Sin categorizar

La dignidad de los vencidos. Por Eduardo García Rojas

* Imagino que Agustín Espinosa y Antonio Bermejo se sentirían muy cómodos moviéndose como uno más entre la fauna que compone a los de Zo.0, bestias que viven en un archipiélago donde apenas quedan cernícalos, y bestias acostumbradas a la agitación cultural pero con un agradecido sentido de lo lúdico. Es decir, muy alejado del espíritu cabeza de chorlito de la tradicional tertulia literaria. Me gusta creer precisamente por eso que los fantasmas de Bermejo y Espinosa estarán presentes –y así los verá quien sepa verlos– este viernes, 25 de mayo, en El Generador (calle de El Clavel, número 10, Santa Cruz de Tenerife) como espectros estelares de un acto que desde las 18 a las 24 horas no dejará indiferente a nadie. Cuentan los animales del Zo.0 que “encenderá libros y televisores, con las iluminaciones de Antonio Bermejo (hasta después de muerto ha tenido mala suerte, no entre nosotros) y Agustín Espinosa. Libros que se transforman, película donde la chica se convierte en libélula o cucaracha, etc.” Todo muy críptico, es verdad, aunque tengo una extraña fe con esta tribu que no va de iconoclasta. Continúa el discurso, que advierte de: “operaciones secretas y públicas: 

–Gesso style

 –Tuning book

 –Best given

baile de sombras de otras estrellas…

El espacio de El Generador acogerá también una exposición y venta con varios números de la revista Lúnula y de libros escritos por los del Zo.0 como Ensalada de canónigos y Cucarachas con Chanel (JRamallo, aka  dr R); Paréntesis (Hosmán A T, aka Bisturí);  Libro del cuervo y El Negro (Jesús Castellano, aka Chitoski), así como Y fumar puede matar y Marlou Diesel (Marcelino Marichal, aka Capitán M).

* Le pregunto a Víctor Ramírez, que probablemente sea lo más cercano a un volcán hecho persona que conozco, sobre Antonio Bermejo mientras un coche que no es afortunadamente de los que aparecen en Fast & Furious nos lleva a la villa de La Orotava. Ramírez cuenta que Bermejo llevó bajo el brazo, con la dignidad de los vencidos que diría el recordado Ezequiel Pérez Plasencia, el ejemplar de La Huida que le publicó Planas de Poesía antes de que el escritor dejara de ver por última vez los ojos del puente.

* Alguien me comenta que gracias al rodaje en Tenerife de Fast & Furious se asfaltaron cinco kilómetros de carreteras de la isla que habito. También que se puso agua y luz en el puerto de Garachico y de que se instaló un depósito de combustible para los vehículos que intervienen en un penoso filme que este viernes, 24 de mayo, se estrena en cines. La inversión corrió a cargo de la productora.

* Todas las mañanas, y antes de levantarme, leo tres, cuatro páginas de Máximas mínimas y otros aforismos de Enrique Jardiel Poncela. Un escritor, Poncela, que me recuerda no sé por qué a Francis Scott Fitgerald. No por el estilo, ni siquiera por el reflejo que dejaron del mundo en sus obras, no… No, no tiene que ver con eso… El caso es que resulta inevitable –mientras leo estos textos que dan bofetones a los que insisten en cultivar el microrrelato– que se dibuje una sonrisa en mi boca. Y que la sonrisa se congele cuando salgo a la calle y me tope con la vuelta atrás de todos los días.

Escribe el maestro Poncela:

Sin creer puede vivirse; sin crédito es imposible.”

Saludos, un día cualquiera, desde este lado del ordenador.

Añade un comentario

Clic aquí para publicar un comentario