FIRMAS Juan Velarde

dEREspedida de Griñán. Por Juan Velarde

José Antonio Griñán anuncia que no repetirá como candidato del PSOE a la Junta de Andalucía. En un gesto que le honra, asegura que los políticos deben empezar a ser conscientes de que no pueden permanecer apegados a la poltrona toda la vida y que dos mandatos debían ser suficientes para, seguidamente, dar paso a nuevas caras, a personas con ideas renovadas que sepan afrontar y encarar con valentía los problemas que se van generando con el paso del tiempo y que requieren, en ocasiones, de soluciones ingeniosas. Vamos a ver si en su partido le hacen caso o se trata de esas propuestas que se lanzan alegremente, pero a las que nadie hace caso. Sólo Aznar cumplió su promesa, el resto de cargos electos del PP, ni por el forro (Camps, Barberá, Sanz, Herrera, Valcárcel…).

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Sin embargo, sería muy ingenuo si solamente relacionase el anuncio de Griñán con un simple cansancio o hartazgo. No olvidemos que el caso de los ERE fraudulentos es la espada de Damocles que pende sobre la cabeza del PSOE andaluz y, especialmente, sobre el actual presidente de la Junta y su antecesor, Manuel Chaves. La investigación de la juez Alaya está llegando cada vez más lejos y, por tanto, cada vez quedan menos peones que defiendan a los ‘reyes’ del cortijo. Eso, sin duda, son votos que van restándose y si, por primera vez, aunque insuficiente para poder gobernar, el PP obtuvo un triunfo en Andalucía, quién sabe lo que puede suceder en 2016 si el cabeza de lista es el mismo que está ahora en la cúspide. De ahí que Griñán, revistiéndolo de relevo generacional, tome las de Villadiego, aunque sea una marcha en diferido (como nos explicó en su momento Cospedal con el finiquito de Bárcenas).

Dicen también que Griñán quiere dejar allanado el camino para una mujer de su confianza, Susana Díaz, una persona que se ha criado dentro del propio PSOE, una persona que conoce muy bien el aparato, pero muy poco de la realidad, de lo que se cuece fuera. No obstante, ya pasó con Zapatero, atentos a esos políticos de medio pelo, a esa gente a la que no se le conoce mayor oficio y beneficio porque, a la larga, suelen ser los que acaban teniendo y concentrando en torno a sí mismos mucho más poder del que se pudiera imaginar. No sé si en Génova 13 estarán tomando buena nota o volverán a dejarse comer la tostada por enésima vez. Con Mariano, todo es posible.

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