FIRMAS

Barcos con historia (II). Por José Manuel Ledesma

El primer Jet-Foil “Princesa Voladora” realizó el viaje de pruebas, el 27 de julio de 1980, entre Las Palmas y Tenerife; al año siguiente fue sustituido por el “Princesa Guayarmina”.

Con la incorporación del “Princesa Guacimara”, el 16 de enero de 1982, se estableció el primer puente marítimo rápido entre las dos capitales canarias: «de centro a centro, sin rodeos». Diez años más tarde, las citadas naves fueron sustituidas por los Jet-Foil “Princesa Dácil” y “Princesa Teguise”.

Los Jet-Foil, de 27,40 m. de eslora, 8,53 m. de manga, 2,59 m de puntal, tenían un calado de 1,53 m y una potencia: 7.600 caballos de vapor. Podían llevar 286 pasajeros en primera clase y turista. Su propulsión era con dos turbinas de gas.

La página negra de los Jet-Foil la conforman los accidentes sufridos al colisionar contra cetáceos. El Jet Foil “Princesa Guayarmina” se accidentó el 21 de enero de 1984 y el 4 de julio de 1991, resultando varios pasajeros heridos. En el choque del “Princesa Teguise”, el 29 de febrero de 1992) resultó muerto un pasajero y veinte resultaron heridos de diversa consideración.

Jet Foil Princesa Dácil

Debido a estos accidentes se le instaló un Wale Detecting Apparatus (WDA), un sistema parecido a un radar de superficie que, al realizar un barrido por babor y estribor a una velocidad de 30 mili-segundos, capta la presencia de cualquier objeto sumergido que aparezca en la proa del buque a una distancia de 500 metros.

El Jet-Foil recuerda un avión pues, a treinta nudos, todavía en la pista de despegue (dársena), el casco ya no roza el agua, sino que los «struts» de proa y popa lo mantienen sobre el nivel del mar. Cuando alcanza su velocidad de crucero, 43 nudos, la quilla queda a 1,5 metros del agua.

La sustentación está configurada por dos alas completamente sumergidas en configuración «canard», denominadas «foils». La delantera tiene forma de delta y la trasera forma rectangular.

La propulsión se consigue por dos turbinas de gas que desarrollan una potencia de 9.000 caballos de vapor en el despegue, y 7.500 C.V. en velocidad de crucero. Estas turbinas, acopladas a dos cajas reductoras, accionan dos bombas de agua de alta velocidad generando 90.000 litros de agua por minuto, cada una, a una presión de 8,4 kilos por centímetro cuadrado. El consumo de la nave es de 41 kilos de combustible por milla navegada.

El factor que diferencia al Jet-Foil de las otras embarcaciones rápidas es su complejo y avanzado ACS (Automatic Control System), que garantiza una navegación de alta velocidad con un control de la estabilidad que le produce una comodidad desconocida hasta ahora en la navegación marítima.

En los 25 años de historia en el Archipiélago, esta generación de buques de alta velocidad trasladó a más de cinco millones de personas. El 31 de julio de 2005 fueron retirados de nuestras aguas.

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