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Mujeres en la encrucijada, una novela de Javier Marrero. Por Eduardo García Rojas

Aquel trocito de plástico había confirmado sus temores, y sintió el peso de todo el planeta descansar sobre sus hombros. Sola, sentada en el suelo del cuarto de baño, lo miraba, lo apartaba, lo volvía  a mirar y lo volvía  a apartar. Repetía la operación cada cierto tiempo, y comprobaba con pavor cómo el resultado siempre era el mismo.

Indubitado. Firme. Sin opciones.

Estaba embarazada”.

(Mujeres en la encrucijada, Javier Marrero, colección G21: Narrativa Canaria Actual, ediciones Aguere/Idea)

Me parece una curiosidad que varios títulos de la colección G21: Narrativa Canaria Actual cuenten  historias protagonizadas por mujeres pero escritas por hombres.

José Luis Correa recurrió a ellas en Murmullo de hojarasca; Javier Hernández Velázquez también con El sueño de Goslar; Carlos Cruz dio voz a un hombre y a una mujer en No es la noche y Jonathan Allen construyó una peculiar y muy clásica historia de fantasmas con mujeres en Julia y la guillotina. Las mujeres son las protagonistas de Cinco mujeres que no subirán al cielo, de Juan Andrés Herrera y mujeres son los personajes principales de, precisamente, Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero, uno de los últimos títulos de la colección G21 y novela que su autor construye a modo de un delicado rompecabeza cuyas piezas se va uniendo a medida que se avanza en su lectura.

Resultaría interesante que algún experto/a estudiara las razones que motivan a los autores anteriormente mencionados a meterse en la piel de una mujer, a contar historias travestidas. Resultaría, igualmente interesante, que alguien, y en especial una mujer, comentara si el retrato que ofrecen sobre ellas se ajusta a la realidad o cuando menos resulta creíble y no historias que lo mismo podían haber estado protagonizadas por niños, con independencia de su edad, o ancianos también con independencia de su edad.

Al margen de esta digresión que, soy consciente se perderá como lágrimas en la lluvia, Mujeres en la encrucijada de Javier Marrero me parece una novela regularmente armada y con ambiciones. Un libro que, recién iniciado 2014, quizá muestre un cambio en las intenciones y objetivos que se ha marcado el editor de la colección, Ánghel Morales, con respecto a su G21.

Tras leer 9 horas para morir y ahora estas Mujeres en la encrucijada aprecio una voluntad por dotar de solidez y cierto espíritu transgresor a esta colección. Una colección, ya se ha escrito de ello en este su blog, que hoy por hoy continúa siendo el único escaparate que ofrece una visión panorámica de por dónde se está moviendo esa literatura escrita en Canarias cuyas miras va más allá de las fronteras visibles e invisibles que impone la condición de ser editado en islas.

Ya se ha dicho que Mujeres en la encrucijada es una novela puzzle. Una novela puzzle y coral, ya que en ella intervienen varias protagonistas –María Dolores, Julia, Paula, María, Carmela, Rosa, Marianela, doña Elena, Mercedes–, todas ellas con sus historias. En algunos casos de superación y en otros de derrota.

La novela cuenta con un buen arranque y un desarrollo que atrapa. Otra cosa es su conclusión  pero es un parecer muy personal cuando se tejen en este relato tantas vidas y se preocupa por mostrar también tantas sensaciones y experiencias, elementos que hacen que el lector –este al menos fue mi caso– se decante por unas y no le convenza tanto las otras.

Javier Marrero procura narrar un retrato abierto de ese grupo de mujeres, mujeres que construye su obra. En este aspecto, se aprecia mucho trabajo y entusiasmo en la novela, y se agradece el esfuerzo pero también –y aquí falla o al menos tropieza– cierto lío a la hora de contarlo. Este factor repercute en el conjunto final, ya que en ocasiones no termina por cuadrar ni resolver como se debiera. Y eso hiere sus intenciones y despierta la sospecha que se trata de un relato escrito por un hombre sobre un conjunto de mujeres.

Se agradece, no obstante, que no termine por ganar la batalla la idealización que tiene el autor sobre sus protagonistas. Protagonistas de un relato en el que el autor emplea la primera y la tercera persona del singular, y que no resulta forzado sino casi obligado en los fragmentos de historias que relata. Hay además una agradecida preocupación por dotarlas de humanidad en los diferentes momentos en las que intervienen y en ocasiones interactúan unas con otras.

Mujeres en la encrucijada es así un relato de instantes que, como ya avisa su título, marca un momento decisivo en la existencia de todas sus protagonistas.

(*) Mujeres en la encrucijada, de Javier Marrero, se presenta el 17 de enero a las 19 horas en la sala MAC, Santa Cruz de Tenerife. En el acto intervendrá además del autor, Covi García Fierro, Ana Lima y Ánghel Morales.

Saludos, al final veo la luz, desde este lado del ordenador.

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