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Jesús Rodrigues, la elegancia para decorar un sí quiero. Por Mónica Ledesma

Elblogoferoz / Mónica Ledesma.- Un coqueto jazmín se enreda entre estefanotis y hojas de palmera. La cálida luz de un candelabro se refleja sobre las blancas flores, mientras su sombra juega a transformar en elegancia el centro de mesa que preside. Sobre ésta, una vajilla reluciente reposa en un mantel de seda y a su alrededor las sillas, aún vacías, cubren su desnudez con finas telas de las que se abrazan cintas que acaban anudándose a sus respaldos.

En una esquina, el observa el glamour en forma de banquete que se extiende ante su mirada. Vigila cualquier detalle para que todo esté perfectamente preparado para la ocasión. En breve llegarán los invitados y los novios. Es una boda más, pero es un reto más.

Jesús Rodrigues lleva más de 39 años decorando momentos de felicidad en forma de eventos. Sus manos y su buen gusto han estado presentes en multitud de bodas, bautizos, comuniones y congresos, pues como bien dice “ya he casado hasta tres generaciones de una misma familia en todo este tiempo”. Una pasión que empezó como juego, cuando era muy joven, y que ha acabado siendo, aparte de su profesión, su gran pasión.

El buen gusto y la elegancia marcan la decoración de eventos a cargo de Rodrigues.

Jesús Rodrígues empezó muy joven, con solo 13 años, a decorar iglesias para las bodas a modo de «juego». Hoy lleva casi 40 años 

“Empecé con trece años a decorar bodas. Desde pequeño mi familia me vinculó a la Iglesia de San Francisco de Santa Cruz, y allí pasaba muchas horas de mi infancia viendo como se celebraban enlaces y todo tipo de actos litúrgicos. Para mí, aquella parroquia barroca era como una especie de teatro que cambiaba su ornamentación ante cualquier evento y todo eso llamó mi atención y empecé a involucrarme en el arte de la decoración”, recuerda Jesús Rodrigues.

“La gente comenzó a darse cuenta de que tenía aptitudes para decorar y fue así, muy jovencito, cuando hice mi primera boda. Era como un juego en el que me encantaba todo el tema de colocar las flores y elaborar los arreglos para la Iglesia. Lo hacía sin cobrar, aunque muchas personas en agradecimiento me daban algún regalo a cambio. Desde ese momento comencé y ya no he dejado de decorar hasta hoy. Creo que en todo este tiempo he organizado más de 2.000 bodas y cientos de actos de todo tipo, incluso para la Familia Real cuando ha venido a la Isla”, añade.

La decoración floral juega a impregnar de elegancia cualquier evento que organiza su empresa.

Curiosamente, Jesús nunca cursó una carrera vinculada a la que es actual profesión, pues “estudié Turismo y a la par empecé a trabajar en una agencia de viajes ya desaparecida, Viajes Costa de la Luz. Al poco tiempo, el que era su director se jubiló y así, con sólo 21 años, asumí el control de esa agencia hasta que decidí abrir la mía propia en Santa Cruz, en la cual estuve 25 años ejerciendo como agente de viajes. No obstante, nunca dejé de lado mi faceta de decorador de eventos”, explica.

Diez años dedicado de pleno

De esta manera, mientras combinaba sus trabajo y su pasión por la decoración, el boca a boca se convirtió en su gran aliado y en su mejor publicidad, ayudándolo a consolidarse en este mercado como la primera empresa dedicada a esta actividad en la Isla. “La decoración de eventos comenzó a absorber casi todo mi tiempo y este hecho me llevó hace diez años a tomar la decisión de cerrar la agencia de viajes y centrar toda mi actividad en este sector”.

“Aparte de que decorar ha sido innato en mí, siempre me he autoformado en este campo a base de mucho leer y de trabajar, sobre todo, al lado de grandes maestros como Manolo Pío, actual jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Santa Cruz o José Arturo Navarro, quien fue el jefe de Protocolo del Gobierno de Canarias y del Parlamento regional. Junto a ellos he hecho todas las visitas reales a Tenerife y he aprendido mucho de lo que hoy sé”, comenta.

Pese a que empezó en este mundo de la elegancia ornamental desde muy temprana edad, la experiencia y los años han vestido de reconocimiento y de profesionalidad a este creativo, actualmente asociado al cocinero Lucas Gamonal bajo la firma del grupo Jesús Rodrígues. Su refinado gusto y su trato educado y familiar le han ayudado, además, a abrirse puertas entre reconocidas familias de la Isla, pues “las grandes señoras de Santa Cruz comenzaron a acudir a mí para que les decorara sus fiestas en sus casas o en las sociedades tradicionales como el Casino o el Hotel Mencey. Así fue como empecé a meterme en el corazón de la alta sociedad tinerfeña y es algo que hoy en día, sin que suene a prepotencia, me ha ubicado en el sector del alto standing”, señala.

Mobiliario, menaje, flores y candelabros se ofrecen junto a un servicio profesional de catering.

Este hecho, unido al buen hacer, a la demanda de clientes y al que “nunca hemos fallado a nadie”, también ha llevado a su empresa a crecer en servicios. “Actualmente ofrecemos decoración floral, alquiler de mobiliario y menaje (mantelerías, cuberterías, vajillas, etcétera), catering y servicios profesionales. No trabajamos con empresas externas, sino que aportamos con  nuestros medios todo lo necesario para cualquier acto. Disponemos de costureras propias, cocineros y de una plantilla de cuarenta camareros para atender todo tipo de evento. Lo más ajeno son fotógrafos y dj, aunque también son amigos y forman parte de esta empresa. Hemos conseguido personalizar la organización de las bodas y creo que esto es sinónimo de garantía para los clientes”, subraya el empresario.

Bodas de alto standing

Aunque sus precios por evento no pueden considerarse baratos, ya que oscilan entre los 65 y los 115 euros por invitado, en este paquete va incluido el menú, la barra libre, la decoración florar y el mobiliario. “Luego hay artículos extra, ya de lujo, que se pagan aparte si el cliente los requiere, como pueden ser mantelerías exclusivas que tenemos de tafetán de seda bordado y cuyo alquiler cuesta 30 euros por mesa”, apunta.

El decorador y empresario tinerfeño, Jesús Rodrígues.

Lo cierto es que el grupo Jesús Rodrígues, cuya sede está ubicada en Geneto (La Laguna), es todo un almacén de sueños y glamour siempre en constante renovación ante las tendencias que marca la moda en celebración de bodas y que, indudablemente, demandan sus clientes. “Dos veces al año tenemos que acudir a ferias a comprar lo más nuevo en decoración, pues la constante evolución en estilos nos obliga a ofrecer lo más novedoso. Ahora, por ejemplo, lo que se lleva son las bodas vintage, con manteles y servilletas de encajes y cristalerías talladas, como las que usaban nuestras abuelas. Se estilan banquetes con mesas rectangulares y bancos, nada de sillas, con ese toque rural pero a la par elegante. Todo lo minimalista, que hasta hace nada era lo que estaba en boga, ya ha pasado de largo. Los novios quieren lo último y piden lo mismo. No queda otra que ofrecer lo que nos requieren”, afirma el decorador.

Renovación e innovación que van unidas, aunque siempre está el problema de la competencia. “Siempre hay personas que lo único que hacen es copiar tus ideas e incluso se enteran de lo más nuevo que hagamos. Contra esto no se puede luchar, lógicamente, pero lo único positivo es que al menos hay alguien en esta Isla que va delante y el resto sólo le sigue. Aquí hay demasiadas envidias y muchas personas que se llaman organizadores o wedding planner, pero en la experiencia es al final donde radica la diferencia”, critica.

La Finca Zamora en Tenerife es una de las exclusivas del grupo Jesús Rodríguez para la celebración de eventos.

Su empresa ha organizado muchas de las bodas de la alta sociedad de Tenerife, además de las de famosos en el Hotel Abama y actos de la Familia Real en la Isla

Por otra parte, Jesús Rodrigues reconoce que la celebración de bodas y eventos en fincas o jardines tan de moda en los últimos años es algo que responde a una tendencia influenciada por las revistas y películas americanas. “Sacar un enlace o un banquete al exterior es algo muy reciente. En Tenerife, la primera de este estilo que se celebró fue en los Jardines de Franchy, en La Orotava, hace unos 17 años para la hija del dueño. De ahí ya le siguió Finca San Felipe y otras muchas más. Los lugares tradicionales de celebración como eran determinados hoteles o el Taoro en Puerto de la Cruz o el Mencey, el Casino o  el Club Oliver en Santa Cruz , entre otros, tuvieron su momento hace muchos años, aunque creo que volverán a tenerlo de nuevo en un futuro cercano”, vaticina el empresario.

Fincas y hoteles en exclusiva

Esta moda de bodas al aire libre ha sido también uno de los motivos por los que el grupo Jesús Rodrigues trabaja actualmente en exclusiva con las principales fincas dedicadas a este tipo de celebraciones de la Isla como son Finca Zamora, San Felipe, Jardines de Franchy y Castillo de La Laguna, unos espacios que ofrece a sus clientes como lugares para acoger el banquete. Igualmente, el Hotel Abama del Sur de Tenerife y el Mencey de Santa Cruz son otros de los recintos con los que trabaja directamente, por lo que cualquier boda o fiesta que se celebre en estos lugares tiene el toque de este decorador.

Jesús Rodrígues lleva más de 39 años dedicado al sector de la organización de eventos.

Magia enhebrada de elegancia que, en forma de flores e incluso de lechugas, coles o pimientos, transforma en sueños de belleza cada evento que cae en sus manos, convirtiendo así en inolvidables cada uno de esos momentos especiales. “Estamos pendientes de cualquier imprevisto que pueda surgir en una celebración y, además, siempre garantizamos que ese día habrá alguien de nosotros junto a los anfitriones para solventar cualquier problema”, concreta.

En este sentido, comenta como anécdotas que en más de una ocasión ha tenido que ir a comprar un par de zapatos para una novia a la que se le ha roto el tacón durante la boda, o hasta buscar invitados para una boda a petición de los novios. Incluso, sonríe cuando revela que siempre lleva consigo un kit de emergencia en el que nunca faltan los imperdibles para recoger la cola del vestido de la novia. Un cúmulo de detalles que también están cuidados en sus fincas para bodas, que están dotadas de todo lo necesario para el aseo de los invitados, «pues ponemos hasta utensilios para higiene bucal. Si sabemos que son cosas que hacen falta, para qué esperar a que lo pidan. Hay que adelantarse”, recalca.

Bodas hindúes

Por otra parte, una faceta en las que se ha especializado esta empresa es en la de organizar bodas hindúes que, además, van precedidas de muchas fiestas. “Estamos yendo por toda Canarias y a la Península para decorar celebraciones de este tipo que, además, son muy ricas en ornamentación floral. Es otra demanda a la que estamos dando respuesta”.

La decoración de las mesas sigue las tendencias de la moda y el gusto de los clientes.

Bodas hechas a medida, espectaculares y muchas veces paradisíacas que se impregnan de ese cariño y familiaridad que han sido y son la clave de un éxito que ya se expande por toda Canarias. Una actividad que no se ha visto ralentizada pese a la crisis, aunque en cambio sí ha llevado a la empresa a no querer subir los precios desde hace más de tres años. Pese a ello, Jesús señala que “no podemos quejarnos, pues seguimos teniendo clientes y manteniendo puestos de trabajo, ya que solo para este año tenemos contratadas, por el momento, un total de 62 bodas. Si la gente nos busca es que algo estamos haciendo bien”, matiza.

Lo cierto es que el grupo Jesús Rodrigues sigue consolidándose y expandiendo su buen hacer como una de las mejores empresas dedicadas a la organización de eventos. Recientemente se ha fusionado con Bounty Atelier, donde junto a un gran equipo de profesionales en ceremonias, también ofrece su escaparate de decoración en pleno corazón de la capital tinerfeña.

Elegancia y coquetería dan forma a cualquier celebración que organiza la empresa.

El grupo Jesús Rodrígues, aliado con el cocinero Lucas Gamonal, se prepara ahora para una nueva faceta, el alquiler de carpas y escenarios

Igualmente, otra de las apuestas inmediatas se centrará en una nueva rama dedicada al alquiler de carpas y escenarios. Bajo el nombre de Te encarpas, el próximo abril verá la luz esta innovadora apuesta de la mano de este grupo empresarial, dando respuesta a otra necesidad en las Islas.

Lo cierto es que Jesús Rodrígues es un decorador de exquisito glamour que ha sabido mantenerse en la senda de un futuro vestido de elegancia. Lo que empezó hace más de 39 años como un juego hoy se ha convertido no sólo en su pasión sino en su forma de vida. Sus manos siguen bordando flores de fantasía envueltas en el sí quiero de cualquier pareja y, aunque el peso de los años ha sabido premiar su trabajo, aún sigue recordando con nostalgia a aquel jovencito de 13 años que decoró su primera boda sin saber que el futuro le depararía todo un camino de éxitos.

El personal de la empresa ultima los detalles previos a la celebración de un evento.

 

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