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El espectáculo debe continuar. Por Eduardo García Rojas

* No soy muy aficionado a los carnavales como no soy muy aficionado a fiestas populares. Imagino que será cosa del miedo a la multitud ya que estar rodeado de miles de desconocidos en estados generalmente alterados suele ponerme bastante nervioso. Tanto que, cuando me pongo nervioso como nos pasa a la mayoría, me asomo al abismo y contemplo mi reflejo.

Todo esto para anunciar que mañana, viernes, y el sábado y también el domingo, TEA Tenerife Espacio de las Artes acoge la exhibición del documental La murga, ópera popular un trabajo que dirige David Baute y en el que se ofrece un perfil de estos grupos, hoy más cantantes aficionados que tipos disfrazados de payasos con ganas de meter leña. El horario los tres días es las 19 y 21.30 horas y el precio de la entrada es de cuatro euros, tres si eres amigo de TEA.

* TEA acoge este viernes, a las 20.30 horas, la inauguración de la exposición Óscar Domínguez. El mito y el sueño, una oportunidad para contemplar el trabajo de uno de los artistas canarios que aún genera debates entre los que siguen con devoción su obra y los que están empeñados en juzgarlo. Unos y otros coinciden, sin embargo, en su fascinación por el último capítulo de su existencia: una canción con trágico final.

* El cortometraje documental Aeroevasiones, que está inspirado en la artista María Belén Morales (Tenerife, 1928), inicia en abril un recorrido por festivales. El corto está producido por Sensograma y lo dirige Carlos Hernández Dorta.

* Termino CeroCeroCero. Cómo la cocaína gobierna el mundo, de Roberto Saviano, y su lectura resulta absorbente, sobre todo los capítulos que dedica Méjico. Bastante escalofriantes porque Saviano, que también es un provocador muy indignado, invita al lector a que pase y vea la justicia que reparten los narcos facilitando algunas direcciones de Internet. Hace años, y navegando por la red, me topé por casualidad con una de esas páginas donde se tortura y ejecuta a ritmo de mariachis. Ese día entendí a Kurtz (con pinta de Marlon Brando mientras se pasa la mano por su cabeza desnuda): el horror, el horror. Ya comentaré un día de estos el último libro de Saviano porque ahora no puedo, demasiado poder del perro para un tipo al que le gustan los perenquenes.

(*) En la imagen el fantástico Lon Chaney senior en Ríe, payaso, ríe (Herbert Brenon, 1928)

Saludos, corto y cierro, desde este lado del ordenador.

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