Sin categorizar

El Gobierno propone suprimir 90 observatorios y reformar 57 organismos públicos

AGENCIAS.- La vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado este jueves que, en el marco de la reforma de la Administración del Estado, abordarán la reforma de 57 organismos públicos y propondrán la supresión de «hasta 90 observatorios» autonómicos y estatales.

Así lo ha asegurado durante su participación en el foro de análisis del informe de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas que se celebra en el Palacio de la Moncloa, que también ha contado con las intervenciones del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, y el ministro de Industria, José Manuel Soria.

«En el ámbito del Estado vamos a abordar la reforma de 57 organismos públicos de distinto ámbito para ser más eficaces y proponemos la supresión de hasta 90 observatorios», ha declarado la portavoz del Ejecutivo que, sin embargo, no ha detallado cuáles serán los observatorios que serán eliminados.

Dentro de este capítulo de racionalización de los organismos públicos, Sáenz de Santamaría ha destacado el el esfuerzo que han realizado todas las administraciones públicas desde que el Ministerio de Hacienda inició el proceso de reestructuración del sector público empresarial que, en el caso del Estado, asciende a 86 entidades.

A renglón seguido, ha subrayado que las comunidades autónomas se pusieron el primer año el objetivo de llevar a cabo la extinción de 515 empresas públicas pero, según ha revelado, ya están en fase de liquidación o cerradas hasta 535 de esas empresas y se plantean ser «más ambiciosas», superando las 700.

ITV de la Administración

Sáenz de Santamaría, que ha abierto su discurso agradeciendo la labor que han realizado todos aquellos funcionarios públicos que han colaborado con esta «ITV» de la Administración, ha afirmado que esta reforma es «una nueva cultura, una nueva forma de pensar y de administrar». A su entender, se trata de seguir «avanzando en una nueva cultura administrativa que demanda el siglo XXI».

«La reforma de las administraciones públicas es mucho más que la reforma de todo un aparato administrativo, es un motor de crecimiento para el país», ha enfatizado la ministra de la Presidencia, para añadir que el objetivo es «gestionar mucho mejor los recursos públicos» que se tienen como «plataforma y motor de confianza» y «seguridad».

La vicepresidenta ha confirmado que la Administración General del Estado asume desde ya la «obligación» de poner en marcha las medidas del informe de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas y, de hecho, algunas de ellas ya se verán este viernes en el Consejo de Ministros.

En el caso de las demás administraciones, ha apelado a la necesidad de que se produzca un «esfuerzo básico de consenso, de entendimiento y de coordinación» que demandan los ciudadanos. «Todos tendremos que dar explicaciones de por qué no hacemos las cosas de otra manera si podemos hacerlo con mucho menos», ha advertido.

Cooperación

En este sentido, ha abundado en que la reforma implanta una «nueva cultura de cooperación y colaboración» entre administraciones, planteándose «en serio» que todas ellas tienen que «trabajar juntas y planificar juntas» las políticas que quieren hacer. Se trata, ha continuado, de analizar qué administración «lo puede hacer mejor, de una manera más simple y de una manera más barata».

«Hay que ver cómo podemos ahorrar mucho más, gestionar mejor y complicarle menos la vida al ciudadano», ha indicado, para añadir que habrá que preguntarse si son «necesarias» tantas agencias de protección de datos, organismos de inspección de aeropuertos y observatorios que existen en la actualidad.

Así, ha defendido la conveniencia de compartir medios que cuestan «mucho dinero» al ciudadano. Como ejemplo de ello ha citado la conversación de carreteras, ya que, según ha dicho, si pusieran en común todos los mecanismos de conservación, tendrían mejores carreteras y más ahorro.

Colas 

En su intervención, Sáenz de Santamaría ha asegurado que todos los ciudadanos temen «el papeleo, las colas, la burocracia y la ventanilla» y ha resaltado que la reforma pretende ayudar a los ciudadanos simplificando los trámites. Así por ejemplo, ha dicho que articularán sistemas informáticos para dar de alta de hijos que nacen desde los hospitales o para poder concertar una cita en tráfico o en el servicio de empleo.

Además, ha dicho que esta reforma quiere estar al servicio de las empresas y ha avanzado que en las próximas semanas aprobarán el anteproyecto de ley de factura electrónica que supone «el fin de las facturas en el cajón». «Lo que está en un registro en Internet ya nadie lo puede meter en los cajones», ha aseverado.

En el apartado relativo a los servicios comunes, Sáenz de Santamaría ha defendido la necesidad de «ponerse de acuerdo» sobre lo que cuesta cada una de las unidades que gasta la administración, «pagando el mismo precio y de una manera coordinada», aplicando criterios «no ya empresariales, sino domésticos».

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario