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El Congreso aprueba por mayoría el acuerdo europeo de PP y PSOE

AGENCIAS.-El grupo parlamentario de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y cinco formaciones del Grupo Mixto –Amaiur, Esquerra (ERC), BNG, Compromís-Equo y Geroa Bai– rechazaron en el Pleno del Congreso el acuerdo alcanzado por PP y PSOE ante el Consejo Europeo de esta semana.

En el debate parlamentario, al que no asistió ningún ministro ni el presidente Mariano Rajoy, la iniciativa de los dos grupos mayoritarios cosechó el aval de los nacionalistas de CiU y de PNV, así como del grupo de UPyD y de los diputados de Coalición Canaria y UPN, mientras que Foro Asturias y Nueva Canarias optaron por la abstención.

El portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, presentó el acuerdo como «una propuesta completa de hasta 10 puntos que son la base de la política económica que España plantea a Europa» y espera que este consenso «absolutamente mayoritario» tenga la necesaria continuidad y refuerce el papel de nuestro país como impulsor de la integración del proyecto europeo.

«Esta semana va a ser una batalla difícil en Bruselas en la que los españoles nos jugamos mucho pero el hecho de poder hacerlo desde la fortaleza de la credibilidad como país y con la solidez que da el apoyo de esta Cámara, le confiere un valor añadido a la defensa de los intereses de España», proclamó.

La socialista Soraya Rodríguez considera que este acuerdo parlamentario y la cumbre europea de esta semana deberían marcar un punto de inflexión para que Europa reflexione sobre las políticas de austeridad, que a su juicio han sido «un fracaso», y para que las rectifique y reconozca la necesidad de aplicar medidas que estimulen el crecimiento. «Los problemas no son culpa de Europa, sino de las políticas erróneas de austeridad sin límite», añadió.

Apoyos

Según explicó, el PSOE se ha sumado al acuerdo con el PP por «responsabilidad» y sin buscar «ningún reconocimiento»: «No hemos tenido ninguna mira miope, ningún cálculo electoralista», resumió, avisando al Gobierno de que, tras este acuerdo, Mariano Rajoy irá a la cumbre «más fuerte» pero también tendrá «más responsabilidad».

Pero el portavoz de Izquierda Plural, José Luis Centella, rechazó estos argumentos asegurando que «la gente ya no traga con ruedas de molino» y que no puede haber otra política mientras España mantenga en su Constitución el principio de estabilidad presupuestaria: «Austeridad, ni tonta ni lista. No queremos ningunas», remachó.

Por eso IU-ICV-CHA presentó su propia iniciativa, cuyo primer punto es precisamente derogar la reforma constitucional que PSOE y PP acometieron a finales del verano de 2011 para consagrar la estabilidad presupuestaria en la Carta Magna, una idea que UPyD estaba dispuesta a apoyar.

En todo caso, el portavoz del PP desestimó la alternativa de Izquierda Plural asegurando que el modelo de Izquierda Plural presenta «dosis excesivas de realidad» y «está alejada del camino por el que va a Europa».

El diputado de Amaiur Rafael Larreina definió el pacto como «una foto muy sepia», un acuerdo «de cartón piedra que perpetúa el mismo modelo» y una «operación de imagen que no va a la raíz del problema». Además, llegó a amenazar con vetar la votación de la enmienda transaccional y se quejó del «desprecio» con el que los impulsores del consenso han tratado a varios partidos del Grupo Mixto.

Becas

Para Alfred Bosch, de ERC, el acuerdo «no es más que una foto-mosaico a la que han ido agregando pedacitos». «Quedará lindo, pero como pacto no lo vemos», agregó, antes de censurar que España vaya al Consejo «como el enfermo de Europa, corrupto y tramposo, y como el cerdito que no ve su propio rabillo y por eso va haciendo pactitos». También avisó a sus autores que no seducirán a Bruselas instalándose «en la queja y el ruego». «Siempre pidiendo, caramba, así no les van a dar ni una beca Erasmus», dijo, afeándoles la ausencia de propuestas.

En nombre del BNG, Olaia Fernández Davila justificó su voto en contra, además de en la exclusión de los partidos minoritarios, en el empeño de los dos grupos mayoritarios en apoyar la «Europa economicista que está produciendo tanta desgracia social». También Uxue Barkos, de Geroa Bai, se pronunció en contra del acuerdo de PP y PSOE al considerarlo «una oportunidad perdida».

«Este acuerdo, ustedes se lo guisaron y por tanto ustedes deben comérselo», enfatizó Joan Baldoví, de Compromís-Equo, quien, tras cargar contra el «despotismo ilustrado» que practica Europa y avalan PP y PSOE ha dejado claro que su formación no respaldará la «tibia foto del bipartidismo ciego y sordo con la calle» que no se atreve a decirle a la «troika y a Angela Merkel» que los países intervenidos «ya no aguantan más la tiranía de la deuda».

Por el contrario, los mayoritarios recabaron el apoyo de los nacionalistas catalanes, que consideran satisfactorio el acuerdo definitivo, aunque lamentó que no se hubiera cerrado desde el primer momento. «Bien está lo que bien acaba», comentó Josep Sánchez Llibre.

El portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, se felicitó de haber conseguido cambiar la «proposición-trampa» que, a su juicio, era el texto inicial porque sólo buscaba el «parabién» de los socios europeos incluyendo aquello que ya se sabía que Bruselas podía apoyar. En cambio, con sus aportaciones, ha argumentado, se apuesta por que se dé un «giro considerable» en la política económica porque sólo con la austeridad no hay más que más desempleo y recesión. «En términos de mus, iban a jugar a la chica, pero esta partida no la podemos perder», comentó.

Teatrillo

La portavoz de UPyD en la Comisión Mixta para la UE, Irene Lozano, destacó que, pese al «teatrillo montado por PP y PSOE» ante el temor que les provoca la «decadencia del bipartidismo», se estaba debatiendo una «sencilla proposición no de ley» y no un Pacto del Estado. También añadió que este tipo de acuerdos no «impresionan mucho» en Bruselas y recordó que es habitual que el Ejecutivo viaje a los Consejos con el consenso «con matices» que suele recabar en sus comparecencias previas a estas citas el secretario de Estado para la UE, Iñigo Méndez de Vigo.

Al consenso se sumaron también Carlos Salvador, de UPN, que espera sea «prólogo de futuros acuerdos» en otras materias, y la portavoz de Coalición Canaria, Ana Oramas, quien subrayó que los intereses de Canarias y España están por encima de los «estrepitosos fallos de principiante» en los que habían incurrido inicialmente el PP y el PSOE con sus «formas parlamentarias»; a su juicio, el documento final ha mejorado mucho con las «fantásticas» aportaciones de CiU y PNV.

Su compañero de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, por contra, se decantó por la abstención como el diputado de Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, que criticó que PP y PSOE no le hayan consultado, les reprochó que lleguen a pactos en el ámbito europeo para combatir las encuestas y les emplazó a sellar acuerdos en España sobre educación, pensiones o fiscalidad.

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