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Los músicos de Canarias, en lucha por la dignificación de su profesión. Por Antonio Herrero

Elblogoferoz/Antonio Herrero-. El colectivo de músicos de Canarias está en pie de guerra. Tras varias inspecciones de Trabajo que se han producido en diferentes locales de ocio durante los  últimos meses, y en las cuales diversos empresarios y músicos han sido multados con cuantías que van desde los 3.000 hasta los 187.000 euros, los ánimos andan caldeados entre los artistas que, en protesta por esta situación, han convocado para hoy una manifestación, a partir de las 18.30 horas, en la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife.

Esta problemática en el sector surge a raíz de que algunos dueños de locales musicales no dan de alta a los músicos que actúan en sus establecimientos, en muchos casos sólo por una noche. Un incumplimiento legal por el que también han sido sancionados músicos que estaban cobrando algún tipo de prestación del Estado, ya sea por desempleo, orfandad o que no estaban dados de alta en la  Seguridad Social en el régimen especial de artistas.

A raíz del inicio de las sanciones  por parte de la Inspección de Trabajo, los diferentes colectivos de músicos de las islas han llevado a cabo varias asambleas para buscar un acuerdo que repercuta en beneficio del colectivo, una serie de encuentros que parece ser que  empiezan a vislumbrar una salida temporal para todo este entuerto.

Entre la amalgama de opciones que plantean los colectivos musicales para tratar de solucionar este problema, se encuentra la de que sea el empleador el que dé de alta al músico, aunque sea por solo el día de la actuación.  Otra opción, es la de que sea el músico el que cotice como autónomo, algo que la mayoría de los artistas descartan por la imposibilidad de pagar los más de 250 euros mensuales, ya que normalmente suelen cobrar por actuación una media 50 euros por músico y noche, algo que impide poder hacer frente a este coste..

Otra iniciativa que se barajó durante las reuniones del colectivo pasa por crear una asociación músico cultural sin ánimo de lucro, pero esta posible solución también plantea problemas, ya que todos los gastos deben de ser totales y justificados como actos de la organización, por lo que no puede haber ningún concepto en forma de salario o pagos a sus integrantes. Además, este tipo de asociaciones normalmente están formadas por un gran número de personas.

  musica

El colectivo se manifestará hoy en la plaza de España de la capital tinerfeña para pedir apoyo a la profesión, máxime tras las sanciones de Trabajo

La cuarta vía que se ha propuesto durante las asambleas, es la de formar una cooperativa. En Canarias existen dos organizaciones importantes de este tipo. Por un lado, y mayoritaria en la provincia tinerfeña está Promusic, encabezada por el saxofonista Kike Perdomo, que por una cuota anual de 50 euros anuales gestiona todo lo necesario para el desarrollo del trabajo del músico. En la provincia de Gran Canaria, el cooperativismo musical tiene una historia más larga.

Una profesión sin regularizar

Según  explicó el presidente de la Unión de Músicos de Canarias (UMCA), Florencio Bethencourt, “el problema no radica en las inspecciones de Trabajo, sino en el hecho de que la profesión de músico no está regularizada, por lo que son muy habituales los artistas que trabajan por 50 euros la noche y que no los declaran”.

En este sentido, recordó que «la Unión de Músicos de Canarias lleva trabajando desde el año 2009 por los derechos de los músicos, y en la actualidad cuenta con cerca de 350 socios. Su fórmula es sencilla, el músico se asocia a la cooperativa y es esta la que se encarga de gestionar todo lo necesario para que el músico pueda desarrollar legalmente su actividad. El coste de este servicio es del 2.5% de la facturación del músico.»

Esta cooperativa, afirma su presidente, “se oferta como una tercera vía, cuando el empresario no da de alta al músico, y cuando éste no puede costearse el régimen de autónomo”.  Por este motivo, desde UMCA “tratan de luchar por los derechos de los músicos, por la dignificación de la profesión, por intentar acabar con la competencia desleal y por el hecho de que la actividad musical no sirva de lucro para unos pocos. Pese a ello, no es una solución definitiva, ya que lo ideal sería que fuese el empresario el que diese de alta al músico”, subraya Bethencourt.

Al respecto el presidente de dicha asociación indica que “desde la cooperativa hemos calculado que lo mínimo que podría cobrar un músico por actuación son 62 euros, ya que esto si le permitiría hacer frentes a todos los costes del desarrollo de su profesión. Lo más importantes es que los músicos no coticen 20 euros por bolo«.

Profesión infravalorada

En el otro lado de la balanza diversos grupos musicales consultados por este diario digital, no ven buenos ojos el cooperativismo en la profesión, ya que al ser una actividad más individual que gremial consideran que no es la mejor solución para el problema. En este sentido, el vocalista de la banda El Sótano, Óscar Pascual, asegura que » cobrando entre 200 ó  400 euros por grupo en cada actuación se nos hace inviable pagar la cuota de la Seguridad Social y hacer frente a los gastos relacionados con cada concierto, tales como desplazamiento, sonido, iluminación etcétera. Se debe buscar otra solución que nos permita poder actuar y ganar algo, aunque poco, en tiempos de crisis».

La música en Canarias se hace oír, y como primera de las acciones reivindicativas planteadas por el colectivo de artistas, lo hará en forma de manifestación instrumental. El sector está en  lucha por la defensa de sus derechos y, sobre todo, para lograr la dignificación de una profesión que consideran infravalorada.

 

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