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Goyas 2013: No Lo Imposible sino Lo Posible… Por Eduardo García Rojas

Escasa la presencia canaria entre los nominados a los Goya 2013.

En diseño de vestuario podría llevarse el cabezón que representa el busto del inmortal pintor aragonés, el lanzaroteño Francisco Delgado (Blancanieves).

En cortometraje de ficción, Voice Over, dirigida por el madrileño Martín Rosete y coproducida por la empresa canaria Volcanofilms es el otro título que participa en la que dicen es la gran fiesta del descacharrante, chiripitifláutico cine español.

Una pena, porque en la categoría de documental se presentaban dos trabajos producidos y realizados en esta tierra abandonada de las manos de los dioses que merecían haberse colado en la lista de nominados. Me refiero al arriesgado Cubillo: Historia de un crimen de Estado y Taro. El eco de Manrique, de Eduardo Cubillo y Miguel G. Morales, respectivamente.

Da la sensación, repasando los nombres que reproduce el listado Goya 2013 que el cine español, más cautivo y desarmado que nunca, regresa a sus cuarteles de invierno. A esa endogamia que tanto mal le ha hecho a una industria que pide auxilio por señas ante lo inevitable. Claro que, quién sabe, quizá espera Lo imposible, que ha sido la película taquillera (taquillazo) del año pasado en este país que anda igual de desnortado/noqueado que los protagonistas del filme de Juan Antonio Bayona.

Lo imposible compite con Blancanieves, el excelente policíaco Grupo 7 y El artista y la modelo. Los directores que han hecho posible estas cuatro películas también optan al cabezón diseñado por José Luis Fernández. Me refiero, respectivamente, a Pablo Berger, Alberto Rodríguez y Fernando Trueba.

Para dar sensación de que el cine español es global, y no de provincias, destaca en el apartado de mejor actriz y actor de reparto la presencia de Naomi Watts y Ewan McGregor, que como todo el mundo sabe son naturales de Guadalajara. Y en actor revelación, Tom Holland, que nació en algún lugar sin determinar entre Pinto y Valdemoro. No puedo olvidar al genial Jean Rochefort, al que le gustan las judías con chorizo.

Ahggg, que serían de los Goya sin sus contradicciones. Si es que por hacer, le hacen sombra hasta a los Oscar de Hollywood.

¡Qué tiemble pues la Meca del Cine!

Madrid podrá ser un pueblo pero resiste.

¡No pasarán, que para algo el cine español se nos ha vuelto global!

Ahora, hijos míos, tendremos que esperar a la gala.

Aguantar los chistes malos de esa aspirante a dominatrix que es Eva Hache y soportar estoicamente con unas sonrisa los agradecimientos de los ganadores.

Me pregunto si este año, por aquello que nos (des)gobierna el PP, los hombres y mujeres del cine español (Spanish cinema, a partir de ahora) montarán una de las suyas o se quedarán tranquilamente sentados en las butacas mientras se emborrachan con el tufo de sus perfumes…

Yo apuesto por una gala más de casa, más de pueblo, más a los Bienvenido Mr. Marshall que nunca por aquello de la crisis,

Y mucho me temo que eso no será Lo imposible sino Lo Posible.

El otro día, en una de esas interminables comilonas navideñas no supe que responderle a un sobrino cuando me soltó que él no perdía el tiempo viendo cine español.

– ¿Pero has visto Lo imposible?

– ¿Y tú?-me respondió el muy gañán.

Saludos, reivindicando unos Goyos al ninguneado cine que se hace en Canarias, desde este lado del ordenador.