FIRMAS

A los sustitutos del verano 2013 (I). Por Gorka Zumeta

La radio sin EGM, o sea, la radio de verano, es un oportuno momento para probar nuevas voces, para jugársela con nuevos colaboradores y secciones. En definitiva, para experimentar, una actitud que no se prodiga en la radio española más que en este período y vuelve a aletargarse hasta el siguiente. Las estrellas de la radio se toman sus oportunas vacaciones y dejan de hablar tanto (al menos con un micrófono enfrente) y es el momento de los sustitutos, que llegan al puesto atraídos por el anzuelo del reconocimiento, pero que vuelven casi al anonimato con el regreso de los directores oficiales, a veces –las más- sin el más mínimo agradecimiento, y con una raquítica plasmación económica en su nómina. Si persisten en la sustitución, salvo que sean monjes devotos de la causa, es posible que ingresen en alguna unidad de quemados, pero no precisamente por el fuego.

Aimar Bretos

El líder, la SER
La SER ha encargado este papel a viejos conocidos, eficaces comunicadores, tan buenos –o mejores- que el original en algunos casos. Mi paisano Aimar Bretos ha sustituido a Pepa Bueno. Y lo ha hecho con seguridad. Con aplomo. Aimar, como buen guipuzcoano, siempre ha participado de esa cualidad tan infrecuente en los medios como es la discreción. Pero ha sido un gran descubrimiento. De no haberse marchado Silvia Intxaurrondo Aimar no hubiera tenido esta oportunidad para demostrar su valía profesional. ¡Así es la vida! ¡También la profesional! A partir de las 10:00, Aimar le pasa los trastos a Puri Beltrán. La SER, evidentemente, debía mantener el modelo por el que ha apostado esta temporada, su bicefalia matinal con Pepa y Gemma. ¿Alguien podía imaginar si la cadena de radio de Prisa hubiera encargado la responsabilidad de toda su mañana a una única persona, y que la experiencia hubiera resultado satisfactoria? ¡De ninguna manera! La SER buscó dos sustitutos, y los encontró en Aimar y Puri.
A Puri la vi crecer en la radio. Su nivel de autoexigencia me sorprendía. Tanto que, cuando le tocó realizar algunas sustituciones puntuales en el ámbito local madrileño, en parte bajo mi responsabilidad, los redactores a sus órdenes se me quejaban de lo severa que era. Pero, a la postre, el resultado avalaba sus decisiones. Tal vez su error, parcialmente involuntario –estoy seguro-, residiera en su extremada juventud y en el desconocimiento a la hora de gestionar el mando en plaza. Nadie nace sabiendo cómo ejercer el liderazgo en un proyecto. Y cada colaborador es un mundo. Seguro que ella, a su vez, sufría también los inconvenientes de un equipo acostumbrado a trabajar con otras personas. Éste no deja de ser un grave problema existente, que deben administrar y gestionar eficazmente los sustitutos: trabajar con equipos acostumbrados a otro líder, y a otra metodología, además de a la obligatoriedad de convivir con una estructura de programa heredado, más o menos preestablecida, o condicionada por el criterio de su director oficial y sobre la que no se pueden realizar cambios radicales. En definitiva, el programa no es tuyo…
Puri Beltrán y Roberto Sánchez, mañanas y tardes estivales de la SER

Hoy en día, creo que a Puri no le hace justicia la aparente simpleza de su nombre profesional. Le quita importancia y no le aporta solidez en la firma, que sin duda la tiene. A Puri la aprecio, mucho, y si ha llegado hasta donde está ha sido por su propio esfuerzo y denuedo. Su tono de voz, a veces demasiado sonreído, es cierto, traslada al oyente un equilibrio y una serenidad, como pocas voces hoy en día. Puri Beltrán, como voz publicitaria –muy difícil compromiso, créanme- ha mejorado a base de imitar a los mejores, que tiene muy cerca. Y compaginar varios tonos, es harto complicado.

De Roberto Sánchez en “La Ventana” y Lourdes Lancho en “A Vivir que son dos días”, ¡qué voy a decir yo a estas alturas! De entrada me agrada que ambos formen parte del equipo habitual del programa durante el resto del año. En la SER, durante muchos años,  los bomberos no formaban parte de los programas. Desembarcaban y hacían lo que podían –que por lo general era mucho, debido a su gran profesionalidad-; pero se notaba una ruptura, siquiera en la cultura del espacio, que el nuevo presentador desconocía. Roberto y Lourdes son dos pesos pesados de la radio de Prisa. No descubro nada. Y aquí ya entramos en el campo de los gustos personales. Hay oyentes a los que gustarán más o menos, y estoy seguro de que, si hiciéramos una encuesta entre los oyentes de ambos programas, habría quien preferiría a los sustitutos frente a los titulares de la plaza. Y esta circunstancia ya dice mucho de la manera de hacer Radio de ambos. Mi aplauso.
Lourdes Lancho

Por fin, en la SER, Pedro Blanco, en “Hora 25”, se ha ocupado de torear con la actualidad del día y de tratar –con la eficacia acostumbrada- de explicársela a sus oyentes. Pedro lleva muchos años sin verano, sustituyendo a los titulares de la cadena de radio de Prisa. Lo ha hecho con el “Hoy por Hoy”, de Francino y sus veranos han sido modélicos. También al frente del “Hora 25” estival. Àngels Barceló le sustituye en invierno (como bromeábamos en una ocasión Goyo González y yo con Sardá en “La Ventana del Verano”).

Onda Cero, la cadena tranquila
En Onda Cero, a Carlos Herrera también le sustituyen dos voces: una en el primer tramo –el informativo- y otra en el segundo –el magazine-. Josemi Azpiroz, ex director de informativos en la desaparecida Punto Radio, es un magnífico profesional, y mejor persona, a quien me cuesta escuchar haciendo publicidad (porque no me la creo, él tampoco lo logra), pero entiendo que la haga, no solo por lo que le reporta económicamente, sino también por el compromiso al que le obliga la responsabilidad que asume. Pero agradezco sobremanera escucharle al frente de la tertulia porque su oficio me hace olvidar al titular, al que no echo de menos en este tramo. Begoña Gómez de la Fuente repite en el tramo de magazine de “Herrera en la Onda”. Mucho oficio detrás, aunque en este caso, donde Carlos es imbatible, sí se le echa de menos. Josemi y Begoña son las voces habituales que sustituyen al almeriense durante la temporada de radio. Por eso, me parece una buena decisión que sean ellos los encargados del verano.
Josemi Azpiroz, solidez profesional y mucho oficio

Las tardes las ha dirigido Arturo Téllez, que repite, por cuarto año, con “Jelo en verano”, que mantiene parte del equipo, el que no se va de vacaciones. Téllez es un viejo reciente conocido del período estival y mantiene alto el pabellón vespertino de Onda Cero. Pero Julia Otero es mucha Julia Otero. Sin menoscabar el mérito a Arturo, sustituir a la gallego-catalana es mucho compromiso y lo mejor es darle otro aire al programa, como ha hecho, sin perder la personalidad, claro.

 

Por fin, María Hernández sustituye a Carlos Alsina. María ha convertido “La Brújula” en un programa más informativo, que en un “programa de noticias”, como define, con inteligencia no desprovista de eficacia, su titular. Muy correcta, y con oficio. Y no le está faltando materia prima este verano…
¿De verdad merece la pena vender tan mal?
La prescripción publicitaria en radio es una de las modalidades más eficaces de todas cuantas existen. Que una voz prestigiosa avale un producto comercial, o un servicio, hace que el oyente lo perciba de mejor manera que si el mensaje se comunica a través de una cuña, más o menos convencional. Pero no todos valen para este cometido. ¿Por qué se empeñan entonces algunos directores de programas en encargar esta función a profesionales procedentes de informativos? El nivel de eficacia en la prescripción comercial de Carlos Herrera es difícilmente superable –creo que todos podemos coincidir en esta apreciación- como lo sería si apuntáramos a Pepe Domingo Castaño, que incluso vende tractores. En estos casos, al cliente se le mima. Paga, pero obtiene un buen rendimiento. Está satisfecho. Y repite. Sin embargo, las cadenas de radio no se preocupan del resultado obtenido por quienes intentan sustituirles, con la mejor de sus intenciones, pero con el desconocimiento del lenguaje. No hay nada más destructivo para un microespacio publicitario que quien lo encabece no se lo crea, y no lo defienda con gravedad. Y un profesional de informativos le dará el mismo tono que puede darle a cualquier noticia; es decir, manteniendo una prudente distancia con respecto a lo que cuenta, sin implicarse. Estoy seguro de que estas decisiones, y resultados, provocarán más de una diferencia entre quien ha ordenado esta sustitución, y los directores de publicidad que velan por mantener satisfechos a sus clientes, verificando con ellos incluso la eficacia de los mensajes emitidos por la radio.
Continúa…

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