FIRMAS

Entrevista a Javier Manzano (I): “La radio es mi país, mi constitución y mi idioma”. Por Gorka Zumeta

Somos de la misma quinta, buena cosecha, la del 62. Aunque, conste, él es mayor que yo, cuatro meses más. Él (no lo eligió) nació en Madrid. Y yo (tampoco lo elegí) nací a 400 kilómetros, en San Sebastián. Seguimos carreras paralelas, pero ambos fuimos seducidos, primero por el periodismo y, después, por la radio. Y coincidimos en la SER. En Radio Madrid. Él llegó más tarde que yo, porque antes dejó una impronta de ocho años en Onda Madrid. Siempre hubo complicidad, pero no tanta como ahora, en que los tiempos son más duros (para todos, especialmente para los colegas) y nos han obligado a buscar caminos alternativos al periodismo que hemos conocido, pero coincidentes con la radio. Javier es un superviviente, un tipo tenaz, vehemente, vigoroso, que ha demostrado que la nueva radio, la difundida a través de internet, es una herramienta que nos va a devolver la ilusión a los que pertenecemos a la vieja escuela de la radio bien hecha, la emocionante, en fondo y forma. Javier se ha inventado varias emisoras, él solo, y una de ellas –Radio Minera- se pegó, como una segunda piel, a las protestas de los mineros de las cuencas asturleonesas en la ‘Marcha Negra’. Montaba su tenderete, como un feriante y, con la radio, contaba en primera persona, con testimonios cómplices y agradecidos, lo que le ocurría a aquel colectivo que no ha conocido otra vida que la mina. De alguna manera, Javier es, también, un “minero de la radio” y, como servidor, la lleva en la sangre, en su ADN. Traerle a este blog era obligado. Les dejo disfrutar con sus pensamientos y reflexiones…

La mirada valiente, honesta,
 pero comprometida de Javier Manzano

-La radio ha sido tu vida, Javier. Primero en Onda Madrid y luego en la SER. Y cuando te han apartado de ella, tú has decidido acercarte de nuevo al medio con tus propios recursos. Ahora que está tan de moda el término, ¿tú eres uno de los profesionales que se han reinventado?

-¡A la fuerza ahorcan!… Pero no, no lo llamaría “reinvención” sino defensa numantina o hasta kamikaze de unos principios y unos valores radiofónicos eternos que aprendimos y mamamos de nuestros mayores y que desgraciadamente pueden estar siendo desnaturalizados. CONTAR, en este caso por la radio, no es algo que se pueda fabricar…, ni siquiera simular: o se CUENTA o NO SE CUENTA, y creo sinceramente que hay demasiados “conteurs”, que diría nuestro Iñaki (Gabilondo), o “cuentaores” que sería más castizo, en las riberas de la radio con mucha, muchísima radio por hacer y compartir, y que la radio y los radioescuchas necesitan, siguen necesitando. Si se llega al extremo de que haya quien por radio entienda que no haya silencio y poco más que eso, no quedará otra que una revolución de oyentes y escuchadores…
 
-Pero ¿esto pasará?
-Sí, estoy convencido. aunque mientras tanto busquen refugio y cobijo en todo lo que está pasando y se está haciendo en las riberas a las que antes me refería. En cualquier caso, si hay algo claro como el agua clara, y bien que lo saben hasta “los apartadores”, es que la radio no es que “ha (ya) sido mi vida” sino que ¡es mi vida!…, es lo que corre por mis venas, es mi país y mi constitución y mi idioma… Y te aseguro, aunque lo sabes bien, que jamás dejará de serlo.
Javier Manzano, en plena faena en Radio Minera,
 con los mineros, en la localidad madrileña de Aravaca,
 desde donde realizó un programa especial


 “Radio Minera”, radio que suena a vida y verdad

 
-La experiencia de “Radio Minera” fue tan intensa, y al tiempo dura –pero enormemente gratificante, intuyo- que puede decirse que demostró (revalidó) el papel fundamental de la radio para contar lo que pasa en nuestro entorno. Cuéntanos más acerca de cómo empezó el proyecto, cómo se desarrolló y qué fue lo que, en tu opinión, aportó al conflicto.
-La radio es contar la vida donde está la vida. La radio, nos enseñaron nuestros mayores, es tener algo que contar y contarlo. Y para hacerlo hay que sentirlo y hay meterse ahí hasta las cejas. Eso es y así es la radio, lo otro es hacer “radio de salón”. La “Radio Minera” nació a la par que se constituía la III Marcha Negra de los mineros del carbón, que como sabes, y es sabido, surgió como protesta por un acoso indecente y como reivindicación de unos valores y una fuente de energía que es casi la única que tenemos y que sigue siendo necesaria, de hecho se importa carbón. Los mineros, con toda su leyenda, representan, y mostraron en su marcha, pues quizá el último movimiento obrero puro. En fin, una buen conjunto de valores y razones como para crearles un medio de comunicación, modesto pero eficaz, que contase sus historias, que las contasen ellos, y que mostrase no sólo cómo son y cómo viven sino también el porqué se echaron a las carreteras a hacer cientos de kilómetros a pie en defensa únicamente, ojo a esto, de que se cumplieran acuerdos firmados, no para pedir más.
En la localidad madrileña de Collado-Villalba, buscando
una wifi para emitir el programa. Al final tuvo que
realizarlo desde un bar
 
-Se notaba tu vehemencia, ante la injusticia…

-¡Claro! Ahí me empotré y con ellos anduve cientos de kilómetros emitiendo diariamente un programa de radio, con ellos pero para todos, desde cada lugar en el que se paraba a hacer noche: polideportivos, ayuntamientos o dependencias de ayuntamientos, colegios, cafeterías…

 
-Un palizón, como presumía… y se dejaba entrever en tus programas…
-…sin duda, pero fue tremendamente satisfactorio e inolvidable. Fue hacer radio en estado puro, radio de verdad y no, como decía antes, “radio de salón”. Ésa fue la primera “Radio Minera”. Después, tras la Marcha, vino otra…, itinerante, combativa y minera.
La ‘nueva radio’ no es tan nueva
 
-La nueva radio es un hecho. No es que sea futuro, es que es presente. Tú eres uno de los mejores ejemplos, Javier.
-“La nueva radio” que tu señalas es presente y es futuro, porque también es pasado…, porque es, insisto, la radio de verdad, la radio pura. Hay que diferenciar dos momentos de la “Radio Minera”: el ya mencionado de la Marcha Negra y el que siguió emitiendo después, cuando ningún medio se interesaba por un problema vital y social, tremendo, que lejos de encauzarse se agravó.
 
-Pero, permíteme, tú tenías casi la exclusiva, porque, primero, pocos medios se interesaron por lo que ocurría con los mineros y, de los que lo cubrieron, la mayoría se detuvo en la anécdota de la marcha y no en el fondo de la cuestión.
-¡Inaudito e incomprensible, Gorka, lo que ocurrió en la cobertura de la ‘Marcha Negra’, tanto que yo creo que quizá define el actual momento que vive el periodismo, y en este caso la radio.
Antes de hablar, hay que pensarse muy bien
 lo que se va a decir, y ordenarlo
 

Periodismo de espaldas a la realidad

 
-¿Qué fue lo que ocurrió?
-Verás… Cuando la primera “Radio Minera”, la de la Marcha Negra, ningún medio quiso recoger los programas, y ojo que se pusieron a su disposición de manera absolutamente altruista. Ninguno supo, o quiso, dar un porqué… La mayoría (no todos, claro) prefirió, como decías,  contar chascarrillos de qué comían los mineros o cómo de destrozados tenían los pies con tantos kilómetros andados, anécdotas, pero no lo que de verdad pasaba, ni siquiera cuando la impresionante e histórica noche de junio en la que Madrid se hizo minera. Pero no queda ahí la cosa, verás: cuando la segunda “Radio Minera”, y esto es todavía más surrealista, ningún medio convencional, y a todos se les ofreció sin nada a cambio, quiso, no ya recoger sino tan sólo interesarse por un problema social de tal calibre que 6 meses después de la Marcha Negra quedaron en paro, sobre todo en León, 3000 mineros, ¡3000 familias! Hubo quienes, en varios medios, que cuando se les dijo “mira, es que justo en estos días 2000 mineros se están quedando en el paro” respondieron con que ¡eso ya estaba contado! ¿Que ya estaba contado? ¡Si estaba pasando justo en ese momento! ¡¡Alucinante!!
 
Continúa…

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