Sin categorizar

La ULL presenta un informe técnico sobre el debate suscitado en torno a los sondeos de crudo en Canarias

Elblogoferoz.-La Cátedra de Turismo CajaCanarias – Ashotel – Universidad de La Laguna presentó ayer en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la ULL el informe ‘Turismo y prospecciones petrolíferas en Canarias’. El documento, de casi 50 páginas, ha sido elaborado por Noemí Padrón Fumero, profesora del área de Economía Aplicada de la ULL; Francisco J. Ramos Real, miembro del departamento de Análisis Económico de la ULL; Raúl Hernández Martín, director de la Cátedra de Turismo y Yurena Rodríguez Rodríguez, investigadora de la citada Cátedra.

La bienvenida corrió a cargo del director de la Cátedra, Raúl Hernández Martín, quien destacó que el informe había sido auspiciado por Ashotel, debido a la preocupación que existe en el sector turístico, “y con el objetivo de aportar luz al debate, en sintonía con el papel investigador que desarrolla la Universidad de La Laguna”. Por su parte, la presentación correspondió a Noemí Padrón, quien explicó que el trabajo elaborado “pretende describir y clasificar la información disponible que en torno a este debate manejan los expertos”.

Disponible en la página web de la Cátedra de Turismo (www.catedraturismoull.blogspot.com), el documento contiene cinco grandes bloques: riesgos, aspectos económicos, aspectos ambientales, aspectos legales y un último apartado sobre el modelo energético de Canarias. Padrón quiso dejar claro desde el principio que los autores del informe no son expertos en prospecciones petrolíferas y que el documento no se posiciona a favor o en contra de la actividad extractiva, pero sí se ha puesto en juego la base y experiencia investigadora al servicio de este trabajo.

Según los datos básicos que aportó la coautora del informe y procedentes de Repsol, podrían extraerse unos 500 millones de barriles de crudo y 2,8 millones de pies cúbicos de gas en un tiempo de producción previsto entre 15 y 20 años. Además, se podrían ingresar 700 millones de euros anuales por el Impuesto de Sociedades y esta actividad podría generar entre 4.000 y 5.000 puestos de trabajo en los dos o tres primeros años. Con todo, “toda la información disponible en el documento se mueve en plena incertidumbre, pues no hay datos precisos que permitan opiniones indiscutibles”, resaltó Padrón.

En el apartado de los riesgos, tanto en fase de prospección como de producción, Noemí Padrón recordó los principales argumentos esgrimidos por partidarios y detractores, entre los que se encuentran las 16 prospecciones con éxito en aguas marroquíes o la probabilidad de un blowout o explosión incontrolada en fase de extracción, así como sus consecuencias desastrosas en la costa.

Entre los aspectos económicos, Padrón apuntó la inexistencia de un canon específico a la actividad extractiva que repercuta en beneficio de España y Canarias y dudó acerca de que los puestos de trabajo que prevé Repsol puedan proveerse en las islas, debido a su perfil altamente cualificado. Sobre la actividad turística manifestó que turoperadores y patronales están preocupados por este debate y recordó que la actividad económica de Lanzarote y Fuerteventura gira en un altísimo porcentaje en torno a toda la industria turística. “En caso de accidente sería muy difícil recuperar la fidelidad de los visitantes en la que tanto trabaja Canarias”, dijo.

En el capítulo de los aspectos ambientales destacó la gran labor que realizan los grupos ecologistas y científicos, los que más información aportan a este apartado específico. “Canarias es un lugar especialmente rico y vulnerable a la contaminación petrolífera”, manifestó.

En el campo de los aspectos legales, informó de que la Ley de Hidrocarburos que regula en España la extracción de petróleo no incluye ninguna competencia para Canarias ni el ya consabido canon específico grave esta actividad. Finalmente, se refirió al Plan Energético de Canarias (Pecan) en el que “aunque se plantea un cambio de modelo, lo cierto es que ese cambio no se ha producido”. Recordó también que el 70% del petróleo que consumimos en las islas tiene que ver con el modelo económico del Archipiélago y no tanto con el modelo energético. “Dar un giro al primer modelo es mucho más complicado que al segundo”, afirmó.

Mesa redonda

Finalizada la presentación, comenzó el turno de intervenciones de los profesionales invitados a la mesa redonda. El primero en exponer su punto de vista fue Antonio Manuel Afonso Rodríguez, geólogo especialista en exploración y explotación de hidrocarburos. Afonso, ya jubilado, ha trabajado siempre con petroleras como Shell, Chevron, Occidental o Gulf, así como consultoras especializadas. Por su experiencia, afirmó que la posibilidad de un blowout es “prácticamente nula” y que los sondeos no los hacen los países, sobre los que puede haber dudas sobre su rigor, sino empresas especializadas.

Por su parte, Francisco Ramos Leal, integrante del departamento de Análisis Económico de la ULL, afirmó que entre los objetivos de un país están explotar su riqueza natural y no depender excesivamente del exterior. “Ojalá no haya petróleo, pero si lo hay y sabiendo que dependemos de él, deberíamos conseguir que nos beneficie lo máximo y nos perjudique lo mínimo”, manifestó.

Juan Pablo González Cruz, gerente de Ashotel, comentó que desde la Asociación se ha visto una “carga ideológica muy fuerte” en todo este debate público, que calificó de “interesado y partidista”. Apuntó que desde la patronal hotelera se echan en falta dos asuntos importantes: un plan de contingencia por parte de la petrolera en caso de accidente y un canon a la actividad, ya que de lo contrario los riesgos sí se quedarían en Canarias pero no los beneficios. El gerente de Ashotel manifestó que una industria como el turismo “tiene un encaje poco agraciado en la actividad extractiva” y que la repercusión en el empleo no es tal como promete Repsol. “Nos gustaría que tuviéramos claro qué vendemos en Canarias, que no es otra cosa que un turismo sostenible”, reflexionó González.

Por último, Agustín Santana Talavera, director del Instituto Universitario de Ciencias Políticas y Sociales de ULL y miembro del comité científico de la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura, admitió su posición inicial contraria a esta actividad. Aseguró que el estudio de impacto ambiental que encargó Repsol “es una falta de respeto” y que el apartado dedicado al turismo apenas ocupa tres páginas, además de que no recoge la última información científica disponible. “Ningún informe técnico elaborado por peritos internacionales incluye aspectos de la socioeconomía de las prospecciones”, aseguró, e insistió en la ausencia de un plan de contingencia ante posibles vertidos.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario