FIRMAS Marisol Ayala

El aborto vuelve al pasado. Por Marisol Ayala

Todo mira al pasado; todo oscila entre la caspa y lo rancio. España ha dado un paso atrás de tal calibre que hay que respirar hondo para no obsesionarte conque un día comenzará el reparto de cartillas de racionamiento. Enlazo este alegato con la Ley del Aborto que nos quiere colar el Ministro de Justicia inmerso en esa guerra de guerrillas en la que se ha metido el progresista del gobierno, amenazando a las mujeres con frases como “en España “jamás” se podrá abortar por razón de discapacidad”. Todo esto me ha devuelto a una España oscura y negra que históricamente puso en riesgo la vida de tantas mujeres que por abortar en la clandestinidad, nos hemos jugado. La vida, digo. Hace meses que asisto perpleja al debate del aborto porque si la ley avanza, las nuevas generaciones tendrán que buscar otro amañado que les resuelva el problema en una siniestra camilla, como hicimos tantas de nosotras. No saben los salvadores de mujeres que frente al aborto la libertad es querer o no querer y que si abortamos que sea en condiciones de máxima seguridad.

Quieren que las mujeres no sean libres para decidir y lo hacen con argumentos como la religión, la ideología o la autorización externa son las patas del banco que nos aleja de los países civilizados. Habría que invitar al gobierno a leer informes que indican que las leyes restrictivas no solo no reducen los abortos, sino que aumentan la inseguridad a las mujeres y las aboca a prácticas clandestinas aumentando las muertes. ¿Sabrán que el 13% de las muertes de embarazadas las causan los abortos inseguros? Debían saberlo y también que la clave para disminuir abortos es incrementar la inversión en planificación familiar, uso de anticonceptivos y formación y no hay más. Es asombroso lo que estamos viviendo porque los mismos que hoy se apuntan a legalistas, los que disfrazan sus objetivos de “protección” a las mujeres, son los que lideran un gobierno que incumple leyes constitucionales, mutila la sanidad, la educación pública y da la espalda a las viviendas dignas. Los mismitos.

Lo cierto es que hace tiempo que no conozco este país, ha cambiado tanto…

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  • Aunque lo diga el santo Job y lo repita el papa, una bellota no es lo mismo que una encina. Así que ya saben, cuando paseen por el campo tengan muchísimo cuidado puesto que si pisan y destruyen una bellota o una castaña están devastando el bosque talmente como si estuvieran cortando desaprensivamente encinas o castaños centenarios. Y si prevalece la absurda y visión sesgada de nuestros piadosos gobernantes patrios, hasta pueden acaban en la cárcel compartiendo celda y castigo con cualquier pirómano de esos que incendian nuestros bosques cada verano, porque los principios son los principios y no vamos a andarnos con chiquitas a la hora de preservar el medio ambiente, que luego pasa lo que pasa y terminamos con un cambio climático de órdago. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2014/01/aunque-lo-diga-el-santo-job-y-lo-repita.html