FIRMAS Juan Velarde

Patricia Hernández, la niña del botellón. Por Juan Velarde

Ciertos medios de comunicación con ideología progresista saludan con  encanto y devoción a cualquier socialista que presente un discurso  rompedor, alguien que sacuda a Ferraz las telarañas que se han posado  sobre su sede y sobre su actual líder, Alfredo Pérez Rubalcaba. Primero  fue Beatriz Talegón, la jovencita indignada y ahora se ha hecho un  revuelo ante el descubrimiento de Patricia Hernández, una diputada  tinerfeña cuya primera frase cuando fue elegida candidata al Senado en  2003 fue la de darse a conocer como Patricia, la del Botellón. Así, sin  más, toma carta de presentación. Fina filipina la chavala en cuestión.

De hecho, en una entrevista realizada por este quien les escribe en la  extinta La Gaceta de Canarias con motivo de su insultante juventud para  ocupar un puesto como candidata a senadora para las elecciones de 2004,  Patricia Hernández pretendía dar una imagen demasiado rompedora y, desde luego, si no llega a estar un jefe de prensa como Antonio Vacas (que  tenía muchas luces y sabía perfectamente lo que se traía entre manos),  ella quiso que uno de los fotógrafos del periódico, Álex Rosa, le tirase una imagen subida a un tobogán. La instantánea hubiese sido bestial,  portada del periódico a todas luces, pero el solícito jefe de prensa le  persuadió para decirle: Patricia, mi niña, que ya no están con los  coleguitas, ahora te debes a un electorado y una foto así, como  comprenderás, ni te hace bien a ti, ni mucho menos al partido.

Hernández ha aprendido rápido, a la velocidad de la luz y sabe que para que los  medios se fijen en ella es montar sesión tras sesión un número tremendo  desde su escaño, montarle pollo tras pollo a los ministros y estar en la mira de las cámaras. Rara es la semana que esta diputada tinerfeña no  consigue hacer de sus intervenciones todo un show mediático. Otra cosa  es que no siempre tiene la razón de su lado, pero hay que reconocerle  que la política logra concitar las atenciones periodísticas y en estos  días, por ejemplo, logró estar en la tertulia matinal de Jesús Cintora,  en Las Mañanas de Cuatro.

Desde luego, Patricia, por trabajo, por  tesón y ganas puede tener un futuro brillante en el PSOE, pero también  es verdad que debería limar ciertos gestos y ciertas actitudes. Es como  este tertuliano antisistema que está petando todas las cadenas, Pablo  Iglesias, su discurso innovador llama la atención, pero si al final no  sale de las tres o cuatro ideas y no asume que el resto pueden tener  iguales o mejores propuestas, al final acabará cayendo en el olvido.  Pues eso mismo puede sucederle a Patricia Hernández, que la bronca por  la bronca acaba saturando.

1 Comentario

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  • UMMMMMM……con ese titulo y el comentario, esto huele a envidia, verdad mi niño?.