar a las 8,30 horas de la mañana…»

 El 27 de marzo de hace 30 años en horas del mediodía estallaba otro artefacto explosivo en la floristería en la sala de pasajeros del Aeropuerto de Gando (Gran Canaria), que causó siete heridos y obligó a cerrar las pistas de aterrizaje y, en consecuencia, el desvío de todo el tráfico aéreo hasta el pequeño aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife), tal vez sin prever consecuencias. Las Autoridades aeronáuticas y otras, ante la previsión de otra posible explosión, anunciada, tomaron aquella medida que saturó técnicamente las instalaciones tinerfeñas. La intensa niebla reinante en el aeropuerto, siempre frecuente por aquellas fechas, dificultó aún más la situación con resultado difícil para la normal maniobrabilidad de los aparatos. Sobre la hora indicada la aeronave USA avanzaba por la única pista, con espesa niebla que impedía la visión humana más allá de cinco metros, esperando la orden de los dos únicos controladores en la torre de mando para emprender vuelo. Por la cabecera sur de la pista también preparaba el despegue el otro Boeing de KLM, cuyo experimentado piloto holandés Van Zanten, recibía una confusa orden de la torre de control (poco audible y con interferencias según informe posterior) y comenzó la aceleración para proceder al despegue. Ambas aeronaves no tenían contacto visual, sólo la información de los controles que había indicado al comandante de Pan American que se dirigiera a la calle tres de acceso a la pista de rodadura, pero parece ser no cumplió por ser de difícil maniobra (implicaba un giro de más de 90º) y continuó avanzando hacia la calle cuatro y en el momento que iniciaba el giro salía en maniobra de despegue entre la niebla el avión de KLM que estaba tomando vuelo, produciéndose el fatal impacto con el apuntado balance final de fallecidos.

 Evidentemente fue este conjunto de factores los determinantes del fatídico accidente que la prensa del momento achacó, en principio, al grupo independentista, aunque pudiera no ser la intención de los autores de la colocación del artefacto en Gando el desenlace final. Su líder Antonio Cubillo achaca la responsabilidad a uno de los dos controladores aéreos en Los Rodeos, al apresurado despegue del piloto de KLM por motivos técnicos en su propia Cia, a la imprudencia del de PAN AM y a la intensa neblina reinante.

 Pero aquel pequeño aeropuerto, hoy internacional, guarda celosamente sus modestos orígenes en la misma prensa periódica del momento. A la altura de Cruz Chica, de San Lázaro y de esta zona lagunera, según se desprende en un medio local el 13 de octubre de 1941, los terrenos con exuberantes trigales, casi en planicie, fáciles de roturar y explanar dieron lugar a una pista del que más tarde sería el Aeropuerto de Los Rodeos (de Tenerife o de La Laguna) y donde hubo escalas relevantes y de utilidad civil y militar antes y durante algunos momentos de la guerra civil española. Es en la década de los 40 del pasado siglo cuando comienza el verdadero auge del aeropuerto lagunero de Los Rodeos.

 Según expresaba /El Día/ todo se hallaba perfectamente adaptado a las condiciones y características generales del edificio a construir… con un estilo que su arquitecto, Marrero Regalado, denomina “barroco colonial” que sin poderse catalogar íntegramente como genuino en nuestras construcciones, presenta las mismas cualidades de las que hemos dado en llamar arquitectura canaria, que no es otra cosa que la adaptación al paisaje y a las condiciones de las maneras y estilos traídos a las primeras edificaciones en las islas por los conquistadores y colonizadores que las poblaron a su descubrimiento.

 En efecto en otro artículo periodístico, de este mismo medio, fechado en 6 de marzo de 1946, ya se habla de la inauguración del servicio de aviones correos entre Madrid y Canarias con estación terminal en Tenerife… Y en un artículo de Nijota publicado en el mismo rotativo el 6 de junio de 1946, nos dice otras cosas: … Y hablemos ahora un poco de la intensificación del tráfico aéreo, con el servicio interinsular recién establecido. Llamemos la atención de los tinerfeños sobre esta parte esencial del espectáculo del Aeropuerto constituida por el despegue y aterrizaje de los aparatos. Tienen estas operaciones, realizadas hoy con una rapidez, facilidad y maestría indiscutible, singular atractivo. Pensábamos nosotros, viendo aterrizar hace unos días el bimotor Douglas, que quizás sea el de Los Rodeos el único aeropuerto donde las grandes aves mecánicas se posan sobre flores…

Hoy todo ha cambiado en este lugar, con un sofisticado aeropuerto y sobre todo por ser continuo paso aéreo de aviones, mucho mayores de los que podía imaginar Nijota, y que como hemos dicho los laguneros ya acostumbrados aceptan como otro aspecto más del incesante progreso científico de la Humanidad…”

* Publicado el 30 de Marzo. El Mundo-Gaceta de Canarias.

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