FIRMAS

PERIODISMO RETROSPECTIVO. Diversas facetas en la Revolución Cubana (B). Por Miguel Leal Cruz

“De lo teórico a lo práctico”

B.- Didáctica

De aspectos determinados de la presente investigación se determina  cómo el proceso revolucionario cubano emprendido por Fidel Castro (efectivo a partir del primero de enero de 1959), tras el año que la historiografía cubana llama de la Reforma Agraria (1960), sigue con el año de la Educación (1961), ambos en el programa ideado por el líder, en la propia prisión de Isla de Pinos o, más tarde, en campamentos de Sierra Maestra.

En consecuencia, aún sin contar con las modernas tecnologías aplicadas a la didáctica pedagógica, se crearon ciudades escolares con el propósito de adelantar “la campaña contra el analfabetismo”, pero que pronto resultaron insuficientes por la excesiva demanda; y por ello su uso fue restringido sólo a la preparación de grupos de jóvenes seleccionados por su vocación y capacidad. Más tarde los cuarteles militares fueron reciclados y convertidos en auténticas academias de enseñanza.

No obstante la prensa internacional y la editada en España (y en Canarias), persiste en lo negativo, por sistema, de todo el proceso revolucionario cubano. El rotativo gran-canario Diario de Las Palmas corrobora apunta que “un periódico argentino, Correo de La Tarde de ideología conservadora, minimiza la labor emprendida en Cuba”

Tras el triunfo revolucionario en Playa de Girón (1961), Castro avanza en el proyecto, cuando decreta y convierte varias escuelas religiosas y conventos en centros de instrucción para niños. De paso que incauta las grandes propiedades norteamericanos en Cuba consolida el proceso revolucionario y aumenta su prestigio internacional.

Días más tarde el mismo rotativo regional, en la celebración del aniversario del frustrado asalto al cuartel Moncada (símbolo revolucionario), recoge algunos aspectos del editorial publicado en el New York Times, cuando dice: “Mientras Fidel Castro celebra su revolucionario aniversario, la mayor parte de sus antiguos compañeros se encuentran en el exilio o en prisión. Algunos han muerto ante los piquetes de ejecución. La libertad que prometió cuando se dirigía a la nación en lucha contra la dictadura de Batista, nunca ha descendido sobre a tierra de Cuba”.

Al respecto, Castro insistía en su ideario a través de apariciones públicas en la radio y TV cubanas (cuya modesta tecnología era usada como medio educativo) y promocionaba la campaña contra el analfabetismo: La revolución no es sólo pelear en las montañas, la revolución no es sólo hacer la guerra. Más revolucionario todavía que conquistar estas fortalezas en la guerra, es convertir estas fortalezas en escuelas. Es obvio que para aquellos críticos momentos Castro gozaba de gran expectativa popular no sólo en Cuba sino en muchos países del llamado Tercer Mundo que tomarían este modelo en su metodología didáctica a seguir.

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